
La autoridad de planificación costera de Guam cuestionó la evaluación federal de un proyecto que contempla concesiones mineras durante 20 años en extensas zonas del océano Pacífico. El organismo advierte posibles impactos en la calidad del agua, la pesca y las operaciones portuarias, mientras Washington prepara una eventual subasta para diciembre.
El Gobierno de Guam, territorio estadounidense ubicado en el océano Pacífico occidental, formalizó su oposición a la evaluación federal de un programa de concesiones para exploración de minerales submarinos en aguas próximas al archipiélago de las islas Marianas. La controversia, conocida este 13 de octubre de 2026, involucra a la Oficina de Estadísticas y Planificación de Guam (BSP) y a la Administración de Minerales Marinos de Estados Unidos (MMA), luego de que esta última concluyera que el otorgamiento de derechos mineros no produciría efectos sobre la zona costera del territorio.
La objeción fue presentada mediante una carta fechada el 30 de septiembre, dirigida a Douglas Boren, director regional de la plataforma continental del Pacífico de la autoridad federal. En ella, el organismo de Guam solicitó retirar inmediatamente la determinación de ausencia de efectos costeros y realizar una evaluación de compatibilidad con las políticas locales de protección ambiental.
El conflicto surge mientras Estados Unidos avanza en un proceso destinado a facilitar el acceso a minerales críticos del fondo oceánico. La propuesta contempla hasta seis concesiones comerciales, con una duración de 20 años, distribuidas en dos grandes sectores marítimos al este y oeste de la Mancomunidad de las Islas Marianas del Norte.
Aunque el procedimiento federal está avanzado, todavía no se han adjudicado estas concesiones ni autorizado operaciones de extracción minera comercial en las áreas propuestas.
Dos grandes zonas del Pacífico bajo evaluación minera
El programa considera extensas superficies de la plataforma continental exterior estadounidense, donde existen expectativas de encontrar recursos minerales asociados a depósitos submarinos profundos.
La zona oriental comprende aproximadamente 14,37 millones de hectáreas, con un punto situado a unos 204 kilómetros de Guam. El sector occidental abarca cerca de 13,6 millones de hectáreas y se aproxima hasta unos 74 kilómetros del territorio.
Las concesiones se distribuirían entre ambos sectores, con un máximo de tres áreas adjudicables en cada uno.
El interés por estos espacios está relacionado con el potencial de minerales utilizados en baterías, sistemas eléctricos, tecnologías industriales y aplicaciones estratégicas.
Entre los recursos que pueden encontrarse en determinados depósitos oceánicos figuran manganeso, níquel, cobalto y cobre, presentes en formaciones como nódulos polimetálicos, costras ferromanganesíferas y sulfuros submarinos.
Sin embargo, la existencia de potencial geológico no significa que se hayan demostrado reservas comercialmente explotables. Para determinar su viabilidad sería necesario desarrollar estudios adicionales sobre las concentraciones minerales, las condiciones del fondo marino, los costos de extracción y las restricciones ambientales.
Guam advierte consecuencias para sus puertos
Uno de los principales argumentos de la autoridad costera de Guam se relaciona con los efectos indirectos que podrían generar las actividades marítimas vinculadas a futuras concesiones.
La Administración de Minerales Marinos había emitido el 16 de julio una determinación que descartaba efectos sobre la zona costera de Guam asociados al proceso de concesionamiento.
El Programa de Gestión Costera de Guam cuestionó esa conclusión al considerar que las embarcaciones utilizadas para estudios, exploración y eventuales operaciones podrían recurrir a los puertos e instalaciones logísticas de la isla.
Julian Janssen, planificador de acciones federales del organismo, explicó que el movimiento de embarcaciones vinculadas a estas actividades podría afectar el funcionamiento portuario y producir impactos que requieren evaluación.
La documentación federal contempla, como escenarios de actividad, hasta 156 viajes de embarcaciones durante cinco años en el sector oriental y hasta 191 viajes durante seis años en el occidental.
Estas cifras corresponden a proyecciones utilizadas en la evaluación y no a movimientos portuarios efectivamente realizados ni a tráfico que necesariamente transitará por Guam.
La autoridad territorial sostiene que una parte de estas operaciones podría utilizar infraestructura local, generando movimientos adicionales de naves, consumo de combustible y emisiones atmosféricas.
También manifestó preocupación por las zonas cercanas a las centrales eléctricas de Piti y Tanguisson, donde existen antecedentes regulatorios de incumplimiento de los estándares de calidad del aire para dióxido de azufre establecidos por la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA).
La incorporación de nuevas fuentes de emisiones en esos sectores constituye uno de los aspectos que Guam considera necesario estudiar antes de avanzar con el programa.
Riesgos ambientales y efectos sobre la pesca
La discusión también involucra los posibles impactos de las actividades submarinas sobre los ecosistemas del Pacífico.
El Departamento de Agricultura de Guam cuestionó las conclusiones federales relativas a la dispersión de sedimentos y a las eventuales alteraciones de las cadenas alimentarias marinas.
La preocupación se concentra en los efectos que podrían producir determinadas intervenciones del fondo oceánico, incluyendo la remoción de materiales y la generación de partículas suspendidas en el agua.
Dependiendo de las características del proyecto, estas perturbaciones podrían modificar condiciones ambientales utilizadas por especies marinas y afectar organismos que habitan en aguas profundas.
No obstante, los efectos concretos dependerán de las tecnologías utilizadas, las ubicaciones seleccionadas y la intensidad de las actividades. La información disponible no permite afirmar que ya se hayan producido daños asociados al programa.
La autoridad agrícola también planteó posibles consecuencias para la pesca pelágica, actividad vinculada a especies que se desplazan por aguas abiertas.
Entre los impactos potenciales mencionó el desplazamiento de recursos pesqueros, mayores distancias de navegación, incrementos en el consumo de combustible y nuevas dificultades operacionales para pescadores locales.
Por estas razones, solicitó ampliar el análisis de impactos acumulativos antes de dar por descartadas las consecuencias sobre Guam.
Guam ya prohibió la minería submarina en sus aguas territoriales
La objeción se produce después de que Guam aprobara una legislación específica para restringir la extracción de minerales del fondo marino.
En junio de 2026 entró en vigor la Ley Pública 38-129, que prohíbe la minería submarina dentro de las aguas territoriales bajo jurisdicción de Guam, hasta una distancia de tres millas náuticas desde sus líneas de base costeras, equivalentes aproximadamente a 5,56 kilómetros.
La normativa contempla sanciones económicas para determinadas infracciones y busca proteger los ecosistemas marinos, los recursos pesqueros y las actividades tradicionales vinculadas al océano.
Esta legislación responde también a preocupaciones expresadas por comunidades indígenas chamorras respecto de los posibles efectos de la minería submarina sobre espacios de importancia cultural y económica.
Sin embargo, la prohibición territorial no equivale a una paralización automática de las concesiones federales propuestas en áreas marítimas más alejadas.
Estados Unidos administra esas zonas mediante un régimen jurídico distinto, lo que explica parte del conflicto sobre el alcance de las facultades locales y federales.
Estados Unidos busca asegurar nuevos suministros de minerales críticos
El programa de concesiones forma parte de una estrategia estadounidense orientada a diversificar el abastecimiento de minerales considerados esenciales para su industria.
Durante 2025, el Gobierno federal impulsó medidas destinadas a acelerar la identificación, exploración y eventual aprovechamiento de recursos minerales submarinos.
La iniciativa responde al interés de reducir vulnerabilidades en las cadenas de suministro utilizadas por sectores como fabricación de baterías, electrónica, infraestructura energética y defensa.
En noviembre de 2025, la autoridad federal abrió una primera consulta sobre posibles concesiones frente a las islas Marianas del Norte.
Posteriormente, en marzo de 2026, identificó sectores que continuarían hacia etapas de análisis ambiental y evaluación para futuras adjudicaciones.
El 17 de agosto publicó una propuesta formal de concesionamiento, acompañada de una evaluación ambiental enfocada en la entrega de derechos y en actividades preliminares de reconocimiento.
La autorización para realizar minería comercial requeriría procedimientos adicionales, incluyendo la presentación y aprobación de planes específicos y nuevas evaluaciones ambientales.
Esta distinción es fundamental: adjudicar una concesión no significa autorizar automáticamente la extracción industrial de minerales.
Subasta prevista para diciembre y evaluación pendiente
El calendario federal contempla una posible subasta de concesiones el 16 de diciembre de 2026, mediante un procedimiento competitivo que se desarrollaría en Camarillo, California.
Antes de esa instancia, las autoridades deben completar los trámites administrativos correspondientes y publicar un aviso definitivo con al menos 30 días de anticipación.
El proceso también considera un período de revisión de la propuesta por parte del Gobierno de las Islas Marianas del Norte, con plazo establecido hasta el 19 de octubre.
En paralelo, la objeción de Guam abre una controversia sobre las obligaciones de compatibilidad con las normas de gestión costera previstas en la legislación estadounidense.
La Ley de Gestión de Zonas Costeras permite a los territorios cuestionar determinadas actuaciones federales cuando puedan afectar sus recursos naturales o actividades costeras, incluso si esas acciones se desarrollan fuera de sus aguas territoriales.
Sin embargo, esta facultad no constituye necesariamente un veto absoluto sobre las decisiones federales. El procedimiento contempla mecanismos para resolver las discrepancias y condiciones bajo las cuales una agencia puede continuar con determinadas actuaciones.
La decisión pendiente será determinar si la evaluación presentada por la autoridad minera resulta suficiente o si corresponde ampliar el análisis de los impactos indirectos y acumulativos.
Para Guam, el debate no se limita a la posibilidad de extraer minerales del fondo oceánico. También involucra la capacidad de los territorios insulares para intervenir en decisiones federales que podrían modificar su actividad portuaria, sus recursos pesqueros y las condiciones ambientales de sus costas.
El resultado del proceso podría influir en la forma en que Estados Unidos desarrolla nuevas concesiones de minerales submarinos en el Pacífico, aunque cualquier operación comercial futura continuará dependiendo de autorizaciones y evaluaciones específicas.
REDIMIN Responde
¿Qué cuestiona la autoridad de planificación costera de Guam sobre el proyecto de concesiones mineras?
La autoridad de planificación costera de Guam cuestiona la evaluación federal del proyecto de concesiones mineras, advirtiendo posibles impactos en la calidad del agua, la pesca y las operaciones portuarias. Solicitan retirar la determinación de ausencia de efectos costeros y realizar una evaluación de compatibilidad con las políticas locales de protección ambiental.
¿Cuántas concesiones mineras se contemplan en el proyecto y cuál es su duración?
El proyecto contempla hasta seis concesiones comerciales, cada una con una duración de 20 años, distribuidas en dos grandes sectores marítimos al este y oeste de la Mancomunidad de las Islas Marianas del Norte.
¿Cuáles son las preocupaciones de Guam respecto a los efectos indirectos de las actividades marítimas?
Guam está preocupada por los efectos indirectos que las actividades marítimas vinculadas a futuras concesiones podrían tener en sus puertos. Se estima que podrían realizarse hasta 156 viajes de embarcaciones en cinco años en el sector oriental y hasta 191 viajes en seis años en el occidental, lo que podría afectar el funcionamiento portuario y generar impactos ambientales.
¿Qué legislación aprobó Guam en relación con la minería submarina?
En junio de 2026, Guam aprobó la Ley Pública 38-129, que prohíbe la minería submarina dentro de sus aguas territoriales, hasta una distancia de tres millas náuticas desde sus líneas de base costeras. La normativa busca proteger los ecosistemas marinos, los recursos pesqueros y las actividades tradicionales vinculadas al océano.
¿Qué minerales se espera encontrar en las áreas de concesión minera?
En las áreas de concesión minera se espera encontrar minerales como manganeso, níquel, cobalto y cobre, presentes en formaciones como nódulos polimetálicos, costras ferromanganesíferas y sulfuros submarinos. Sin embargo, aún no se han demostrado reservas comercialmente explotables.












