El dólar en Chile ha registrado un importante ascenso en los últimos días, impulsado por un complejo escenario global, en particular los efectos de los recientes conflictos en Oriente Medio. Este incremento se da a pesar de los datos locales que muestran una inflación nula durante el mes de febrero.
Impacto global favorece el alza del dólar
En medio de las tensiones provocadas por los ataques entre Estados Unidos e Israel contra Irán, el dólar ha experimentado un fortalecimiento significativo a nivel mundial. Ayer, el tipo de cambio en Chile cerró en $912,65, registrando esta mañana un máximo de $929 antes de moderarse a $923,40, según datos de la Bolsa Electrónica de Chile. Esto representa un aumento de $10,75 en comparación con el cierre previo.
El índice DXY, indicador que mide el desempeño de la divisa estadounidense frente a otras monedas globales, muestra una recuperación que supera el 1%, según apuntó Felipe Sepúlveda Soto, analista jefe de Admirals Latinoamérica. Este comportamiento es atribuido a un aumento en la aversión al riesgo frente a los conflictos en el Estrecho de Ormuz, un punto estratégico por donde transita el 20% del petróleo mundial. La incertidumbre ha llevado a una fuerte subida en los precios internacionales del crudo y el gas.
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Los precios del cobre caen un 0,47%, ubicándose en US$5,79 la libra, debido a la fortaleza del dólar y una menor proyección de crecimiento en China.
Inflación nula en febrero, pero insuficiente para contener el tipo de cambio
En el plano interno, el índice de precios al consumidor (IPC) sorprendió al registrar una variación mensual nula durante febrero. Según Emanoelle Santos, analista de mercados en XTB Latam, la inflación subyacente mensual fue del 0,1%, inferior al 0,5% esperado, mientras que la inflación subyacente anual descendió a un 2,4%, por debajo del 2,7% proyectado.
“Con estas cifras, la inflación sigue convergiendo por debajo de la meta del 3% del Banco Central, abriendo mayores posibilidades para una política monetaria más flexible en los próximos meses, lo cual tendería a presionar al peso chileno y favorecer al alza del tipo de cambio”, destacó Santos. Sin embargo, Felipe Sepúlveda contrastó que estos factores internos todavía no logran contrarrestar el fuerte impulso externo sobre el dólar.
El contexto global, combinado con un posible retraso en los recortes de tasas de interés por parte de la Reserva Federal hacia los meses de septiembre u octubre, refuerza las presiones alcistas para la divisa estadounidense frente a monedas de economías importadoras de energía, como la chilena. Este panorama deja el escenario abierto para un mayor deterioro del peso chileno en los próximos días.









