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Innovación y Tecnología

China comienza a fabricar máquinas clave para microchips y sacude a las tecnológicas en bolsa

China inicia la producción de máquinas DUV para semiconductores, lo que podría alterar el dominio de proveedores occidentales y generar inquietud en los mercados tecnológicos.

China comienza a fabricar máquinas clave para microchips y sacude a las tecnológicas en bolsa

El avance reduce la dependencia china de proveedores occidentales y abre un nuevo frente competitivo en la industria de semiconductores, aunque la tecnología todavía enfrenta pruebas de rendimiento y producción a gran escala.

China dio un paso relevante en su estrategia de autosuficiencia tecnológica al comenzar la fabricación de máquinas propias de litografía ultravioleta profunda por inmersión, conocidas como DUV. Estos equipos son indispensables para imprimir los circuitos microscópicos que forman los semiconductores utilizados en computadores, teléfonos, centros de datos, vehículos y sistemas de inteligencia artificial.

La noticia generó una fuerte reacción en los mercados, debido a que la fabricación de maquinaria litográfica avanzada ha estado concentrada durante años en un reducido grupo de compañías extranjeras, con la neerlandesa ASML como principal proveedor mundial.

El desarrollo chino todavía estaría por debajo de los estándares de productividad y confiabilidad alcanzados por las máquinas occidentales. Sin embargo, la posibilidad de que fabricantes locales comiencen a recibir equipos nacionales durante 2026 fue suficiente para elevar la preocupación sobre una eventual pérdida de mercado de los proveedores internacionales.

Qué desarrolló China y por qué es relevante

Una compañía respaldada por el Estado chino y ubicada en Shanghái habría iniciado la producción de sistemas DUV de inmersión. La planificación contempla la fabricación de cerca de cinco máquinas durante 2026 y unas 20 unidades en 2027.

Los primeros equipos serían destinados a empresas estratégicas de la industria china de semiconductores, entre ellas SMIC, Hua Hong Semiconductor y ChangXin Memory Technologies, conocida como CXMT.

La litografía cumple una función central en la producción de microchips. A través de haces de luz, las máquinas proyectan patrones extremadamente pequeños sobre obleas de silicio, capa tras capa, hasta formar los circuitos electrónicos.

Las máquinas DUV de inmersión utilizan agua entre la lente y la superficie de la oblea para mejorar la resolución de la imagen. Esta técnica permite fabricar componentes más pequeños y aumentar la cantidad de transistores que pueden incorporarse dentro de un chip.

Aunque no corresponde a la tecnología más avanzada disponible en el mercado, continúa siendo ampliamente utilizada en la producción mundial. Incluso los semiconductores de última generación requieren varias capas fabricadas mediante procesos DUV, combinadas con etapas que utilizan maquinaria más sofisticada.

Las limitaciones que todavía enfrenta el avance chino

El inicio de la fabricación no significa que China haya alcanzado inmediatamente las capacidades de ASML. El desafío más complejo será demostrar que estas nuevas máquinas pueden operar de manera estable durante largos ciclos industriales, mantener precisión entre distintas capas y procesar suficientes obleas por hora.

En la industria de semiconductores, una pequeña variación puede reducir significativamente la cantidad de chips funcionales obtenidos desde una oblea. Por esta razón, la confiabilidad, la velocidad y el rendimiento productivo son tan importantes como la capacidad de imprimir circuitos pequeños.

Los primeros sistemas chinos deberán superar pruebas técnicas antes de utilizarse de manera intensiva en fábricas comerciales. También será necesario asegurar repuestos, mantenimiento, programas informáticos, fuentes de luz, óptica de alta precisión y una extensa red de proveedores especializados.

La producción proyectada sigue siendo reducida frente al volumen de equipos que manejan los principales fabricantes internacionales. El avance, por ahora, representa una señal estratégica más que una sustitución inmediata de las máquinas occidentales.

ASML mantiene la ventaja en la tecnología más avanzada

China continúa sin acceso regular a los sistemas de litografía ultravioleta extrema, conocidos como EUV, cuya fabricación está dominada exclusivamente por ASML.

Estas máquinas utilizan luz con una longitud de onda de 13,5 nanómetros, más de 14 veces menor que la empleada por los sistemas DUV de mayor resolución. Esto permite imprimir detalles más finos y fabricar procesadores avanzados con menos etapas adicionales.

La tecnología EUV es utilizada para producir chips de última generación destinados a inteligencia artificial, teléfonos de alta gama y centros de datos. Su desarrollo demandó décadas de investigación, inversiones por miles de millones de dólares y una cadena internacional de componentes extremadamente especializados.

Las restricciones de exportación impulsadas por Estados Unidos y respaldadas por Países Bajos impiden que China compre los equipos EUV de ASML. También han limitado el acceso a determinadas versiones avanzadas de maquinaria DUV y a otros insumos utilizados en la fabricación de semiconductores.

Estas barreras comerciales aceleraron la inversión china en proveedores nacionales, universidades, centros de investigación y empresas tecnológicas capaces de reemplazar componentes extranjeros.

Acciones tecnológicas cayeron tras conocerse el avance

La reacción bursátil reflejó el temor a que China avance más rápido de lo esperado en el desarrollo de equipos propios.

Las acciones de ASML registraron una caída superior al 7% durante la jornada en que se conocieron los primeros antecedentes. El retroceso también alcanzó a fabricantes estadounidenses de equipos para semiconductores.

Applied Materials perdió 3,61%, Lam Research cayó 4,46% y KLA Corporation retrocedió 3,4%. Entre los productores de chips, AMD bajó 5,17%, mientras Micron cedió 2,25%.

El ajuste respondió principalmente a las expectativas de largo plazo. China representa uno de los mercados más importantes para los fabricantes internacionales de maquinaria, pese a las restricciones aplicadas sobre los equipos de mayor capacidad.

Una alternativa local competitiva podría reducir las importaciones chinas, presionar los precios y limitar el crecimiento de los proveedores occidentales. Sin embargo, analistas del sector han advertido que la reacción inicial del mercado podría resultar excesiva, considerando el bajo volumen de fabricación previsto y las pruebas técnicas pendientes.

Qué implica para la industria tecnológica mundial

El desarrollo modifica el equilibrio estratégico de una industria fundamental para la economía global. Los semiconductores están presentes en prácticamente toda la actividad productiva, desde equipos médicos y automóviles hasta telecomunicaciones, minería, defensa y generación eléctrica.

Durante los últimos años, Estados Unidos ha utilizado controles de exportación para impedir que China acceda a herramientas capaces de producir los chips más avanzados. Beijing respondió destinando mayores recursos a la creación de una cadena tecnológica propia.

La fabricación nacional de máquinas DUV podría permitir que las plantas chinas mantengan o amplíen su producción aunque aumenten las restricciones occidentales. También podría facilitar la elaboración de chips avanzados mediante técnicas de exposición múltiple, aunque estos procesos suelen ser más costosos y complejos que utilizar sistemas EUV.

El impacto dependerá de la capacidad china para producir equipos confiables, aumentar el volumen y alcanzar rendimientos comparables con los líderes internacionales. El número de máquinas entregadas y su desempeño dentro de las fábricas serán los indicadores más relevantes durante los próximos meses.

Por qué el avance también importa para Chile

Chile no fabrica semiconductores a gran escala, pero depende de ellos para importar vehículos, computadores, teléfonos, maquinaria industrial, sistemas de automatización, equipos mineros y tecnologías energéticas.

Una mayor competencia en la fabricación de chips podría ampliar la oferta internacional y reducir algunos costos en el largo plazo. En cambio, una escalada de las restricciones comerciales entre China, Estados Unidos y Europa podría generar nuevas interrupciones de suministro o encarecer equipos tecnológicos.

La minería chilena también mantiene una exposición directa. Camiones autónomos, sensores, centros de control, sistemas de procesamiento de datos y equipos eléctricos requieren semiconductores especializados. Lo mismo ocurre con paneles solares, baterías, redes eléctricas inteligentes y proyectos de almacenamiento energético.

Por ahora, el avance chino no cambia de inmediato los precios para consumidores o empresas chilenas. Su importancia está en la señal que entrega: las restricciones occidentales no han detenido la inversión tecnológica de China y podrían estar acelerando la aparición de competidores nacionales en uno de los mercados más complejos y estratégicos del mundo.

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