
El alza de los combustibles en Chile, en medio de la crisis internacional del petróleo, fue defendida por el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, quien aseguró que la medida responde a la delicada situación fiscal del país y a la necesidad de generar incentivos para cambiar hábitos de consumo. En ese contexto, el secretario de Estado planteó que uno de los objetivos es fomentar el uso de la locomoción colectiva, en un escenario marcado por el encarecimiento del crudo tras el conflicto en Medio Oriente. La decisión, que implicó la suspensión del mecanismo de estabilización de precios, ha generado debate tanto por su impacto en el costo de vida como por su efecto en la actividad económica, especialmente en sectores intensivos en transporte como la minería y la logística.
Fin del Mepco y presión fiscal
El ministro Jorge Quiroz justificó la suspensión del Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (Mepco), señalando que mantenerlo implicaba un costo fiscal insostenible en el actual contexto. Según explicó, cualquier intento de aplicar alzas graduales habría requerido modificar la ley en el Congreso, lo que —a su juicio— era políticamente inviable.
La medida se produce en un escenario de alza sostenida del petróleo, influido por tensiones geopolíticas que han reducido la oferta global. Esto ha obligado al Ejecutivo a priorizar el equilibrio fiscal, incluso a costa de decisiones impopulares.
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Incentivo al transporte público
Uno de los puntos más controvertidos de la intervención del ministro fue su afirmación de que el alza en las bencinas busca incentivar el uso del transporte público. “Queremos que la gente use más locomoción colectiva”, señaló, haciendo referencia tanto al sistema de la capital como a los servicios en regiones.
En esa línea, el Gobierno implementó medidas compensatorias orientadas a mitigar el impacto en los sectores más vulnerables:
Congelamiento de tarifas del transporte público en la Región Metropolitana
Transferencias de recursos a regiones para sostener tarifas
Subsidios para reducir el precio de la parafina
Estas acciones buscan equilibrar el efecto regresivo del alza de combustibles, aunque no eliminan el impacto directo sobre los costos de transporte privado y productivo.
Impacto en la economía y la minería
El encarecimiento de los combustibles tiene efectos inmediatos en la estructura de costos de la economía chilena. En el caso de la minería, el diésel es un insumo clave en operaciones de extracción, transporte y procesamiento, por lo que su alza presiona los márgenes operacionales.
Además, el aumento en los costos logísticos puede trasladarse a otros sectores, afectando la competitividad y los precios finales. En un contexto de incertidumbre global, estas presiones se suman a la volatilidad de los mercados internacionales.
Agenda fiscal y reformas estructurales
Más allá del tema energético, el ministro Jorge Quiroz reafirmó que el Gobierno busca corregir desequilibrios fiscales acumulados en años anteriores. Entre las medidas mencionadas destacan la venta de activos del Estado, el fortalecimiento de la recaudación y la focalización del gasto social.
Asimismo, defendió el proyecto de reforma tributaria —denominado “Plan de Reconstrucción Nacional”— que contempla una reducción gradual del impuesto corporativo para acercarlo a los niveles promedio de la OCDE, con el objetivo de estimular la inversión y el empleo.
En un escenario marcado por la presión externa del precio del petróleo y las restricciones internas de las finanzas públicas, el Ejecutivo apuesta por una estrategia que combina ajuste fiscal, incentivos de comportamiento y medidas compensatorias, en busca de sostener el crecimiento sin comprometer la estabilidad económica.












