
La demanda del Pentágono por imanes especializados podría alcanzar las 10.000 toneladas anuales en 2030, según Sprott. El desafío incluye desarrollar capacidad para procesar los minerales y fabricar los componentes.
Estados Unidos enfrenta una brecha industrial en su intento por asegurar tierras raras para sus sistemas militares. Un informe de Sprott publicado el 2 de septiembre estima que el Pentágono podría necesitar 10.000 toneladas anuales de imanes especializados en 2030, frente a un requerimiento actual calculado entre 3.000 y 4.000 toneladas.
La magnitud del desafío aparece al comparar esa proyección con la oferta disponible: según la gestora de inversiones, la producción de imanes de tierras raras fuera de China alcanza entre 20.000 y 25.000 toneladas anuales.
Así, la demanda militar estadounidense proyectada equivaldría al 40%–50% de la producción actual fuera de China. La comparación muestra la escala del esfuerzo necesario; no significa que esa proporción se mantendrá en 2030, cuando podrían incorporarse nuevas instalaciones.
Estos imanes permiten fabricar motores y mecanismos de movimiento compactos y potentes. Sus aplicaciones incluyen aviones de combate, submarinos, drones y misiles, explica Sprott.
China concentra el procesamiento y la fabricación de imanes
La dependencia se vuelve más marcada después de la extracción. Según la Agencia Internacional de Energía (AIE), China representó en 2024 el 60% de la producción minera de tierras raras utilizadas en imanes, pero concentró el 91% de su refinación y el 94% de la fabricación de imanes permanentes sinterizados.
Esto ayuda a explicar por qué abrir nuevos yacimientos resulta insuficiente para asegurar un abastecimiento independiente. Los minerales deben pasar por separación, refinación, transformación en metales y aleaciones, y fabricación de imanes antes de incorporarse a los equipos.
La AIE identifica las mayores restricciones precisamente en la fabricación de imanes y en la transformación de óxidos refinados en materiales metálicos. Sin esas instalaciones, una mayor extracción puede seguir dependiendo de plantas chinas para completar el proceso.
El Pentágono respalda precios y compras a largo plazo
Una de las respuestas estadounidenses es el acuerdo anunciado por MP Materials y el Departamento de Defensa en julio de 2025.
El convenio estableció un precio mínimo de US$110 por kilogramo para los productos de neodimio-praseodimio de MP Materials durante diez años. Estos elementos se utilizan en la fabricación de imanes de alto rendimiento.
También contempló asegurar compradores para el total de los imanes producidos en la futura planta 10X durante una década, destinados tanto a clientes militares como comerciales. El respaldo combina protección frente a bajas de precios con compromisos de demanda para apoyar el desarrollo industrial.
En febrero de 2026, MP Materials informó que esperaba iniciar ese año las obras de 10X en Northlake, Texas. La empresa también reportó haber producido sus primeros imanes en equipos de escala comercial en su instalación Independence, otro componente de su expansión estadounidense.












