La Armada de EE. UU. ha consumido gran parte de su arsenal global de misiles de largo alcance durante un conflicto de cinco meses con Irán, lo que ha generado inquietudes sobre la preparación militar para futuros enfrentamientos. Según fuentes anónimas, el país ha utilizado "prácticamente todos" los misiles de superficie, conocidos como Army Tactical Missile Systems (ATACMS) y Precision Strike Missiles (PrSM).
Costos y disponibilidad de los misiles
Cada uno de estos misiles tiene un costo superior a 1 millón de dólares, y son esenciales en la capacidad de la Armada para realizar ataques precisos desde una distancia segura. Estos misiles han sido fundamentales en el conflicto en Ucrania, permitiendo que las fuerzas ucranianas ataquen objetivos dentro de Rusia. Sin embargo, el agotamiento de los ATACMS y PrSM podría obligar al presidente Donald Trump a recurrir a tácticas más arriesgadas, como misiones de bombardeo tripuladas, si decide reanudar ataques a gran escala contra Irán.
Producción y reabastecimiento
A pesar del alto uso de municiones, un cuarto informante indicó que el Comando Central de EE. UU., que supervisa las fuerzas en el Medio Oriente, ha logrado reabastecerse de suministros militares de todo el mundo. Sin embargo, la preocupación persiste sobre la cantidad de misiles restantes, ya que las fuentes no revelaron cifras específicas. La administración de Trump ha enfrentado críticas por la disminución de los suministros de misiles, lo que podría limitar la capacidad de EE. UU. para disuadir a adversarios como Rusia y China.
Advertencias sobre la capacidad defensiva
Analistas han señalado que el uso intensivo de misiles de precisión podría afectar la capacidad de EE. UU. para llevar a cabo operaciones en el futuro. Un informe del Center for Strategic and International Studies (CSIS) reveló que entre febrero y julio, aproximadamente el 65% de los interceptores Patriot fueron utilizados, y que las reservas de interceptores THAAD han disminuido en al menos un 38% desde el inicio del conflicto. Estos sistemas son cruciales para detectar y destruir misiles entrantes, y su escasez podría comprometer la defensa nacional.
Perspectivas de producción futura
A pesar de la reducción de los stocks, se espera que la producción de ciertos tipos de municiones, como los proyectiles de artillería y varios tipos de misiles, alcance niveles récord. Lockheed Martin, fabricante de los ATACMS y PrSM, no respondió de inmediato a las consultas sobre el estado de los suministros. Mientras tanto, el portavoz principal del Pentágono, Sean Parnell, reafirmó que la milicia estadounidense es la más poderosa del mundo y tiene todo lo necesario para llevar a cabo operaciones según lo decida el presidente.
La situación actual ha llevado a un debate intenso sobre la autoridad de Trump para llevar a cabo hostilidades contra Irán sin la autorización del Congreso, dado que no se ha presentado ninguna solicitud formal para una declaración de guerra o autorización para el uso de fuerza militar.









