
Más de 180 mil clientes permanecen sin agua potable en el norte, mientras decenas de miles de hogares siguen afectados por interrupciones eléctricas y daños en infraestructura.
Las consecuencias del sistema frontal continúan golpeando a miles de familias en las regiones de Coquimbo, Atacama y Valparaíso. A los daños en viviendas, rutas y servicios públicos se suma una situación sanitaria especialmente compleja en el norte, donde extensos sectores permanecen sin suministro de agua potable.
El escenario más crítico se concentra en la Región de Coquimbo, con 176.811 clientes afectados por cortes de agua, principalmente en La Serena, Coquimbo y sectores vinculados a la cuenca del río Elqui. En Atacama, más de 5 mil clientes también enfrentan interrupciones del servicio.
Las dificultades se producen mientras continúan los trabajos para recuperar sistemas de producción, redes sanitarias y tendidos eléctricos dañados por crecidas de ríos, desbordes, acumulación de barro, caída de postes y cortes de caminos.
Alta turbiedad impide normalizar el agua potable
Los cortes en La Serena y Coquimbo comenzaron durante la noche del domingo, después de que el aumento del caudal y la alta turbiedad del río Elqui afectaran los procesos de producción de agua potable.
La presencia de sedimentos, barro y material arrastrado por las lluvias obliga a reducir o suspender temporalmente la operación de las plantas cuando el agua captada no puede ser tratada bajo condiciones seguras.
A esta situación se agregó una nueva emergencia en Ovalle, donde el desborde del embalse Recoleta provocó una importante crecida del río Limarí. El episodio obligó a interrumpir nuevamente la entrega de agua para uso sanitario que había comenzado a habilitarse durante las jornadas anteriores.
La reposición podría avanzar gradualmente durante el fin de semana, aunque dependerá del comportamiento de los ríos, la turbiedad del agua y la recuperación de la infraestructura dañada.
Esto implica que algunos hogares podrían completar cerca de una semana con suministro limitado o completamente suspendido.
Camiones aljibe y estanques para las zonas afectadas
Como parte del operativo de emergencia, se han desplegado 200 estanques estacionarios de agua potable y 30 camiones aljibe para abastecer distintos puntos de La Serena, Coquimbo, Ovalle y otras localidades afectadas.
La disponibilidad de agua puede variar durante el día debido a la demanda, las condiciones de acceso y el tiempo necesario para recargar los estanques. Por esta razón, las familias deben priorizar el agua disponible para consumo, preparación de alimentos, higiene personal básica y limpieza de utensilios.
En Atacama, los problemas se concentran principalmente en Huasco y Freirina. Los cortes fueron asociados a la emergencia climática y afectaban a más de 5 mil clientes durante la mañana de este miércoles 22 de julio.
El prolongado periodo sin suministro aumenta la presión sobre los sistemas sanitarios, especialmente en viviendas con niños, personas mayores, pacientes crónicos y personas con movilidad reducida.
Cortes de luz siguen afectando a tres regiones
La emergencia también mantiene a decenas de miles de clientes sin electricidad.
Hasta las 08:00 horas de este miércoles, se registraban:
| Región | Clientes sin suministro eléctrico |
|---|---|
| Coquimbo | 27.660 |
| Valparaíso | 17.067 |
| Atacama | 3.654 |
Los trabajos de recuperación enfrentan dificultades por la magnitud de los daños. El sistema frontal dejó más de 3.500 puntos de falla, incluyendo postes derribados, líneas eléctricas cortadas, equipos destruidos y sectores donde la infraestructura debe ser reconstruida completamente.
En la costa de Valparaíso, las labores se concentran en terminar la reparación de redes principales y avanzar posteriormente hacia fallas domiciliarias o de menor alcance.
En las regiones de Coquimbo y Atacama, la reposición ha sido más lenta debido a rutas cortadas, localidades aisladas y caminos cubiertos por barro o escombros. Las provincias de Limarí, Choapa y Elqui, además del valle de Alto del Carmen, se encuentran entre las zonas con mayores dificultades de acceso.
Para inspeccionar instalaciones ubicadas en sectores aislados también se han utilizado helicópteros, tanto para revisar líneas eléctricas como para transportar combustible y apoyo técnico.
SEC inicia procedimiento contra Chilquinta
La prolongación de los cortes eléctricos en Valparaíso abrió un procedimiento administrativo contra Chilquinta por un eventual incumplimiento de los plazos de reposición establecidos para las empresas distribuidoras.
En el momento de mayor impacto de la emergencia, 170.445 clientes de la compañía quedaron sin energía, cifra equivalente al 72% de los usuarios afectados en la región.
A la medianoche del 21 de julio todavía permanecían 20.681 clientes sin electricidad. Dentro de ese grupo, 4.217 acumulaban entre 72 y 84 horas de interrupción, mientras otros 4.792 superaban las 84 horas continuas sin servicio.
El proceso deberá determinar si la distribuidora incumplió las exigencias de continuidad y calidad establecidas en la normativa técnica. La formulación de cargos no implica una sanción automática, ya que la empresa podrá presentar sus antecedentes y descargos durante la tramitación.
Alerta sanitaria refuerza vigilancia en el norte
La falta prolongada de agua potable y la exposición de la población a barro, aguas contaminadas, residuos y condiciones de hacinamiento llevaron a reforzar las medidas sanitarias en Atacama y Coquimbo.
Los equipos de salud están concentrados en vigilar la calidad del agua, el manejo seguro de alimentos, la disposición de residuos y la aparición de enfermedades respiratorias o gastrointestinales.
También se revisará la situación de vacunación de damnificados, voluntarios y rescatistas. La evaluación será especialmente relevante para quienes hayan estado en contacto con aguas servidas, escombros, heridas abiertas o espacios con deficientes condiciones de higiene.
Las personas que presenten fiebre, vómitos persistentes, diarrea intensa, dificultad para respirar, lesiones infectadas o síntomas después de haber tenido contacto con agua contaminada deben solicitar atención médica.
Qué deben revisar los hogares afectados
Mientras continúe la emergencia, es importante evitar el consumo de agua proveniente de canales, ríos, pozos o recipientes cuya procedencia no esté claramente identificada.
El agua entregada mediante estanques o camiones aljibe debe almacenarse en envases limpios, cerrados y destinados exclusivamente al consumo humano. También conviene separar el agua utilizada para beber y cocinar de aquella destinada a limpieza o descarga de baños.
En los sectores sin electricidad, los alimentos refrigerados pueden perder su cadena de frío. Carnes, lácteos, pescados y preparaciones que presenten olor, textura o temperatura inusual no deben consumirse.
Los hogares con personas electrodependientes deben mantener contacto con su empresa distribuidora, municipio o red de salud para solicitar apoyo prioritario. También es recomendable conservar los números de reclamo y registrar la duración de las interrupciones, especialmente cuando existan daños en artefactos, pérdida de alimentos o afectación de tratamientos médicos.
La recuperación de los servicios será gradual y dependerá de que bajen los caudales, disminuya la turbiedad y se habiliten rutas para el ingreso de maquinaria y cuadrillas. Durante los próximos días, el principal desafío será restablecer el agua potable y la electricidad sin aumentar los riesgos sanitarios para la población.