El repunte de la minería, el avance del comercio y una menor caída de la industria anticipan el primer resultado positivo de la actividad económica durante 2026. La cifra oficial será publicada el lunes 3 de agosto.
La economía chilena habría recuperado terreno durante junio. Las cifras sectoriales conocidas al cierre de julio llevaron a economistas y centros de estudios a proyectar que el Indicador Mensual de Actividad Económica, Imacec, registraría una expansión anual cercana al 2%.
El dato marcaría un cambio frente al débil desempeño observado durante los primeros cinco meses del año, período en que la actividad acumuló resultados negativos en comparación con 2025.
Aunque una expansión en torno al 2% entregaría una señal favorable, no bastaría para revertir completamente el bajo crecimiento del primer semestre. Las estimaciones disponibles apuntan a que el segundo trimestre habría cerrado con una contracción cercana al 0,1% anual.
Minería y comercio impulsaron la actividad de junio
Uno de los principales antecedentes que sostiene las proyecciones es el resultado del Índice de Producción Industrial, que aumentó 1,3% en junio frente al mismo mes del año pasado.
Se trata de la primera variación anual positiva del indicador después de ocho meses consecutivos de retrocesos.
La mejora estuvo explicada principalmente por la producción minera, que volvió a aportar positivamente al desempeño industrial. También contribuyó el sector de electricidad, gas y agua.
La industria manufacturera, en cambio, continuó mostrando una variación negativa, aunque con una caída más moderada que en meses anteriores.
El desempeño del comercio también entregó una señal de recuperación. El Índice de Actividad del Comercio aumentó 4,8% en doce meses, reflejando un mayor movimiento en ventas mayoristas, minoristas y actividades vinculadas al sector automotor.
Estos resultados permiten anticipar que el Imacec de junio habría sido apoyado tanto por la producción de bienes como por los servicios y el consumo.
Proyecciones se ubican entre 1,8% y 2%
Las estimaciones de los economistas se concentran en un rango estrecho:
- Coopeuch proyecta un crecimiento anual de 1,8%.
- Gemines calcula una expansión cercana al 1,9%.
- OCEC-UDP anticipa un avance de aproximadamente 2%.
- Clapes UC estima un aumento anual de 2%.
- Santander también proyecta un resultado en torno al 2%.
Las diferencias dependen principalmente del peso que cada estimación asigna a los servicios, la minería, el comercio y al efecto provocado por la cantidad de días laborales.
Junio de 2026 tuvo un día hábil más que el mismo mes del año anterior. Esa diferencia puede elevar la comparación anual, debido a que permite realizar más jornadas de producción, ventas y prestación de servicios.
Al corregir los efectos estacionales y de calendario, la producción industrial creció 1,6% respecto de mayo, aunque anotó una baja de 0,2% en doce meses.
Por esta razón, será relevante observar no solo la variación anual del Imacec, sino también el resultado desestacionalizado respecto del mes anterior.
El resultado rompería cinco meses de caídas
El Imacec de mayo disminuyó 0,9% frente al mismo período de 2025. En términos desestacionalizados, la actividad cayó 0,2% respecto de abril.
La cifra de junio podría poner término a una racha de cinco meses consecutivos de contracciones interanuales y convertirse en el primer Imacec positivo de 2026.
Sin embargo, el repunte debe analizarse con cautela. Una parte de la mejora responde a una base de comparación menos exigente y al mayor número de días laborales, mientras que sectores vinculados a la inversión continúan mostrando debilidad.
La construcción, la producción manufacturera y distintas actividades relacionadas con proyectos de inversión todavía no exhiben una recuperación consolidada.
Qué significa para trabajadores y empresas
El Imacec es una aproximación mensual al comportamiento de la economía chilena. Aunque no determina por sí solo la situación de cada hogar o empresa, permite anticipar tendencias en ventas, empleo, inversión y recaudación fiscal.
Un resultado positivo puede mejorar las expectativas empresariales y favorecer decisiones de contratación o ejecución de proyectos. Sin embargo, para que el impacto llegue al mercado laboral, la recuperación debe mantenerse durante varios meses y abarcar una mayor cantidad de sectores.
La tasa de desocupación nacional llegó a 9,4% en el trimestre abril-junio de 2026, por lo que el empleo continúa siendo uno de los principales puntos débiles de la economía.
Para los trabajadores, una expansión puntual del Imacec no implica una mejora inmediata en las oportunidades laborales. El efecto dependerá de si el mayor dinamismo se traduce en nuevas contrataciones, más horas trabajadas y mejores condiciones salariales.
En el caso de las pequeñas y medianas empresas, un comercio más dinámico puede representar mayores ventas, pero persisten presiones asociadas al costo del crédito, la energía, los insumos y la incertidumbre económica.
Impacto sobre tasas, créditos y decisiones del Banco Central
La evolución de la actividad también forma parte de los antecedentes que considera el Banco Central para definir la Tasa de Política Monetaria.
Una economía que crece con fuerza puede reducir el espacio para recortes rápidos de tasas, especialmente si existen presiones inflacionarias. Por el contrario, una actividad débil permite evaluar condiciones monetarias menos restrictivas, siempre que la inflación se mantenga encaminada hacia la meta.
El Consejo del Banco Central mantuvo recientemente una evaluación cautelosa, debido al menor crecimiento observado durante el año, la debilidad de la inversión y las presiones de costos generadas por el escenario internacional.
Para los hogares, las decisiones sobre la tasa de interés pueden influir posteriormente en el costo de los créditos hipotecarios, comerciales y de consumo, aunque los cambios no se trasladan de forma automática ni inmediata.
La cifra oficial se conocerá el 3 de agosto
El Banco Central publicará el Imacec correspondiente a junio el lunes 3 de agosto de 2026.
Además del resultado anual, será necesario revisar el comportamiento mensual desestacionalizado, el Imacec no minero y el aporte específico de la minería, el comercio, la industria y los servicios.
Una expansión cercana al 2% confirmaría una recuperación durante junio, pero todavía no permitiría afirmar que la economía chilena dejó atrás definitivamente el período de bajo crecimiento.
La atención se trasladará luego al desempeño de julio y agosto. La continuidad del comercio, la normalización de la minería, la evolución de la inversión y la creación de empleo serán determinantes para saber si el repunte corresponde a un cambio de tendencia o a una mejora transitoria.









