
La adquisición de AES Corporation quedó formalizada en un acuerdo que fija US$15 por acción en efectivo, con un valor patrimonial de US$10.700 millones y un valor empresarial aproximado de US$33.400 millones al incluir deuda. El control pasará a un grupo encabezado por Global Infrastructure Partners (GIP, parte de BlackRock) y el fondo EQT Infrastructure VI, junto a coinversionistas institucionales, en una operación aprobada por unanimidad por el directorio y que ahora depende de votación de accionistas y autorizaciones regulatorias.
El acuerdo en cifras: precio, valoración y estructura de financiamiento
En el anuncio del acuerdo, la transacción queda descrita con estos hitos:
US$15,00 por acción en efectivo para los accionistas de AES.
US$10.700 millones de valor total del capital accionario.
Valor empresarial cercano a US$33.400 millones, incluyendo la asunción de deuda existente.
El consorcio señala que financiará el 100% del precio de compra con equity.
El cierre se proyecta para fines de 2026 o inicios de 2027.
Hasta el cierre, los dividendos “se esperan” en el curso ordinario (sujetos a aprobación del directorio).
Una vez completada la compra, las acciones dejarán de transarse en la NYSE y AES pasará a ser compañía privada.
En Chile, el movimiento corporativo también se sigue de cerca por su efecto sobre filiales y estrategia regional, como se abordó en el reporte sobre cómo el acuerdo reordena el escenario para AES Andes tras la compra de la matriz.
República Dominicana: los activos que explican el peso local de AES
El brazo dominicano está asociado a infraestructura de generación y gas natural construida desde los años 90. La cronología corporativa disponible en AES Dominicana detalla la secuencia de inversiones y capacidades clave:
1996: ingreso al país con la compra de Dominican Power Partners (DPP), propietaria de Los Mina V y Los Mina VI, descritas como dos turbinas a gas de ciclo abierto de 118 MW.
2000: construcción de AES Andrés, compuesto por una central de ciclo combinado de 319 MW, una terminal de GNL y un gasoducto que conecta con la planta de DPP.
2000: adquisición de activos de GENER y obtención de una participación de 25% en ITABO S.A.
2003: ampliación logística con la referencia a un gasoducto de 34 km desde Andrés a DPP y arranque operativo de AES Andrés. En ese mismo tramo histórico, la compañía describe que el país “dependía” de derivados del petróleo para abastecer 90% de sus necesidades eléctricas antes de ese cambio.
2006: aumento de participación en ITABO S.A. con un 25% adicional, alcanzando 50%, y toma de control en áreas operativas y administrativas.
2017: ejecución del proyecto “Closing the Cycle” en DPP, con la incorporación de una turbina de vapor de 124 MW.
Qué falta para concretar la compra: aprobaciones y condiciones de cierre
El cronograma formal del acuerdo establece que el cierre —estimado entre fines de 2026 e inicios de 2027— queda sujeto a tres bloques de requisitos:
Aprobación de accionistas de AES.
Autorizaciones regulatorias aplicables en ámbitos federales, estatales y extranjeros.
Cumplimiento de condiciones de cierre habituales para este tipo de operaciones (según el texto del acuerdo).
Infraestructura eléctrica y gas: el tema que vuelve a cruzar a la región
La operación se produce en un momento en que la conversación regional sobre infraestructura energética se concentra en gas, redes y flexibilidad del sistema. En Chile, por ejemplo, la discusión sobre logística de GNL y seguridad de suministro ha estado marcada por el rol de terminales como Quintero y Mejillones en el abastecimiento, mientras que las limitaciones de transmisión han quedado expuestas en reportes sobre descarte de generación renovable. En paralelo, el empuje por modernizar la operación y gestión de redes se ha reflejado en iniciativas de digitalización y almacenamiento.
