
La llegada de Bernardo Fontaine a la presidencia del directorio abre una fase de revisión interna en Codelco, marcada por dudas sobre reportes productivos, alto endeudamiento y la necesidad de sostener inversiones estructurales.
El Gobierno designó a Bernardo Fontaine como nuevo presidente del directorio de Codelco, en reemplazo de Máximo Pacheco, en un movimiento que instala una agenda inmediata de control financiero, revisión operacional y auditoría sobre cifras de producción de la estatal. Según informó Reuters, Fontaine asumirá el cargo el 26 de mayo, una vez concluido el periodo de Pacheco, mientras que también fueron nombrados Luz Granier y Alejandro Canut como nuevos integrantes de la mesa.
La definición ocurre en un momento sensible para la mayor productora de cobre de Chile. Codelco cerró 2025 con una producción propia de 1.334.445 toneladas métricas finas, apenas 0,5% más que en 2024, y una producción total de 1.439.732 toneladas al incluir sus participaciones en El Abra, Anglo American Sur y Quebrada Blanca, de acuerdo con los resultados anuales publicados por la compañía.
El primer desafío: despejar dudas sobre la producción
La tarea más urgente para la nueva administración será ordenar la discusión sobre la confiabilidad de los reportes productivos. Reuters informó que el ministro de Minería, Daniel Mas, señaló que los nuevos directores tendrán un mandato especial para encabezar una investigación y una auditoría externa vinculada a los recientes cuestionamientos sobre producción.
El punto crítico está en el cierre de 2025. De acuerdo con la misma agencia, actores de la industria han cuestionado el fuerte aumento de producción informado en diciembre y si ese volumen correspondía efectivamente a cobre refinado. Además, Reuters recogió que Codelco sostuvo que una auditoría interna sobre la producción 2025 de la División Chuquicamata seguía en curso y que no correspondía adelantar conclusiones mientras el proceso no termine.
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Para la estatal, el tema no es menor. La credibilidad de sus cifras productivas impacta la lectura del mercado sobre su recuperación operacional, la evaluación de sus proyectos estructurales y la confianza de inversionistas en su capacidad de financiar una cartera de alto capital intensivo.
Producción estabilizada, pero lejos de una recuperación holgada
Aunque Codelco informó una mejora marginal en producción propia durante 2025, el desempeño por divisiones muestra una operación todavía tensionada. Ministro Hales subió 25,1% hasta 153 mil toneladas métricas finas, Radomiro Tomic avanzó 9,2% hasta 295 mil toneladas y Salvador aportó 47 mil toneladas con Rajo Inca. En contraste, El Teniente cayó 13% a 310 mil toneladas, Chuquicamata bajó 8% a 265,8 mil toneladas y Gabriela Mistral retrocedió 20,3% a 82 mil toneladas.
La propia compañía atribuyó parte del año operacional a un entorno complejo, marcado por el accidente en El Teniente y contingencias que afectaron ritmos de extracción, alimentación de mineral y procesos industriales. Esa lectura refuerza que la meta de recuperar producción no depende solo de mayor inversión, sino también de continuidad operacional, seguridad, confiabilidad de plantas y cumplimiento de ramp up en proyectos clave.
Deuda y caja: la otra presión sobre la nueva mesa
El segundo frente será financiero. En su reporte operacional y financiero 2025, Codelco informó que la deuda financiera neta aumentó desde US$22.413 millones en 2024 a US$25.117 millones en 2025, un alza de 12,1%. La deuda financiera bruta llegó a US$26.300 millones, 14% más que el año anterior.
Aunque el indicador deuda financiera neta sobre Ebitda ajustado bajó de 4,1 veces a 3,8 veces, el volumen absoluto de deuda sigue siendo un factor central para la estatal. Codelco explicó que el aumento respondió principalmente a nuevas líneas de crédito de largo plazo y emisiones de bonos realizadas durante 2025, en paralelo al financiamiento de su plan de inversiones.
La presión no se detuvo al cierre del ejercicio. El 27 de enero de 2026, Codelco emitió US$1.250 millones en bonos internacionales, con un tramo a 11 años con vencimiento en 2037 y una reapertura de papeles con vencimiento en 2053, operación que recibió una demanda superior a US$9.000 millones, según el reporte financiero de la compañía.
Inversión récord y proyectos estructurales bajo lupa
El dilema de Fontaine será equilibrar disciplina financiera con continuidad de inversiones. Codelco cerró 2025 con US$5.073 millones en Capex, el mayor despliegue anual informado por la compañía, y reportó un avance físico y financiero de 98% respecto de lo presupuestado para su cartera.
Entre los proyectos relevantes, Rajo Inca alcanzó 94% de avance total; la planta desalinizadora llegó a 96%; Andesita registró 80% de desarrollo antes de la paralización de obras; Andes Norte cerró con 81% de avance tras retomar trabajos en septiembre; y Diamante llegó a 51% de avance. Para 2026, la estatal proyectó una producción propia de entre 1.331 y 1.357 ktmf, costos C1 entre 221 y 225 centavos de dólar por libra y Capex de US$4.000 millones a US$5.000 millones.
Ese cuadro muestra que la nueva presidencia no parte desde cero, pero sí recibe una empresa con margen estrecho: debe sostener proyectos estructurales que reemplazan y extienden vida útil de yacimientos maduros, mientras contiene costos, deuda y exigencias de transparencia.
Datos clave
Empresa: Codelco.
Nuevo presidente del directorio: Bernardo Fontaine.
Fecha de inicio informada: 26 de mayo de 2026.
Producción propia 2025: 1.334.445 tmf.
Producción total 2025: 1.439.732 tmf.
Ebitda 2025: US$6.670 millones.
Aporte al Fisco 2025: US$1.778 millones.
Deuda financiera neta 2025: US$25.117 millones.
Capex 2025: US$5.073 millones.
Proyección de producción propia 2026: 1.331 a 1.357 ktmf.
Qué observará la industria
La nueva etapa de Codelco será seguida por tres indicadores concretos: el resultado de la auditoría sobre producción, la capacidad de ejecutar proyectos sin nuevos sobrecostos relevantes y la evolución de la deuda frente al Ebitda. En paralelo, la compañía deberá demostrar que puede recuperar producción sin deteriorar seguridad, gobernanza ni disciplina de capital.
Para la minería chilena, el cambio en la presidencia del directorio tiene una lectura más amplia. Codelco sigue siendo un actor decisivo para la oferta nacional de cobre, los ingresos fiscales, la demanda de proveedores y la ejecución de inversiones de largo plazo. La forma en que resuelva sus dudas internas marcará no solo su propio balance, sino también la confianza del mercado en la principal empresa minera estatal del país.






