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Sernageomin implementa nueva escala de alertas volcánicas de 0 a 5 y refuerza vigilancia de 43 volcanes en Chile

Villarrica y Nevados de Chillán podían compartir alerta técnica pese a comportamientos distintos, una limitación que el nuevo esquema busca corregir.

Sernageomin implementa nueva escala de alertas volcánicas de 0 a 5 y refuerza vigilancia de 43 volcanes en Chile

El nuevo sistema entró en vigencia el 28 de octubre de 2026 y reemplaza las tradicionales alertas técnicas por colores. La medida incorpora seis niveles de actividad, protocolos de emergencia y una plataforma digital de monitoreo, fortaleciendo la gestión de riesgos geológicos en el país.

El Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin) puso en marcha una nueva clasificación para evaluar y comunicar la actividad volcánica en Chile, reemplazando el sistema tradicional de cuatro colores por una escala numérica de seis niveles, denominada Estados de Actividad Volcánica (EAV). La modificación comenzó a regir el 28 de octubre de 2026 y forma parte de un protocolo de coordinación con el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred).

La actualización busca mejorar la precisión del diagnóstico científico, distinguir entre distintos grados de inestabilidad y actividad eruptiva, y facilitar decisiones frente a eventuales emergencias.

El cambio también tiene relevancia para la industria minera, especialmente para las operaciones, proyectos de exploración, instalaciones energéticas e infraestructura emplazados en territorios cordilleranos donde la vigilancia geológica constituye un elemento de la gestión preventiva.

Cómo funciona la nueva escala de actividad volcánica

El sistema anterior utilizaba los colores verde, amarillo, naranja y rojo para representar diferentes condiciones técnicas de los volcanes.

Con el nuevo protocolo, Sernageomin establece seis categorías que permiten diferenciar situaciones de estabilidad, inestabilidad y actividad eruptiva.

Los seis Estados de Actividad Volcánica (EAV)


Clasificación técnica de Sernageomin. Los colores de esta presentación son solo ilustrativos y no representan alertas territoriales oficiales.

La diferencia más relevante es que la nueva clasificación separa expresamente las condiciones de inestabilidad de los procesos eruptivos.

Esto permite evitar que dos volcanes con comportamientos distintos permanezcan agrupados bajo una misma categoría técnica, situación que podía producirse con el esquema anterior.

El sistema también incorpora notificaciones inmediatas denominadas FLASH, destinadas a episodios repentinos o inminentes que requieren una comunicación especialmente rápida.

Monitoreo permanente en 43 volcanes priorizados

La Red Nacional de Vigilancia Volcánica (RNVV) mantiene seguimiento instrumental continuo de 43 volcanes priorizados en Chile, mediante sistemas que funcionan durante las 24 horas del día.

El trabajo técnico considera el análisis combinado de diversos parámetros geofísicos y geoquímicos.

Entre ellos se encuentran los registros sísmicos, los cambios de deformación del terreno, las emisiones de fluidos y las observaciones obtenidas mediante cámaras térmicas.

Estas herramientas permiten identificar variaciones en el comportamiento de los sistemas volcánicos y estudiar su evolución.

La información es procesada por especialistas, quienes determinan el estado de actividad correspondiente a cada volcán.

El nuevo esquema permite distinguir con mayor claridad entre un aumento de señales internas de inestabilidad y la presencia efectiva de un proceso eruptivo.

Sin embargo, es importante considerar que el monitoreo volcánico no permite establecer con certeza absoluta el momento en que ocurrirá una erupción. Su utilidad reside en identificar cambios, evaluar escenarios y entregar antecedentes científicos para la prevención.

Villarrica y Nevados de Chillán muestran las diferencias del nuevo sistema

Uno de los ejemplos más representativos del cambio corresponde al volcán Villarrica y al complejo volcánico Nevados de Chillán.

Bajo la clasificación anterior, ambos podían encontrarse en alerta técnica amarilla pese a registrar comportamientos diferentes.

Con la nueva escala, Villarrica quedó clasificado en EAV 1, correspondiente a inestabilidad menor, mientras que Nevados de Chillán pasó a EAV 3, categoría asociada a una erupción menor.

La distinción no implica necesariamente un aumento del riesgo en uno de los volcanes ni una modificación automática de las medidas preventivas. Representa una descripción técnica más específica de las condiciones observadas.

Esta precisión resulta especialmente relevante para territorios con actividad turística, instalaciones productivas, caminos cordilleranos y comunidades cercanas a sistemas volcánicos activos.

Sernageomin y Senapred tendrán funciones claramente diferenciadas

Un aspecto central del nuevo protocolo es la separación entre la evaluación científica de la actividad volcánica y la administración de las alertas de protección civil.

Sernageomin será responsable de determinar los Estados de Actividad Volcánica mediante la escala numérica.

Por su parte, Senapred mantendrá las alertas territoriales verde, amarilla y roja, junto con sus atribuciones para coordinar medidas preventivas, establecer perímetros de seguridad y gestionar evacuaciones cuando corresponda.

Por lo tanto, el reemplazo de los colores se aplica exclusivamente a las antiguas alertas técnicas volcánicas.

El acuerdo también contempla mecanismos de comunicación operativa entre ambas instituciones, incluyendo solicitudes de mesas técnicas, radiocomunicaciones P-25 y telefonía satelital como respaldo.

Esta estructura busca reducir los tiempos de intercambio de información cuando se registran cambios relevantes en un volcán.

Además, el protocolo se articula con la Ley N.º 21.364, que establece el Sistema Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres.

Qué implica para la minería y la infraestructura cordillerana

La actividad volcánica constituye uno de los riesgos naturales que deben considerarse en proyectos industriales ubicados en zonas con exposición a este tipo de amenazas.

En Chile, la actividad minera se desarrolla principalmente en territorios cordilleranos y precordilleranos, aunque la exposición volcánica varía significativamente entre regiones y proyectos.

No todas las faenas mineras están expuestas al mismo nivel de amenaza y su ubicación geográfica resulta determinante para evaluar escenarios de riesgo.

Entre los efectos que pueden resultar relevantes para instalaciones industriales se encuentran la caída de cenizas, las alteraciones de calidad del aire, la interrupción de rutas, los flujos de detritos volcánicos y las afectaciones a infraestructura crítica.

En instalaciones mineras, estos fenómenos podrían comprometer sistemas de ventilación, transporte, suministro eléctrico, disponibilidad de agua y desplazamiento de trabajadores, dependiendo de la proximidad y características del evento.

La disponibilidad de información volcánica más detallada puede contribuir a mejorar los planes de continuidad operacional, las evaluaciones de riesgo y los procedimientos de emergencia.

También puede resultar útil para proyectos de exploración geológica, instalaciones de transmisión eléctrica y otras actividades económicas desarrolladas en sectores andinos.

No obstante, los Estados de Actividad Volcánica no sustituyen los estudios de amenaza específicos ni las decisiones de protección civil que deben considerar las empresas y las autoridades competentes.

Nueva plataforma digital incorpora información volcánica en línea

La implementación de la escala coincide con la renovación de la plataforma digital de la Red Nacional de Vigilancia Volcánica.

La herramienta permite consultar información sobre los volcanes monitoreados, acceder a sus estados de actividad y revisar antecedentes vinculados al seguimiento instrumental.

Entre los contenidos disponibles se contemplan registros de actividad, información científica y visualizaciones asociadas al monitoreo sísmico.

La plataforma comenzó a funcionar en un periodo de marcha blanca, durante el cual se realizarán ajustes técnicos y mejoras de funcionamiento.

La digitalización de estos antecedentes facilita el acceso a información especializada y amplía las posibilidades de consulta para instituciones públicas, investigadores, empresas y comunidades.

Para los sectores productivos, contar con datos de vigilancia disponibles de manera más directa puede favorecer la preparación de procedimientos internos de emergencia y la coordinación con organismos especializados.

La vigilancia geológica adquiere mayor relevancia en la prevención de riesgos

La nueva escala representa un cambio en la manera en que Chile clasifica y comunica los procesos volcánicos, pasando de cuatro alertas técnicas identificadas por colores a seis estados definidos por características científicas.

Su implementación también obliga a distinguir entre la observación de un fenómeno natural y las decisiones necesarias para proteger a personas e infraestructura.

En un país expuesto a terremotos, erupciones volcánicas, remociones en masa y otros procesos geológicos, la calidad de la información disponible constituye un componente esencial de la planificación territorial y la seguridad operacional.

Para la minería, esta actualización refuerza la importancia de incorporar antecedentes geocientíficos en el diseño y operación de instalaciones, particularmente cuando se desarrollan actividades en ambientes cordilleranos complejos.

El desafío será convertir los nuevos instrumentos de vigilancia y comunicación en información efectivamente utilizada por autoridades, comunidades y sectores productivos, sin confundir los niveles de actividad de un volcán con las alertas territoriales de emergencia.

La entrada en vigor del sistema EAV establece así una nueva referencia para el monitoreo volcánico nacional, mientras que su aplicación práctica dependerá de la continuidad de la vigilancia instrumental, la calidad del análisis científico y la coordinación institucional frente a eventuales emergencias.

REDIMIN Responde

¿Cuándo entró en vigencia el nuevo sistema de clasificación de actividad volcánica en Chile?

El nuevo sistema entró en vigencia el 28 de octubre de 2026.

¿Qué cambios introduce el nuevo sistema de clasificación de actividad volcánica?

El nuevo sistema reemplaza las alertas técnicas por colores con una escala numérica de seis niveles, denominada Estados de Actividad Volcánica (EAV), e incorpora notificaciones inmediatas denominadas FLASH para episodios repentinos o inminentes.

¿Cuántos volcanes son monitoreados continuamente en Chile bajo el nuevo sistema?

La Red Nacional de Vigilancia Volcánica mantiene un monitoreo permanente de 43 volcanes priorizados en Chile.

¿Cómo afecta el nuevo sistema de clasificación a la industria minera en Chile?

El nuevo sistema proporciona información más detallada sobre la actividad volcánica, lo que puede mejorar los planes de continuidad operacional, las evaluaciones de riesgo y los procedimientos de emergencia en instalaciones mineras ubicadas en territorios cordilleranos.

¿Qué roles tienen Sernageomin y Senapred bajo el nuevo protocolo de actividad volcánica?

Sernageomin es responsable de determinar los Estados de Actividad Volcánica mediante la escala numérica, mientras que Senapred mantiene las alertas territoriales y coordina medidas preventivas, estableciendo perímetros de seguridad y gestionando evacuaciones cuando sea necesario.

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