El Gobierno argentino, a través del Ente Nacional Regulador del Gas y la Electricidad (ENReGE), ha dado un paso crucial al aprobar las obras de infraestructura eléctrica que la empresa Vicuña, controlada por BHP y Lundin Mining, necesitaba para conectar su proyecto de cobre en San Juan a la red nacional de alta tensión. Esta decisión, que elimina el último obstáculo regulatorio, permite avanzar hacia una inversión inicial de hasta USD 9.700 millones en su primera fase.
Resolución 330/2026 y su impacto
La Resolución 330/2026, publicada recientemente en el Boletín Oficial, otorga a Vicuña prioridad sobre el 90% de la capacidad eléctrica generada por las obras durante los próximos 25 años. La inversión en infraestructura eléctrica está estimada en USD 800 millones, y será financiada completamente por la compañía, sin que esto implique un aumento de costos para los usuarios del sistema eléctrico.
Este avance pone fin a una disputa que se extendió por más de tres años, comenzando con la presentación formal de la solicitud en 2023. Durante este tiempo, el ENReGE había enfrentado oposiciones de diversas provincias y empresas competidoras, lo que llevó a la convocatoria de una audiencia pública el 3 de junio en Buenos Aires. La demanda eléctrica del proyecto en su primera fase, que requerirá 260 MW, representa casi la mitad del consumo pico de toda la provincia de San Juan, que alcanzó los 572 MW en el verano pasado.
Oposición y defensa de la resolución
El Ente Provincial Regulador de la Electricidad de San Juan (EPRE San Juan) expresó preocupaciones sobre cómo la asignación de capacidad eléctrica podría afectar el abastecimiento futuro de la provincia, sugiriendo que la capacidad que excediera las necesidades de Vicuña debería estar disponible para otros proyectos mineros. Además, la Secretaría de Energía de La Rioja planteó objeciones sobre el impacto que las obras podrían tener en una futura interconexión de 500 kV entre ambas provincias.
Desde el sector privado, Andes Corporación Minera S. A. (ACMSA), que lidera el proyecto Los Azules, cuestionó las metodologías de cálculo utilizadas por la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (CAMMESA) y advirtió que la prioridad otorgada a Vicuña podría limitar el acceso de otros emprendimientos al sistema eléctrico. También se manifestaron Barrick Mining, Golden Mining y Casposo Argentina en contra de la decisión.
Sin embargo, el ENReGE desestimó todas las impugnaciones, afirmando que ninguna normativa provincial puede restringir el libre acceso a la red eléctrica nacional. El organismo argumentó que la prioridad otorgada a Vicuña no impide que otros proyectos accedan al sistema, ya que cualquier iniciativa puede financiar las ampliaciones necesarias bajo el marco regulatorio vigente.
Detalles de las obras eléctricas
Las obras aprobadas por el ENReGE comprenden cuatro componentes clave. El primero es la ampliación de las estaciones transformadoras Nueva San Juan y Rodeo para que la línea existente, que actualmente opera a 132 kV, funcione a 500 kV. El segundo componente incluye la construcción de una nueva línea de extra alta tensión de aproximadamente 167 kilómetros entre las estaciones Rodeo y Chaparro, que atravesará zonas montañosas a altitudes de hasta 3.500 metros sobre el nivel del mar.
El tercer componente es la nueva Estación Transformadora Chaparro, que contará con tecnología GIS (Gas Insulated Switchgear) y estará diseñada para futuras interconexiones hacia el noroeste argentino. Finalmente, se construirá una línea de 220 kV de uso particular de unos 93 kilómetros que llegará hasta la Estación Transformadora Josemaría, dentro del propio proyecto minero, con tramos que alcanzan los 4.550 metros de altura.
José Morea, Country Director de Vicuña, destacó que la obtención del Certificado de Conformidad y Necesidad Pública (CCyNP) es un paso fundamental para el desarrollo del proyecto, y subrayó que la infraestructura estratégica que se dejará al finalizar las obras fortalecerá el sistema eléctrico de San Juan y apoyará el crecimiento de la provincia en las próximas décadas.
Proyección de inversión y producción
La aprobación de esta infraestructura eléctrica se produce en un contexto favorable para Vicuña, que recientemente fue habilitada para ingresar al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI). Con una inversión inicial de USD 9.700 millones, se estima que el desembolso total podría escalar hasta USD 18.000 millones a lo largo de la próxima década. El proyecto se desarrollará en tres fases, centradas en los yacimientos Josemaría y Filo del Sol, ubicados en el límite cordillerano de San Juan con Chile, y se prevé una producción anual de 400.000 toneladas de cobre, 700.000 onzas de oro y 22 millones de onzas de plata una vez que esté plenamente operativo.
El CEO de Vicuña, Ron Hochstein, ha señalado que la concreción del plan depende de una decisión final de los accionistas antes de que finalice el año. La infraestructura eléctrica aprobada recientemente abastecerá una demanda de hasta 260 MW en la fase 1 del proyecto, con previsiones de aumentar a 400 MW y luego a 700 MW en etapas sucesivas.










