
China consolidó durante 2025 su posición como principal proveedor extranjero de ácido sulfúrico para Chile, desplazando a Perú del liderazgo que históricamente había mantenido en este mercado. Sin embargo, las restricciones aplicadas por el país asiático durante 2026 modificaron el escenario comercial y obligaron a la minería chilena a diversificar sus compras internacionales para asegurar el abastecimiento de un producto indispensable en las operaciones de lixiviación de cobre.
Los antecedentes comerciales muestran que China suministró aproximadamente 1,48 millones de toneladas de ácido sulfúrico a Chile durante 2025, equivalentes al 37% del volumen importado. Perú quedó en segundo lugar, con cerca de 968.000 toneladas y una participación aproximada del 24%.
La diferencia refleja un cambio relevante en la estructura del mercado. La participación china había alcanzado aproximadamente el 13% en 2023, mientras que en 2024 llegó al 34% y posteriormente aumentó hasta el 37% en 2025.
China comenzó a superar a Perú antes de 2025
El cambio de liderazgo no ocurrió repentinamente. Las estadísticas comerciales recopiladas por el Banco Mundial muestran que China ya había superado a Perú durante 2024, cuando Chile importó aproximadamente 1,215 millones de toneladas desde el país asiático, frente a 1,113 millones de toneladas procedentes del mercado peruano.
Durante 2025, la ventaja china se amplió considerablemente. Las estimaciones comerciales de FertRadar, elaboradas a partir de registros aduaneros internacionales, sitúan las compras chilenas a China en aproximadamente 1,476 millones de toneladas, frente a 968.000 toneladas provenientes de Perú.
Esto significa que, en términos de volumen, China abasteció alrededor de 508.000 toneladas más que Perú durante ese ejercicio.
El cambio también refleja la creciente importancia que adquirió Chile para los exportadores chinos. Durante 2025, el mercado nacional recibió aproximadamente un tercio de las exportaciones chinas de ácido sulfúrico, convirtiéndose en uno de los destinos más relevantes para esa industria.
Japón, Corea del Sur y Bulgaria completaron el grupo de los cinco principales proveedores de Chile, que concentraron conjuntamente más del 85% de las importaciones.
Chile importó más ácido sulfúrico del que produjo
El aumento de las compras internacionales coincidió con una reducción de la producción nacional.
Los antecedentes recopilados por la Comisión Chilena del Cobre (Cochilco) muestran que Chile importó aproximadamente 3,97 millones de toneladas de ácido sulfúrico durante 2025, mientras que su producción interna alcanzó 3,92 millones de toneladas.
Fue la primera vez, dentro de la serie estadística iniciada en 2000, que las importaciones superaron la fabricación nacional del producto.
La producción chilena disminuyó un 17,2% respecto del año anterior y registró su menor nivel desde 2002. El retroceso estuvo relacionado principalmente con la menor actividad de las fundiciones de cobre, instalaciones que generan ácido sulfúrico mediante el tratamiento de gases provenientes de sus procesos metalúrgicos.
Entre los factores que influyeron se encuentran la paralización de la Fundición Hernán Videla Lira, conocida como Paipote, desde 2024, y la detención de Potrerillos, afectada por el colapso de la chimenea de su planta de ácido en junio de 2025.
También incidieron las restricciones operacionales registradas en la División El Teniente durante el segundo semestre de ese año.
Como resultado, las importaciones terminaron cubriendo aproximadamente la mitad del consumo aparente chileno, que alcanzó 7,87 millones de toneladas durante 2025.
Las restricciones chinas cambiaron nuevamente el mercado
La dependencia de los proveedores extranjeros adquirió mayor importancia durante 2026, cuando China comenzó a restringir sus exportaciones de ácido sulfúrico.
La decisión estuvo vinculada con las dificultades de abastecimiento de azufre y las alteraciones del comercio internacional asociadas al conflicto en Medio Oriente, especialmente por las interrupciones de los flujos comerciales a través del estrecho de Ormuz.
Las restricciones, aplicadas desde mayo, redujeron drásticamente los embarques chinos hacia Chile. Durante junio, julio y agosto no se registraron exportaciones del producto desde China con destino al mercado chileno.
La situación obligó a los compradores nacionales a incrementar las adquisiciones desde Perú, Bulgaria y Corea del Sur, además de incorporar suministros procedentes de India.
El cambio permitió mantener el abastecimiento, aunque con mayores costos.
En septiembre se produjo una recuperación parcial de los despachos chinos. Las estadísticas aduaneras registraron 31.666 toneladas enviadas a Chile, el primer embarque después de tres meses sin exportaciones hacia el país.
Sin embargo, el volumen continuó siendo considerablemente inferior al registrado antes de las restricciones y no representó una normalización del comercio.
Perú vuelve a ganar participación en las compras chilenas
Los registros más recientes disponibles también reflejan un cambio en el valor de las importaciones.
Entre septiembre de 2025 y agosto de 2026, las compras chilenas de ácido sulfúrico alcanzaron aproximadamente US$668 millones CIF, considerando el costo del producto, seguro y transporte hasta el puerto de destino.
Durante ese período móvil de doce meses, Perú representó el 27,1% del valor importado, con aproximadamente US$181 millones, mientras que China concentró el 17,8%, equivalente a US$119 millones.
Estos antecedentes muestran una recuperación de la importancia comercial peruana tras la reducción de los envíos chinos.
No obstante, las participaciones corresponden al valor de las importaciones durante un período que combina meses de 2025 y 2026. Por lo tanto, no permiten establecer todavía cuál será el principal proveedor por volumen al cierre de 2026.
El precio del ácido sulfúrico llegó a US$500 por tonelada
La reorganización del abastecimiento internacional coincidió con un fuerte incremento de los precios.
Víctor Garay, director subrogante de Estudios y Políticas Públicas de Cochilco, detalló que el ácido sulfúrico adquirido sin contratos previos en el norte de Chile pasó de aproximadamente US$190 por tonelada a fines de febrero a cerca de US$500 por tonelada a fines de abril de 2026.
El costo promedio de importación aumentó de manera más gradual, desde unos US$160 por tonelada en enero hasta superar los US$270 por tonelada en julio.
La diferencia se explica por la existencia de contratos comerciales establecidos antes del aumento de precios, que permitieron adquirir parte del producto a valores inferiores a los del mercado inmediato.
Esta situación tiene consecuencias especialmente relevantes para las operaciones que utilizan lixiviación, proceso mediante el cual soluciones ácidas permiten recuperar cobre desde determinados minerales.
En estas faenas, un aumento sostenido del precio del ácido sulfúrico puede elevar los costos operacionales, aunque su impacto depende del consumo específico de cada yacimiento y de las condiciones comerciales de abastecimiento.
La demanda minera seguirá presionando el abastecimiento
Las perspectivas para 2027 mantienen la atención sobre este mercado.
Las estimaciones recopiladas por Cochilco sitúan el consumo de ácido sulfúrico de la minería chilena del cobre en aproximadamente 7,31 millones de toneladas durante 2026 y 7,94 millones de toneladas para 2027.
Estas cifras corresponden a proyecciones de demanda minera y no representan volúmenes efectivamente consumidos.
Si la producción nacional permaneciera cercana a los niveles de 2025, el país enfrentaría una diferencia considerable entre su oferta interna y los requerimientos de la industria, que tendría que cubrir mediante importaciones y otras fuentes disponibles.
A ello se agregan las necesidades de sectores distintos de la minería del cobre, como determinadas actividades químicas, industriales y de minería no metálica.
El desafío será recuperar la producción nacional de ácido sulfúrico, diversificar los proveedores internacionales y asegurar contratos y condiciones logísticas que permitan mantener la continuidad de las operaciones.
El liderazgo comercial alcanzado por China durante 2025 y las restricciones que aplicó pocos meses después evidencian la exposición de Chile a cambios repentinos en el suministro internacional de uno de los insumos esenciales para su principal industria exportadora.






