
Un reciente estudio de investigadores de la Curtin University indica que un antiguo impacto de meteorito en los Goldfields de Australia Occidental redistribuyó oro, proporcionando evidencias sobre cómo tales eventos pueden influir en la formación de depósitos minerales.
Detalles del impacto
La investigación, liderada por Raiza Quintero y Aaron Cavosie, identificó la estructura de Ora Banda, un cráter de aproximadamente 5 km de ancho, como resultado de un colisión meteórica. Utilizando técnicas avanzadas, el equipo detectó características microscópicas en minerales que solo se producen bajo presiones extremas, además de residuos de meteoritos conservados en vidrio de impacto.
Cavosie explicó que “los grandes impactos de meteoritos no solo dejan cráteres, sino que también pueden reconfigurar la corteza terrestre y albergar depósitos metálicos económicos”.
El análisis realizado por los científicos reveló que, aunque las rocas de Ora Banda no contenían concentraciones de oro económicamente viables, se encontró evidencia de movilización local de este metal durante el impacto. Esto sugiere que eventos similares en el pasado podrían haber jugado un papel en la concentración de oro en la región, que es conocida por su historia minera rica, especialmente cerca de Kalgoorlie.
Implicaciones para la minería
Estos hallazgos profundizan nuestra comprensión de la historia geológica de los Goldfields, un área considerada entre las más productivas del mundo en términos de minería. A medida que la investigación continúa, el equipo espera que otros impactantes antiguos puedan ofrecer pistas sobre la redistribución de metales valiosos en la superficie terrestre, abriendo nuevas vías para la exploración mineral.