Minería Internacional

Delta Resources inicia su mayor campaña exploratoria en la zona aurífera I-Zone de Ontario

Delta Resources lanza su mayor campaña de exploración en la zona I-Zone de Ontario, movilizando a 10 geólogos para evaluar potenciales extensiones mineralizadas antes de su primera perforación.

Delta Resources inicia su mayor campaña exploratoria en la zona aurífera I-Zone de Ontario
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La compañía desplegó un equipo de 10 geólogos en el proyecto Delta-1 para evaluar nuevas extensiones mineralizadas y preparar la primera campaña de perforación en I-Zone durante el otoño canadiense.

Delta Resources puso en marcha el mayor programa de exploración de terreno de su historia en el sector I-Zone, una de las áreas prioritarias del proyecto aurífero Delta-1, ubicado cerca de Thunder Bay, en la provincia canadiense de Ontario. Los trabajos incluyen excavación de trincheras, muestreo de canales, prospección y levantamiento geológico detallado sobre objetivos distribuidos a lo largo del corredor estructural de la falla Crayfish Creek.

La campaña movilizó a 10 geólogos y busca determinar si una serie de diques félsicos, anomalías superficiales y ocurrencias históricas de oro corresponden a extensiones del sistema mineralizado de I-Zone o a centros auríferos independientes dentro de la propiedad.

El programa representa una etapa previa a la primera campaña de perforación de Delta Resources en I-Zone, prevista para el otoño del hemisferio norte. Antes de ingresar con sondajes, la empresa pretende definir la continuidad, geometría y controles geológicos de los objetivos, reduciendo el riesgo de perforar blancos construidos únicamente sobre muestras aisladas.

Exploración sistemática en un corredor poco perforado

I-Zone se encuentra aproximadamente 18 kilómetros al suroeste del depósito Eureka, principal foco de exploración de Delta Resources dentro del proyecto Delta-1. Ambos sectores forman parte de una propiedad de aproximadamente 340 kilómetros cuadrados, situada cerca de 50 kilómetros al oeste de Thunder Bay y con acceso desde la carretera Transcanadiense.

Los trabajos actualmente en ejecución consideran cientos de metros de muestreo de canales sobre afloramientos expuestos mediante trincheras. La estrategia permitirá obtener muestras continuas a través de las estructuras mineralizadas, una información más representativa que las muestras puntuales utilizadas habitualmente durante las primeras etapas de prospección.

La compañía también está mapeando diques félsicos identificados cerca de I-Zone. Este tipo de cuerpos intrusivos puede actuar como roca hospedante o como elemento estructural asociado al paso de fluidos hidrotermales, aunque su relación directa con la mineralización deberá ser comprobada mediante análisis y perforación.

La prioridad técnica es establecer si los nuevos afloramientos forman parte de una estructura continua y si presentan espesores, orientación y distribución de leyes suficientes para justificar sondajes de seguimiento.

Muestras históricas elevan el interés por I-Zone

Uno de los elementos que sustenta la campaña es la presencia de ocurrencias históricas de alta ley dentro del corredor Crayfish Creek. Registros de exploración de 1989 incluyen muestras puntuales con valores de hasta 759 gramos de oro por tonelada, además de resultados de 554 g/t, 371,9 g/t y 170,1 g/t.

Estas cifras corresponden a muestras seleccionadas y no representan leyes promedio, recursos minerales ni continuidad económica. Sin embargo, confirman la presencia de oro de alta ley en superficie y entregan una base para diseñar trabajos de exploración más sistemáticos.

Las ocurrencias no habían sido evaluadas de manera integral mediante muestreo continuo de canales o perforación diamantina. Parte del trabajo de Delta Resources consiste en relocalizar esos puntos históricos, exponer nuevamente los afloramientos y estudiar su relación con las principales fallas, contactos litológicos y unidades alteradas.

La diferencia entre una anomalía puntual y un objetivo perforable dependerá de la capacidad de la empresa para demostrar continuidad lateral y vertical. Los primeros resultados de los canales serán, por lo tanto, determinantes para ordenar los blancos antes del ingreso de los equipos de perforación.

Delta-1 amplía su escala más allá de Eureka

La exploración en I-Zone se desarrolla en paralelo al avance del depósito Eureka, donde Delta Resources prepara una nueva campaña de perforación de definición y extensión. Los sondajes en ese sector están programados para comenzar durante agosto y servirán como soporte técnico para una primera estimación de recursos minerales.

Desde 2019, la empresa ha completado más de 48.100 metros de perforación en Delta-1. El trabajo permitió delinear Eureka sobre una longitud de rumbo cercana a 2,5 kilómetros, desde superficie hasta aproximadamente 300 metros de profundidad vertical, con intersecciones mineralizadas registradas a mayor profundidad en algunos sectores.

Entre los resultados destacados de Eureka se encuentran intervalos de 5,92 g/t de oro en 31 metros, incluyendo 14,8 g/t en 11,9 metros, y 1,79 g/t en 128,5 metros. También se han identificado tramos puntuales de alta ley dentro de un sistema de mineralización más amplio.

La mineralización de Eureka está asociada principalmente a redes de vetillas de cuarzo, ankerita, pirita y oro, emplazadas dentro de un corredor de alteración hidrotermal. Delta Resources busca determinar si los objetivos del corredor I-Zone–Crayfish Creek responden a controles comparables o representan un modelo mineral diferente.

Una propiedad con infraestructura cercana

La ubicación de Delta-1 constituye uno de los factores relevantes para su evolución. La propiedad se extiende junto a la carretera Transcanadiense y se encuentra en una zona con antecedentes mineros, servicios regionales y acceso desde Thunder Bay, uno de los principales centros logísticos del noroeste de Ontario.

El distrito fue explorado históricamente por cobre, níquel y metales del grupo del platino, debido a la presencia de la antigua mina Shebandowan de Inco. La búsqueda sistemática de oro tuvo una intensidad menor durante buena parte del desarrollo minero de la zona, lo que mantiene sectores con escasa cobertura de perforación moderna.

Delta Resources controla 1.346 concesiones mineras y nueve propiedades patentadas en el cinturón de rocas verdes de Shebandowan. El área incluye varios corredores auríferos y estructuras regionales que podrían permitir a la compañía construir una cartera de objetivos más amplia que el depósito Eureka.

La campaña en I-Zone responde precisamente a esa estrategia: pasar de un proyecto concentrado en un solo depósito a una evaluación de escala distrital, con varios centros mineralizados potenciales dentro de una misma propiedad.

Qué observará la industria

El siguiente punto de control será la publicación de los resultados del muestreo de canales. Esos análisis permitirán establecer si las altas leyes históricas forman parte de estructuras continuas o corresponden a concentraciones localizadas de oro.

Los datos también definirán la ubicación, orientación y profundidad de los primeros sondajes en I-Zone. Una campaña positiva podría abrir un segundo frente de perforación dentro de Delta-1, mientras Eureka avanza hacia una estimación inicial de recursos.

Para Delta Resources, la ejecución simultánea de exploración superficial, perforación, pruebas metalúrgicas y estudios ambientales representa una transición hacia una etapa de evaluación más avanzada. No obstante, el valor de I-Zone dependerá de resultados capaces de demostrar volumen y continuidad, más allá de las leyes elevadas observadas en muestras históricas.

La combinación de una propiedad extensa, acceso a infraestructura y múltiples estructuras auríferas convierte al corredor Crayfish Creek en una pieza relevante del programa. La perforación prevista para el otoño canadiense será la primera prueba directa para determinar si I-Zone puede transformarse en un nuevo núcleo de crecimiento para el proyecto Delta-1.