
La operación incorpora activos de oro, plata, cobre y metales base ubicados en Canadá, Estados Unidos y México, con participaciones sobre proyectos operados por compañías como Alamos Gold, McEwen, Kodiak Copper y Westhaven Gold.
Empress Royalty acordó adquirir a Almadex Minerals una cartera de 14 regalías de retorno neto de fundición, conocidas como NSR, por una contraprestación total de US$2,5 millones. Los intereses corresponden a propiedades mineras en etapa previa a producción distribuidas entre Canadá, Estados Unidos y México.
La transacción considera un pago de US$1 millón en efectivo y otros US$1,5 millones mediante la emisión de 2.562.802 acciones ordinarias de Empress. El cierre está previsto antes del 31 de agosto de 2026 y permanece sujeto a las autorizaciones corporativas y regulatorias habituales, incluida la aprobación de la Bolsa de Valores de Toronto para empresas emergentes.
Con esta compra, la firma amplía su exposición a proyectos de oro, plata, cobre, zinc y plomo sin asumir directamente los costos de exploración, construcción y operación de las propiedades. La estrategia permite capturar potenciales ingresos futuros si los operadores avanzan hacia el desarrollo y la producción comercial.
Una cartera distribuida entre tres países
La adquisición incorpora seis regalías en Columbia Británica y Yukón, una en Nevada y siete en distintos estados de México. Trece de los activos están sujetos a una regalía NSR de 2%, mientras que Caballo Blanco, en Veracruz, contempla una participación de 1,5%.
Una regalía NSR entrega a su propietario un porcentaje de los ingresos obtenidos por la venta de minerales, una vez descontados determinados costos asociados al transporte, refinación o procesamiento. A diferencia de una inversión directa en una mina, este mecanismo no obliga normalmente al titular de la regalía a financiar las campañas de perforación, el desarrollo de infraestructura o la operación.
La cartera adquirida por Empress incluye intereses sobre Prospect Valley, Skoonka Creek, Dillard y Ponderosa, en Columbia Británica; Goz Creek, Tim y Ram, en Yukón; y Willow, en Nevada.
En México, las regalías cubren Los Venados, en Sonora; El Encuentro, en Sinaloa; Cerro Colorado y El Fuego, en Oaxaca; Caballo Blanco, en Veracruz; y La Bufa, en Chihuahua.
Aunque todos los activos se encuentran antes de la fase productiva, varios están vinculados a distritos con infraestructura existente, programas de perforación activos o iniciativas de desarrollo que podrían actuar como catalizadores durante los próximos años.
Proyectos operados por compañías con actividad exploratoria
Entre los activos de mayor exposición se encuentran Prospect Valley y Skoonka Creek, ambos controlados por Westhaven Gold en el cinturón aurífero Spences Bridge, al sur de Columbia Británica. Cada propiedad está cubierta por una regalía NSR de 2%.
Los proyectos forman parte de una posición territorial superior a 60.000 hectáreas, considerada prospectiva para mineralización epitermal de oro. Durante febrero de 2026, Westhaven cerró un acuerdo con Dundee Corporation que permite a esta última obtener hasta 60% de participación en cuatro proyectos del distrito mediante gastos escalonados de hasta C$85 millones.
La primera etapa contempla un compromiso firme de inversión de C$30 millones, recursos que podrían acelerar la exploración regional y generar nueva información geológica en propiedades incluidas dentro de la cartera de regalías.
Otro activo relevante es Dillard, una regalía NSR de 2% sobre una pertenencia integrada en el proyecto de cobre y oro MPD, operado por Kodiak Copper en Columbia Británica. MPD corresponde a un sistema de pórfidos con múltiples zonas mineralizadas dentro de un paquete territorial consolidado.
Dillard fue incorporado como una de las siete áreas consideradas en la primera estimación de recursos minerales del proyecto, publicada en enero de 2026. El programa de perforación de este año apunta a ampliar los recursos, mientras Kodiak proyecta actualizar la estimación durante el primer trimestre de 2027.
Para Empress, el valor de esta regalía dependerá de la capacidad del operador para extender la mineralización, mejorar la continuidad geológica y avanzar el proyecto hacia estudios técnicos de mayor definición.
Los Venados conecta la operación con el distrito Mulatos
En México, la cartera incluye una regalía NSR de 2% sobre Los Venados, propiedad ubicada en el distrito aurífero Mulatos, en Sonora, controlado por Alamos Gold.
El activo se localiza aproximadamente entre uno y dos kilómetros de la mina a rajo abierto Mulatos y cerca del proyecto subterráneo de alta ley Puerto del Aire. Este último mantiene una proyección de inicio productivo para mediados de 2027.
La cercanía con infraestructura minera en funcionamiento representa uno de los principales atributos de Los Venados. En caso de que futuras campañas identifiquen mineralización económicamente aprovechable, su posición dentro de un distrito operativo podría facilitar la evaluación de alternativas de procesamiento y desarrollo.
Alamos Gold consolidó durante 2025 la propiedad de Los Venados a través de su filial Minas de Oro Nacional. La compañía mantiene actividades de exploración en el distrito para identificar mineral de mayor ley que pueda alimentar Puerto del Aire y extender el perfil productivo de Mulatos.
La adquisición también entrega a Empress exposición a El Encuentro, proyecto de oro y plata situado aproximadamente a 10 kilómetros del complejo El Gallo, en Sinaloa, perteneciente a McEwen.
El Gallo se encuentra bajo una estrategia de reactivación por etapas. La planificación considera el inicio de la construcción durante 2026 y una primera fase de producción de oro a mediados de 2027. La proximidad de El Encuentro a esta infraestructura podría aumentar el interés exploratorio sobre la propiedad, aunque cualquier generación de ingresos para Empress dependerá de nuevos avances técnicos y de una eventual decisión de desarrollo.
Exposición al cobre en Nevada y Columbia Británica
Además de los activos enfocados en metales preciosos, la operación incorpora regalías asociadas a sistemas de cobre y oro.
Willow, en Nevada, está cubierto por una regalía NSR de 2% y pertenece a Abacus Mining & Exploration. La propiedad se ubica dentro del distrito cuprífero de Yerington, un cinturón reconocido por sus sistemas de pórfidos.
El proyecto ha sido evaluado mediante levantamientos geológicos, geoquímicos y geofísicos, además de perforaciones que identificaron la unidad intrusiva asociada a depósitos de cobre conocidos en el distrito. Sin embargo, todavía requiere nuevas campañas para delimitar con mayor precisión su potencial y establecer una base de recursos minerales.
La combinación de Willow y Dillard entrega a Empress una exposición complementaria al cobre, mientras la mayor parte de la cartera continúa concentrada en oro y plata. Esta diversificación puede adquirir mayor relevancia ante el aumento estructural de la demanda por cobre vinculada a redes eléctricas, electrificación, infraestructura digital y generación renovable.
Pago combinado en efectivo y acciones
Las 2.562.802 acciones que recibirá Almadex serán emitidas a un precio atribuido de C$0,83 por título, calculado mediante el precio promedio ponderado de los 20 días de negociación anteriores a la firma del acuerdo y convertido con el tipo de cambio vigente del Banco de Canadá.
Los títulos quedarán sujetos a un periodo legal de retención de cuatro meses y un día desde el cierre de la operación.
La estructura reduce el desembolso inmediato de efectivo para Empress, aunque implica una ampliación de su base accionaria. Almadex, por su parte, monetiza activos de largo plazo y mantiene exposición indirecta al desempeño del comprador mediante las acciones recibidas.
La compra fortalece la cartera de oportunidades futuras de Empress, pero no representa ingresos inmediatos. El valor económico de las 14 regalías estará condicionado por la exploración, los permisos, el financiamiento, las decisiones de inversión y la eventual entrada en producción de cada propiedad.
Para el mercado de regalías mineras, la transacción refleja el interés por adquirir participaciones tempranas en distritos con operadores activos. El modelo permite construir exposición a múltiples descubrimientos potenciales con un compromiso de capital acotado, aunque sujeto a plazos prolongados y al riesgo inherente de que algunos proyectos no alcancen la explotación comercial.












