Revisa el tiempo en las faenas mineras de Chile
Industria Minera

Chile registra 22 prospectos mineros activos, pero capta solo US$97 millones del presupuesto de exploración analizado por Cesco

Chile sigue en el radar de las exploradoras, pero tener proyectos en carpeta no basta cuando el capital puede irse a otra jurisdicción.

Chile registra 22 prospectos mineros activos, pero capta solo US$97 millones del presupuesto de exploración analizado por Cesco

El Índice de Exploración PIEx 2026 ubica a Chile como el tercer país con más prospectos dentro de una muestra internacional de 90 compañías. Sin embargo, su participación en el presupuesto ponderado alcanza apenas el 3,9%, por debajo de Perú, Colombia y Argentina.

Chile mantiene un elevado interés geológico entre las compañías exploradoras, pero enfrenta dificultades para transformar ese atractivo en mayores compromisos de inversión. El primer Índice de Exploración PIEx 2026, elaborado por el Centro de Estudios del Cobre y la Minería (Cesco), identificó 22 prospectos activos en territorio chileno, distribuidos entre 12 empresas, mientras que el presupuesto ponderado asociado al país alcanzó US$97 millones dentro de una muestra internacional de US$2.495 millones.

El estudio, difundido en octubre de 2026, examinó información de 90 compañías mineras, principalmente empresas junior y de tamaño intermedio, con un total de 214 prospectos activos en diferentes jurisdicciones.

Chile ocupa el tercer lugar por cantidad de prospectos identificados, detrás de Canadá, con 42, y Perú, con 41. No obstante, al considerar la distribución de los recursos financieros, el país desciende al octavo puesto del conjunto analizado.

Esta diferencia expone uno de los desafíos de la minería nacional: disponer de oportunidades geológicas no garantiza que las compañías asignen los recursos necesarios para desarrollar nuevas campañas de exploración.

Chile enfrenta una mayor competencia por el capital exploratorio

La comparación con otros países sudamericanos muestra diferencias relevantes en la asignación de presupuestos de las empresas estudiadas.

Perú lidera entre los países del corredor andino, con US$342 millones, seguido de Colombia, con US$235 millones, y Argentina, con US$172 millones. Chile registra US$97 millones.

País

Presupuesto ponderado

Perú

US$342 millones

Colombia

US$235 millones

Argentina

US$172 millones

Chile

US$97 millones

Estas cifras corresponden exclusivamente a la muestra de compañías analizada por Cesco. No representan el presupuesto total de exploración minera de cada país ni permiten concluir que toda la actividad exploratoria chilena esté disminuyendo.

La diferencia resulta especialmente relevante porque Chile mantiene una posición consolidada en la producción mundial de cobre, una extensa base de operaciones mineras y zonas con potencial para nuevos descubrimientos.

Sin embargo, las decisiones de inversión exploratoria consideran factores adicionales a la calidad geológica, como acceso a financiamiento, certeza regulatoria, costos operacionales, infraestructura y tiempos de ejecución de las campañas.

En este escenario, países con una menor participación en la producción actual de cobre pueden competir eficazmente por capital destinado a descubrir nuevos yacimientos.

Los permisos aparecen como la principal dificultad para explorar

Uno de los resultados del índice está relacionado con las barreras que enfrentan las compañías para ejecutar sus programas.

Entre las 58 empresas que entregaron respuestas sustantivas sobre dificultades operacionales, el 39,7% mencionó los permisos y la regulación, mientras que el 24,1% identificó restricciones de financiamiento.

La licencia social y las relaciones con comunidades aparecieron en el 19% de las respuestas.

Estos porcentajes reflejan menciones realizadas por las compañías consultadas y no una medición directa del impacto económico de cada obstáculo.

Para las empresas junior, que dependen frecuentemente de sucesivas rondas de financiamiento, las dificultades regulatorias pueden influir en los costos y en la oportunidad para ejecutar sondajes.

La exploración requiere campañas con resultados inciertos y una secuencia de inversiones que puede extenderse durante varios años antes de identificar recursos minerales con potencial económico.

Cuando las compañías deben decidir entre distintas jurisdicciones, la posibilidad de ejecutar trabajos dentro de plazos previsibles se transforma en una variable relevante.

El desafío regulatorio consiste en mantener las exigencias ambientales y de seguridad correspondientes, junto con procedimientos proporcionados a la naturaleza y escala de las actividades de exploración temprana.

El corredor andino reúne casi la mitad de los prospectos estudiados

La investigación también permite observar la distribución internacional de los proyectos y recursos destinados a exploración.

De los 214 prospectos identificados, 98 se encuentran en el corredor andino, integrado para efectos del análisis por Chile, Perú, Argentina, Colombia, Bolivia y Ecuador.

Esta cifra equivale al 45,8% de los prospectos registrados.

Sin embargo, las jurisdicciones andinas concentran US$857 millones del presupuesto ponderado, correspondientes al 34,3% del total.

El resto de las regiones consideradas reúne US$1.638 millones.

La diferencia muestra que la presencia de propiedades exploratorias no necesariamente se traduce en una participación equivalente de los recursos financieros.

El estudio también identifica una menor intensidad presupuestaria por país mencionado: US$14 millones en el corredor andino, frente a US$17,4 millones en las demás jurisdicciones.

En términos de preferencias empresariales, Canadá encabezó las menciones como destino prioritario, con 28, seguido por Estados Unidos, con 25; Perú, con 20; y Chile, con 15.

El posicionamiento chileno entre las opciones de interés confirma que continúa siendo considerado por las compañías, aunque enfrenta una competencia significativa al momento de captar inversión.

La exploración resulta clave para sostener la producción futura de cobre

La relevancia de estos resultados trasciende los presupuestos de las empresas junior.

Chile necesita continuar descubriendo depósitos y ampliando el conocimiento de sus recursos minerales para sostener su posición dentro de la industria cuprífera internacional.

El envejecimiento de determinados yacimientos, la disminución de leyes minerales y las mayores exigencias de procesamiento hacen necesario incorporar nuevas oportunidades de desarrollo.

A diferencia de las ampliaciones de operaciones existentes, la exploración temprana permite investigar zonas que todavía no cuentan con recursos suficientes para justificar estudios de construcción o explotación.

Este proceso comienza con reconocimiento geológico, estudios geofísicos y geoquímicos, para posteriormente avanzar hacia perforaciones y estimaciones de recursos cuando los resultados lo permiten.

No todos los prospectos llegan a convertirse en minas.

Precisamente por esa incertidumbre, la industria requiere mantener una cartera amplia de oportunidades geológicas en distintas etapas de evaluación.

La identificación de nuevos depósitos también puede generar demanda para empresas de perforación, laboratorios, consultoras de ingeniería, proveedores tecnológicos y servicios especializados.

Oro, cobre y plata concentran el interés de las exploradoras

El PIEx 2026 también examinó los minerales priorizados por las compañías participantes.

El oro encabezó las preferencias, con 68 empresas que lo incorporan dentro de sus objetivos exploratorios, seguido del cobre, con 58 menciones, y la plata, con 52.

El levantamiento identificó además interés por minerales críticos, entre ellos níquel, cobalto, litio y tierras raras.

Esta diversificación responde a oportunidades asociadas tanto a los mercados tradicionales de metales como a nuevas aplicaciones industriales y energéticas.

En materia operacional, las compañías consideradas registran programas de perforación por más de 1,99 millones de metros.

Los costos medios ponderados alcanzan aproximadamente US$322 por metro en sondaje diamantina y US$210 por metro en perforación de aire reverso.

Estos antecedentes permiten dimensionar la intensidad de capital requerida para avanzar en el conocimiento geológico de los prospectos, incluso antes de iniciar estudios de prefactibilidad o factibilidad.

Qué necesita Chile para recuperar competitividad exploratoria

El diagnóstico plantea oportunidades para mejorar las condiciones de desarrollo de proyectos en etapas tempranas.

Entre las alternativas examinadas figuran procedimientos diferenciados para permisos de exploración, herramientas digitales de coordinación institucional y mecanismos que faciliten el acceso al financiamiento.

También adquiere relevancia la disponibilidad de información geocientífica, que puede reducir incertidumbre y orientar mejor las decisiones de las compañías.

Otro elemento es el fortalecimiento del mercado de capitales para empresas exploradoras, especialmente aquellas que todavía no cuentan con ingresos provenientes de operaciones mineras.

En Chile, la discusión tiene una dimensión adicional: buena parte del conocimiento y de la infraestructura minera se encuentra vinculada a operaciones consolidadas, mientras que los descubrimientos en nuevas áreas requieren asumir riesgos geológicos y financieros elevados.

Como contexto, el catastro nacional de Cochilco estimó un presupuesto de exploración de US$874,7 millones para 2025, cifra considerablemente superior al monto de la muestra PIEx asignado a Chile. Ambos indicadores responden a universos y metodologías diferentes, por lo que no deben interpretarse como mediciones equivalentes.

El desafío es convertir el potencial geológico en nuevos descubrimientos

La primera edición del PIEx establece una referencia para observar cómo evolucionan las decisiones de inversión de empresas exploradoras en diferentes países.

Sus resultados muestran que Chile mantiene presencia entre las jurisdicciones con mayor número de prospectos de la muestra, pero no alcanza una participación equivalente en los presupuestos ponderados.

Para evaluar su competitividad futura será necesario seguir la evolución de las campañas, el financiamiento efectivo, los tiempos de tramitación y el avance de proyectos hacia etapas más desarrolladas.

Los 22 prospectos activos identificados representan oportunidades de exploración, no reservas minerales comprobadas ni futuras minas aseguradas.

La transformación de estas propiedades en recursos económicamente aprovechables dependerá de los resultados geológicos, la capacidad de financiamiento y las condiciones necesarias para desarrollar cada proyecto.

Para Chile, el desafío será mantener su atractivo como productor minero consolidado y, al mismo tiempo, fortalecer las condiciones que permitan financiar una nueva generación de descubrimientos. La capacidad de atraer inversión exploratoria será determinante para ampliar la cartera de proyectos que podría sostener la producción de cobre y otros minerales durante las próximas décadas.

Guardar artículo