
La compañía del Grupo México concentra su expansión en seis iniciativas de extracción, procesamiento y refinación de cobre. Tía María alcanza casi un 50% de construcción, mientras Los Chancas y Michiquillay podrían incorporar conjuntamente 355.000 toneladas anuales de producción cuprífera.
Southern Perú Copper Corporation proyecta inversiones por US$10.380 millones para desarrollar una cartera de proyectos mineros y metalúrgicos en Perú, fortaleciendo sus planes de expansión cuprífera para los próximos años. La estrategia contempla nuevas minas, ampliaciones operacionales e infraestructura de procesamiento en cinco regiones del país, en un escenario donde la demanda internacional de cobre mantiene el interés por desarrollar nuevos yacimientos.
La actualización de la cartera fue abordada en una reunión entre representantes de la compañía y el ministro de Energía y Minas de Perú, Guillermo Shinno, con la participación del director general de Administración y Control de Southern Perú, Patricio Ovejas.
El programa considera los proyectos Tía María, Los Chancas, Michiquillay, la expansión de Cuajone, una nueva fundición y la Refinería de Ilo, distribuidos en iniciativas vinculadas con Arequipa, Apurímac, Cajamarca, Moquegua y Tacna.
La magnitud de estas inversiones sitúa a Southern Perú entre los actores con mayor exposición al crecimiento futuro de la industria cuprífera peruana. Sin embargo, los proyectos presentan distintos grados de avance, por lo que el monto total corresponde a una cartera proyectada y no a recursos completamente ejecutados o comprometidos contractualmente.
Los proyectos que concentran la inversión minera
Tres desarrollos explican aproximadamente US$7.200 millones de la cartera anunciada, equivalentes a cerca del 69% del monto total.
| Proyecto | Región | Inversión estimada |
|---|---|---|
| Tía María | Arequipa | US$2.100 millones |
| Los Chancas | Apurímac | US$2.600 millones |
| Michiquillay | Cajamarca | US$2.500 millones |
| Expansión Cuajone | Moquegua | US$680 millones |
| Otras iniciativas, incluida infraestructura metalúrgica | Varias | Saldo de la cartera |
La cartera incluye tanto iniciativas de crecimiento en nuevas áreas como inversiones destinadas a ampliar y modernizar instalaciones existentes.
Esta combinación permite diversificar las oportunidades de expansión, aunque también exige resolver desafíos técnicos, ambientales, sociales y financieros propios de cada desarrollo.
Para la industria del cobre, el programa resulta relevante porque contempla el aumento de la capacidad extractiva y el fortalecimiento de la infraestructura metalúrgica, dos componentes necesarios para transformar recursos minerales en producción comercial.
Tía María alcanza 49,6% de avance y apunta a producir desde 2028
El proyecto Tía María, ubicado en la provincia de Islay, Región de Arequipa, es la iniciativa más avanzada de la cartera de crecimiento.
Con una inversión estimada de US$2.100 millones, la operación contempla producir 120.000 toneladas anuales de cátodos de cobre durante sus primeros años, mediante tecnología de extracción por solventes y electroobtención (SX-EW).
Al 30 de septiembre de 2026, el proyecto registraba un avance físico de 49,6%, mientras la inversión ejecutada alcanzaba US$884,3 millones.
La construcción incluye instalaciones de chancado, lixiviación, procesamiento hidrometalúrgico, infraestructura eléctrica y obras auxiliares.
Entre los trabajos desarrollados destacan el movimiento de 18,9 millones de toneladas de material, avances en las subestaciones eléctricas y la ejecución de una línea de transmisión de 220 kV.
La operación tiene previsto iniciar actividades durante el primer semestre de 2028, con enero de ese año como fecha objetivo comunicada en la actualización de la cartera.
Más de 6.800 empleos vinculados a la construcción
El avance de Tía María también está generando actividad económica en su área de influencia.
Hasta septiembre, la construcción había generado 6.817 puestos de trabajo, de los cuales 1.181 correspondían a trabajadores locales.
La compañía contempla una demanda aproximada de 7.000 trabajadores durante la etapa constructiva, aunque esta cifra constituye una estimación y no equivale a empleos permanentes de operación.
El proyecto también mantiene desafíos relacionados con su inserción territorial y procedimientos judiciales vinculados con materias ambientales y administrativas.
Su continuidad será un factor relevante para determinar la capacidad de Perú de incorporar nueva producción de cobre a partir de 2028.
Los Chancas contempla US$2.600 millones y una producción de 130.000 toneladas de cobre
En la Región de Apurímac, Southern Perú proyecta desarrollar Los Chancas, un depósito de cobre y molibdeno que requeriría aproximadamente US$2.600 millones de inversión.
La iniciativa considera una mina a cielo abierto y un sistema de procesamiento que combinaría concentración de minerales sulfurados con tecnologías hidrometalúrgicas para el tratamiento de óxidos.
Su producción anual proyectada alcanza 130.000 toneladas de cobre y 7.500 toneladas de molibdeno, con inicio de operaciones estimado para 2031.
Los recursos minerales indicados incluyen 98 millones de toneladas de óxidos con una ley de cobre de 0,45% y 52 millones de toneladas de sulfuros con una ley de 0,59%.
Sin embargo, el desarrollo enfrenta desafíos territoriales. La compañía mantiene actividades relacionadas con la gestión social y ambiental, además de acciones destinadas a recuperar el control de sectores afectados por presencia de minería ilegal.
La resolución de estas dificultades será determinante para avanzar hacia la construcción y cumplir las proyecciones de producción.
Michiquillay podría producir 225.000 toneladas de cobre anuales
El proyecto Michiquillay, ubicado en Cajamarca, constituye otra de las principales apuestas de crecimiento de Southern Perú.
La iniciativa contempla una inversión aproximada de US$2.500 millones y una producción estimada de 225.000 toneladas de cobre al año, junto con subproductos de molibdeno, oro y plata.
El depósito presenta recursos minerales inferidos de aproximadamente 2.288 millones de toneladas, con una ley estimada de cobre de 0,43%.
Su vida útil inicial proyectada supera los 25 años, mientras que el comienzo de producción está previsto para 2032.
Actualmente se desarrollan estudios geológicos, hidrológicos, hidrogeológicos y geotécnicos, además de evaluaciones sobre alternativas de almacenamiento de relaves.
La magnitud de Michiquillay lo convierte en un proyecto relevante para la oferta futura de cobre, aunque sus estimaciones productivas dependerán del avance de la ingeniería, permisos, financiamiento y construcción.
Cuajone evalúa ampliar su procesamiento en 33%
La cartera también contempla oportunidades para aumentar la producción en operaciones existentes.
En Moquegua, Southern Perú estudia ampliar la capacidad de molienda de Cuajone desde 90.000 hasta 120.000 toneladas diarias, lo que representaría un incremento de aproximadamente 33%.
La inversión estimada alcanza US$680 millones y considera nuevos equipos mineros y una línea adicional de procesamiento en la concentradora.
La expansión permitiría incorporar una producción promedio estimada de 55.000 toneladas anuales de cobre y 1.400 toneladas de molibdeno.
Paralelamente, la empresa evalúa la viabilidad técnica de alcanzar una capacidad de procesamiento de 150.000 toneladas diarias.
Este tipo de inversiones permite aprovechar infraestructura existente y constituye una alternativa relevante para aumentar capacidad productiva sin desarrollar una mina completamente nueva.
Fundición y refinación buscan fortalecer la cadena del cobre
Otra parte de la estrategia considera infraestructura metalúrgica asociada a Ilo, mediante una nueva fundición e inversiones relacionadas con refinación.
Estos proyectos apuntan a fortalecer la capacidad industrial vinculada con el tratamiento de concentrados y la obtención de productos de cobre refinado.
La disponibilidad de infraestructura metalúrgica es un componente estratégico para los países productores, especialmente cuando buscan integrar más etapas de procesamiento dentro de sus economías.
Sin embargo, las inversiones de este tipo requieren resolver exigencias relacionadas con energía, eficiencia operacional, control de emisiones y competitividad internacional.
La cartera de Southern Perú también contempla US$429 millones en iniciativas bajo el mecanismo de Obras por Impuestos, destinadas a sectores como agricultura, educación, salud y saneamiento.
Qué implica la expansión peruana para la minería chilena
El programa de Southern Perú tiene implicancias para el mercado regional del cobre, especialmente por el tamaño de los proyectos y sus fechas previstas de entrada en operación.
Tía María, Los Chancas y Michiquillay presentan una capacidad productiva conjunta proyectada de 475.000 toneladas anuales de cobre, una vez que los tres desarrollos alcancen sus niveles esperados.
Se trata de capacidad futura estimada, no de producción actualmente disponible ni de un volumen que ingresará simultáneamente al mercado.
Para Chile, el avance de esta cartera representa un elemento de comparación en materia de atracción de inversiones, desarrollo de yacimientos, infraestructura y cumplimiento de cronogramas.
Ambos países enfrentan el desafío de transformar sus recursos geológicos en proyectos comercialmente viables, mientras las compañías evalúan costos de capital, disponibilidad de agua, energía, infraestructura y condiciones regulatorias.
La competencia por atraer inversiones también genera oportunidades para proveedores de ingeniería, equipos, automatización, perforación y servicios especializados con presencia en ambos mercados.
Perú busca acelerar permisos para transformar proyectos en producción
El Gobierno peruano ha situado la simplificación de trámites y permisos entre sus prioridades para facilitar la ejecución de inversiones.
No obstante, la transformación de los US$10.380 millones proyectados en desembolsos efectivos dependerá de decisiones individuales para cada proyecto.
Las principales variables serán la obtención de autorizaciones, la relación con las comunidades, los resultados de ingeniería y las condiciones económicas del mercado.
En este escenario, Tía María será el indicador más inmediato de ejecución, mientras Los Chancas y Michiquillay concentrarán la atención durante los próximos años por su potencial productivo y sus mayores plazos de desarrollo.
La estrategia de Southern Perú refleja una tendencia relevante para la industria: el crecimiento de la oferta de cobre requiere inversiones que deben planificarse con varios años de anticipación.
Para Chile y Perú, el desafío no se limita a disponer de grandes depósitos minerales. También consiste en desarrollar las condiciones técnicas, sociales y regulatorias que permitan convertir esos recursos en producción, empleo e ingresos para sus economías.
REDIMIN Responde
¿Cuánto ha avanzado la construcción del proyecto Tía María y cuándo se espera que inicie operaciones?
El proyecto Tía María ha alcanzado un avance físico de 49,6% al 30 de septiembre de 2026. Se espera que inicie operaciones durante el primer semestre de 2028, con enero de ese año como fecha objetivo.
¿Cuántos empleos ha generado la construcción de Tía María hasta septiembre de 2026?
Hasta septiembre de 2026, la construcción de Tía María ha generado 6.817 puestos de trabajo, de los cuales 1.181 corresponden a trabajadores locales.
¿Cuál es la inversión estimada para el proyecto Los Chancas y cuál es su producción anual proyectada?
La inversión estimada para el proyecto Los Chancas es de US$2.600 millones. Su producción anual proyectada es de 130.000 toneladas de cobre y 7.500 toneladas de molibdeno.
¿Qué producción anual se estima para el proyecto Michiquillay y cuándo se espera que comience a operar?
El proyecto Michiquillay tiene una producción anual estimada de 225.000 toneladas de cobre. Se espera que comience a operar en 2032.
¿Qué incremento de capacidad de procesamiento se evalúa para Cuajone y cuál es la inversión estimada?
Para Cuajone se evalúa un incremento de capacidad de procesamiento del 33%, aumentando de 90.000 a 120.000 toneladas diarias. La inversión estimada para esta expansión es de US$680 millones.