
El VRS representó el 22,9% de los virus respiratorios detectados entre el 19 y el 25 de julio. La red sanitaria mantiene una alta ocupación de camas críticas, especialmente entre pacientes adultos.
El virus respiratorio sincicial, conocido como VRS, se convirtió en el agente de mayor circulación en Chile durante la última semana analizada por la Campaña de Invierno 2026, en un escenario marcado por un aumento de consultas y hospitalizaciones entre niños menores de cuatro años.
Entre el 19 y el 25 de julio, el sincicial concentró el 22,9% de los casos detectados, superando el 17% registrado durante la semana anterior. La presencia del virus se ha observado principalmente entre niños de uno a cuatro años, uno de los grupos más expuestos a complicaciones respiratorias durante los meses fríos.
La evolución obliga a mantener especial vigilancia en hogares con recién nacidos, lactantes y niños pequeños, incluso cuando los indicadores generales de consultas respiratorias muestran una disminución a nivel nacional.
Cuáles son los virus respiratorios que están circulando
El escenario epidemiológico de fines de julio no está dominado por un solo agente. Cuatro virus mantienen porcentajes relativamente cercanos, lo que aumenta la posibilidad de circulación simultánea en jardines infantiles, colegios, transporte público, lugares de trabajo y espacios cerrados.
Después del virus sincicial aparece el rinovirus, responsable del 21,7% de las detecciones. Más atrás se ubica la influenza B, con 19,4%, mientras que la influenza A representa el 17,6%.
La influenza B redujo su participación frente a la semana anterior, cuando alcanzaba el 21,1%. El VRS, en cambio, avanzó casi seis puntos porcentuales en el mismo periodo, convirtiéndose en la principal preocupación para familias con niños pequeños.
Este comportamiento coincide con una etapa del invierno en que las bajas temperaturas, la menor ventilación de los espacios y la concentración de personas en recintos cerrados facilitan la transmisión de enfermedades respiratorias.
Menores de cuatro años concentran el aumento
Aunque las atenciones de urgencia por infecciones respiratorias agudas bajas disminuyeron un 4,8% en comparación con la semana previa, la reducción no se observó entre los niños más pequeños.
Las consultas aumentaron un 11,2% entre menores de un año y un 13,8% en niños de uno a cuatro años. Una tendencia similar se produjo en las hospitalizaciones por causas respiratorias.
En menores de un año, las hospitalizaciones aumentaron un 3,8%, mientras que entre niños de uno a cuatro años el incremento llegó a 8,5%.
Estas cifras son relevantes porque los síntomas de una infección respiratoria pueden avanzar con mayor rapidez en lactantes y niños pequeños. La dificultad para respirar, el rechazo de alimentos, el hundimiento de las costillas, la coloración azulada de labios, el decaimiento intenso o las pausas respiratorias requieren evaluación médica oportuna.
En caso de síntomas leves, las familias pueden consultar inicialmente en centros de atención primaria o canales de orientación sanitaria. Frente a señales de gravedad, corresponde acudir a un servicio de urgencia.
Cobertura contra el VRS supera el 97%
La inmunización contra el virus respiratorio sincicial alcanza una cobertura nacional de 97,4%. Entre los recién nacidos, el avance llega a 98,6%, mientras que en lactantes se sitúa en 96,2%.
La estrategia utiliza un anticuerpo monoclonal que entrega protección inmediata durante el periodo de mayor circulación. La medida busca reducir cuadros graves, hospitalizaciones y presión sobre las unidades pediátricas.
Los padres y cuidadores de niños que todavía no han recibido la inmunización deben revisar su situación en el centro de salud correspondiente. La alta cobertura nacional no significa que todos los lactantes estén protegidos, por lo que resulta importante confirmar individualmente la administración.
La inmunización no evita necesariamente todos los contagios, pero puede disminuir el riesgo de desarrollar cuadros severos. Por esa razón, las medidas preventivas deben mantenerse incluso en niños que ya recibieron protección.
Vacunación contra la influenza llega al 78,1%
La cobertura nacional de vacunación contra la influenza alcanzó el 78,1%, aunque persisten brechas importantes en algunos grupos prioritarios.
Los trabajadores de la salud superan el 95% de cobertura. En contraste, los niños de seis meses a cinco años llegan al 63,4%, las embarazadas al 72,3% y las personas de 60 años o más al 62,1%.
La menor cobertura entre adultos mayores resulta especialmente sensible, debido al mayor riesgo de complicaciones, descompensación de enfermedades crónicas y hospitalización. La vacuna protege frente a las cepas de influenza consideradas para la temporada y puede administrarse durante la campaña mientras existan dosis disponibles y se mantenga la circulación viral.
Las personas que pertenecen a grupos prioritarios deben verificar su estado de vacunación y consultar en vacunatorios públicos o privados en convenio. Haber tenido un resfrío durante el invierno no reemplaza la vacuna ni garantiza protección contra la influenza.
Ocupación de camas críticas sigue elevada
Al 29 de julio, la red integrada de salud contaba con 793 camas críticas pediátricas habilitadas. La ocupación alcanzaba el 76%, y el 27,5% de los pacientes hospitalizados en esas unidades presentaba patologías respiratorias.
En la red adulta había 4.636 camas críticas habilitadas, con una ocupación de 92,2%. Del total de pacientes internados en ellas, el 12,4% correspondía a enfermedades respiratorias.
La elevada ocupación adulta no responde exclusivamente a virus estacionales, pero reduce el margen disponible frente a un aumento repentino de hospitalizaciones. Por ese motivo, la evolución de las consultas, la circulación viral y la disponibilidad de camas continúa siendo monitoreada durante las próximas semanas.
Qué medidas conviene mantener en hogares y trabajos
La circulación simultánea de VRS, rinovirus e influenza hace recomendable reforzar medidas simples: ventilar habitaciones y oficinas, lavarse las manos, cubrirse al toser, evitar el contacto cercano con personas vulnerables cuando existen síntomas y usar mascarilla en espacios cerrados si se presenta tos, congestión o malestar respiratorio.
Los niños con fiebre, decaimiento o síntomas respiratorios no deberían asistir a jardines infantiles o colegios mientras se encuentren enfermos. También conviene evitar exponer a recién nacidos y lactantes a reuniones numerosas o personas con síntomas.
En adultos mayores, embarazadas, personas inmunocomprometidas y pacientes con enfermedades cardíacas o pulmonares, cualquier empeoramiento debe ser evaluado con mayor rapidez.
El avance del sincicial confirma que la temporada respiratoria todavía se mantiene activa en Chile. Aunque varios indicadores nacionales han disminuido, el aumento entre menores de cuatro años obliga a sostener la prevención, completar las inmunizaciones pendientes y observar oportunamente las señales de alerta.