
El brote por virus Bundibugyo ya alcanzó a Uganda y mantiene alerta internacional. En Chile, el Minsal activó medidas preventivas por riesgo de casos importados.
La Organización Mundial de la Salud mantiene bajo seguimiento el brote de ébola declarado en la República Democrática del Congo y Uganda, luego de clasificar la situación como Emergencia de Salud Pública de Importancia Internacional. De acuerdo con el último reporte difundido por Reuters, la OMS informó 321 casos confirmados y 48 muertes confirmadas en RD Congo, además de 116 casos sospechosos tras descartar cientos de notificaciones luego de nuevas investigaciones.
Qué está pasando con el brote
El brote corresponde a la enfermedad causada por el virus Bundibugyo, una especie de ébola menos frecuente. La OMS ha señalado que la situación evoluciona con rapidez, con transmisión en RD Congo y casos confirmados en Uganda.
La emergencia se concentra principalmente en zonas del este congoleño, un territorio afectado por crisis humanitaria, inseguridad, desplazamientos de población y alta movilidad fronteriza. Ese contexto complica la búsqueda de contactos, el traslado de muestras, el aislamiento oportuno de pacientes y la entrega de atención médica.
Por qué preocupa a la OMS y a los equipos médicos
Una de las principales alertas es que este brote no corresponde a la cepa Zaire, para la cual existen vacunas y tratamientos aprobados. Para el virus Bundibugyo, la OMS ha indicado que no existe una vacuna licenciada ni terapias específicas aprobadas, aunque la atención temprana de soporte puede mejorar la evolución de los pacientes.
Médicos Sin Fronteras calificó la situación en Ituri como “profundamente alarmante” y advirtió, en una declaración publicada por MSF, que la respuesta sanitaria debe acelerarse frente al avance del brote y la presión sobre trabajadores de salud y comunidades locales.
Cómo se transmite el ébola
El ébola no se transmite como un resfrío o una influenza. Según la información sanitaria de la OMS, el contagio ocurre por contacto directo con sangre u otros fluidos corporales de una persona enferma o fallecida por ébola, o con superficies contaminadas con esos fluidos.
Las personas infectadas no transmiten la enfermedad antes de presentar síntomas. Por eso, las medidas más relevantes son el aislamiento temprano, el seguimiento de contactos, el uso de equipos de protección en centros de salud, los entierros seguros y una comunicación clara con las comunidades afectadas.
Qué medidas se han activado en Chile
En Chile, el Ministerio de Salud publicó alertas epidemiológicas por el brote de enfermedad por virus Bundibugyo en RD Congo y Uganda. En el sitio de Salud Responde figura una alerta del 22 de mayo sobre riesgo de casos importados y recomendaciones para la vigilancia, prevención y control en el país.
Esto no significa que exista circulación local del virus en Chile. La medida apunta a que la red sanitaria esté preparada para detectar oportunamente eventuales casos asociados a viajes, activar protocolos y reforzar la coordinación epidemiológica.
El impacto también llegó al deporte chileno
La alerta sanitaria tuvo un efecto indirecto en la agenda deportiva nacional. En España, el alcalde de La Línea de la Concepción resolvió no autorizar el amistoso entre RD Congo y Chile previsto para el 9 de junio, argumentando posibles riesgos sanitarios asociados al brote, según informó Cadena SER.
La decisión muestra cómo una emergencia sanitaria localizada puede afectar viajes, eventos internacionales, logística deportiva y medidas preventivas fuera de África, especialmente cuando participan delegaciones provenientes de países bajo vigilancia epidemiológica.
Qué deben revisar los viajeros y usuarios en Chile
Para las personas en Chile, el punto práctico está en la información oficial y en los antecedentes de viaje. Quienes hayan estado recientemente en zonas afectadas de RD Congo o Uganda, o hayan tenido contacto estrecho con personas procedentes de esas áreas, deben estar atentos a síntomas como fiebre, dolor muscular, vómitos, diarrea, dolor de cabeza o sangrados, e informar su historial de viaje al consultar en la red de salud.
La evolución del brote dependerá de la capacidad de ampliar el diagnóstico, aislar casos, seguir contactos y sostener la confianza de las comunidades. Para Chile, el foco inmediato está en la vigilancia sanitaria, la preparación de la red y la comunicación preventiva sin generar alarma innecesaria.

