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Exploración Minera

Cerro de Pasco Resources adquiere el 100% de los relaves de Quiulacocha en Perú y paga US$6,65 millones por la operación

Cerro de Pasco Resources adquiere el 100% de los relaves de Quiulacocha en Perú por US$6,65 millones, avanzando hacia la recuperación de minerales y la evaluación ambiental del proyecto.

Cerro de Pasco Resources adquiere el 100% de los relaves de Quiulacocha en Perú y paga US$6,65 millones por la operación

La minera canadiense consolidó los derechos sobre el histórico depósito ubicado en Pasco y aseguró el uso de aproximadamente 123 hectáreas por hasta 30 años. El proyecto busca recuperar minerales desde residuos mineros y avanzar hacia su evaluación ambiental.

Cerro de Pasco Resources concretó la adquisición de los derechos sobre la totalidad de los relaves de Quiulacocha, en Perú, tras suscribir acuerdos definitivos con la empresa estatal Activos Mineros S.A.C. (AMSAC). La transacción, cerrada el 20 de octubre de 2026, contempla un desembolso inicial de US$6,65 millones, además de compromisos económicos anuales y obligaciones vinculadas al desarrollo del proyecto de reprocesamiento.

La operación fue ejecutada mediante su filial Cerro de Pasco Resources del Perú S.A.C. e incluye los residuos mineros que permanecían fuera de la concesión El Metalurgista, previamente controlada por la compañía.

Con este movimiento, la minera canadiense reúne los derechos sobre el 100% del material acumulado en Quiulacocha y obtiene acceso contractual a los terrenos necesarios para impulsar su recuperación industrial.

El acuerdo representa un cambio en la estructura de propiedad y acceso del proyecto, que ahora deberá avanzar en estudios técnicos, estimación de recursos minerales y tramitación de autorizaciones antes de una eventual explotación comercial.

Adquisición comprende más de 128 hectáreas de relaves mineros

Los contratos suscritos con AMSAC consideran la transferencia de residuos acumulados en una superficie aproximada de 128,07 hectáreas, localizada en el distrito de Simón Bolívar, provincia y departamento de Pasco.

El depósito corresponde a un pasivo ambiental minero identificado con el registro N.º 6752, asociado a la actividad extractiva histórica de esta zona del centro de Perú.

La transacción comprende dos instrumentos contractuales: uno destinado a transferir los residuos para su aprovechamiento económico y otro que establece derechos de usufructo sobre los terrenos vinculados al proyecto.

Este último contrato abarca aproximadamente 123,39 hectáreas, con una vigencia máxima de 30 años desde el cierre de la operación, condicionada a la vida útil del proyecto.

Dentro de esa superficie, 42,47 hectáreas se superponen con la concesión El Metalurgista, donde Cerro de Pasco Resources ya mantenía derechos sobre los relaves.

El usufructo también incluye 13 obras auxiliares existentes, entre ellas el dique principal del depósito, que podrán utilizarse exclusivamente para las actividades contempladas en el proyecto.

Sin embargo, la adquisición no comprende la propiedad de los terrenos ni otros activos estatales, como plantas, instalaciones de tratamiento de aguas ácidas e infraestructura ajena a los bienes expresamente incluidos en los contratos.

Los compromisos económicos de la operación

La consolidación de Quiulacocha establece obligaciones financieras que van más allá del desembolso inicial.

Los US$6,65 millones pagados al cierre consideran el precio de transferencia de los residuos, el pago inicial asociado al usufructo y la primera anualidad correspondiente al uso de los terrenos.

A partir de los períodos siguientes, Cerro de Pasco Resources deberá asumir una tarifa anual de usufructo de US$1,435 millones.

La estructura contractual también contempla una regalía a favor de AMSAC, vinculada al desempeño económico del proyecto, junto con compromisos destinados a las comunidades del área de influencia.

Entre estos últimos destaca la constitución de un fondo social con un aporte inicial de US$1,04 millones, al que se sumarán contribuciones de US$260.000 anuales durante la etapa operacional.

Estos pagos constituyen compromisos contractuales y no deben confundirse con la inversión total necesaria para construir y operar una futura instalación de procesamiento, cuyo monto definitivo todavía no está establecido en esta transacción.

La empresa también deberá asumir costos asociados a la operación y mantenimiento de las obras comprendidas en el usufructo, además de las responsabilidades que correspondan por el manejo de aguas y las actividades industriales que eventualmente desarrolle.

Al finalizar el contrato, las obras permanentes incorporadas a los terrenos sujetos a usufructo permanecerán bajo propiedad de AMSAC, sin compensación para la compañía.

Regalías y obligaciones ambientales para el proyecto

El contrato establece una regalía económica a favor de AMSAC que se calculará trimestralmente, considerando los ingresos y márgenes operacionales generados por el reprocesamiento.

La fórmula contempla una carga efectiva que puede variar entre 1% y 6% de los ingresos, dependiendo de la rentabilidad alcanzada. En cualquier caso, el pago no podrá ser inferior al 1% de los ingresos del período correspondiente.

Esta obligación comenzará cuando el proyecto genere ingresos comerciales y será independiente de los pagos anuales por usufructo.

Otro componente relevante corresponde al tratamiento de aguas ácidas. La filial peruana deberá financiar los costos asociados al proyecto y asumir temporalmente el costo operacional completo de la planta de tratamiento de AMSAC, mientras se determina técnicamente la proporción atribuible a Quiulacocha.

El esquema incorpora una evaluación hidrológica e hidrogeológica para establecer responsabilidades y eventuales ajustes en los pagos.

Quiulacocha inicia una nueva etapa de evaluación técnica y ambiental

Aunque Cerro de Pasco Resources consolidó los derechos sobre el depósito, el proyecto todavía no cuenta con autorización para iniciar su reprocesamiento comercial.

La siguiente etapa considera presentar una solicitud ante la Dirección General de Minería del Ministerio de Energía y Minas de Perú, desarrollar estudios técnicos y preparar una primera estimación formal de recursos minerales.

Actualmente, Quiulacocha no dispone de recursos ni reservas minerales establecidos bajo la norma canadiense NI 43-101.

Esta condición resulta fundamental para evaluar su potencial económico, porque la existencia de residuos mineros acumulados no garantiza que todos puedan recuperarse mediante procesos industriales rentables.

La compañía deberá demostrar las características del material, su contenido metálico, comportamiento metalúrgico y posibilidades de recuperación.

Posteriormente, tendrá que avanzar en la elaboración y aprobación del Estudio de Impacto Ambiental (EIA), requisito indispensable para ejecutar operaciones comerciales.

El contrato contempla un plazo de 36 meses para obtener dicha aprobación, con posibilidad de una extensión de hasta 12 meses otorgada por AMSAC.

Mientras no exista autorización ambiental, las actividades sobre los relaves estarán restringidas a estudios, muestreos y medidas de mitigación permitidas.

La transacción también permanece sujeta a la aceptación de la Bolsa de Valores TSX Venture de Canadá.

Recuperación de minerales y oportunidades para la minería peruana

El proyecto Quiulacocha se inserta en una tendencia de la industria minera internacional: recuperar valor económico desde materiales que fueron descartados durante operaciones históricas.

En distritos polimetálicos como Cerro de Pasco, los depósitos antiguos representan oportunidades para evaluar tecnologías de procesamiento capaces de recuperar minerales que no fueron aprovechados originalmente.

El interés industrial radica en la posibilidad de utilizar materiales previamente extraídos, aunque su tratamiento exige resolver desafíos metalúrgicos, ambientales y económicos.

A diferencia de un yacimiento convencional, un proyecto de reprocesamiento requiere caracterizar residuos que pueden presentar variaciones significativas en composición, granulometría y comportamiento químico.

En Quiulacocha, además, la gestión del agua y la estabilidad de las instalaciones serán factores determinantes para definir las condiciones de una eventual operación.

Desde la perspectiva regional, el desarrollo del proyecto podría generar demanda de servicios especializados en perforación, laboratorios, ingeniería, gestión ambiental y procesamiento de minerales.

Sin embargo, todavía no existe una cifra confirmada de empleos asociados a una futura etapa productiva.

La consolidación contractual permite avanzar hacia decisiones de inversión, pero no equivale a una aprobación de construcción ni asegura la viabilidad comercial del depósito.

Un proyecto que vincula inversión privada y pasivos ambientales

La participación de AMSAC introduce una dimensión adicional al desarrollo de Quiulacocha: la posibilidad de combinar aprovechamiento económico de residuos con responsabilidades de gestión ambiental.

El modelo contractual mantiene obligaciones específicas para la empresa privada y conserva atribuciones estatales sobre instalaciones y terrenos que no fueron transferidos.

Para Cerro de Pasco Resources, el principal resultado es haber eliminado la fragmentación de derechos sobre el material que pretende reprocesar.

Para Perú, la operación representa una experiencia relevante en la utilización de mecanismos contractuales para promover inversión privada en depósitos asociados a pasivos ambientales mineros.

El desafío ahora será transformar ese control contractual en un proyecto técnicamente sustentado, ambientalmente autorizado y económicamente viable.

La atención de la industria estará puesta en la primera estimación de recursos minerales de Quiulacocha, los resultados metalúrgicos y el avance de la evaluación ambiental. Esos antecedentes permitirán determinar si el histórico depósito puede convertirse en una operación comercial de recuperación de minerales y contribuir al tratamiento de residuos acumulados durante décadas de actividad minera en Pasco.

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¿Qué derechos consolidó la minera canadiense en Pasco?

La minera canadiense consolidó los derechos sobre el depósito de relaves de Quiulacocha en Pasco, asegurando el uso de aproximadamente 123 hectáreas por hasta 30 años.

¿Cuál fue el monto inicial del desembolso por la transacción de Quiulacocha?

El desembolso inicial por la transacción de Quiulacocha fue de US$6,65 millones.

¿Qué obligaciones financieras adicionales tiene Cerro de Pasco Resources?

Cerro de Pasco Resources deberá pagar una tarifa anual de usufructo de US$1.435 millones y constituir un fondo social con un aporte inicial de US$1,04 millones, además de contribuciones anuales de US$260.000 durante la etapa operacional.

¿Qué regalía económica se establece en el contrato con AMSAC?

El contrato establece una regalía económica a favor de AMSAC que puede variar entre 1% y 6% de los ingresos, dependiendo de la rentabilidad del proyecto, con un mínimo del 1% de los ingresos del período correspondiente.

¿Qué pasos debe seguir Cerro de Pasco Resources antes de iniciar el reprocesamiento comercial en Quiulacocha?

Cerro de Pasco Resources debe presentar una solicitud ante la Dirección General de Minería del Ministerio de Energía y Minas de Perú, desarrollar estudios técnicos, preparar una estimación formal de recursos minerales y obtener la aprobación del Estudio de Impacto Ambiental (EIA).