El ejecutivo dejará su cargo como director no ejecutivo el 31 de agosto de 2026 y también saldrá del Comité de Gestión de Sostenibilidad y Partes Interesadas. El movimiento se produce mientras Antofagasta ejecuta una de las mayores etapas de inversión y expansión de su historia reciente.
Antofagasta plc realizará un cambio relevante en su estructura de gobierno corporativo con la salida de Juan Claro, quien dejará el directorio de la compañía el próximo 31 de agosto de 2026, poniendo término a una trayectoria de 21 años como miembro de la mesa directiva del grupo minero controlado por la familia Luksic.
Claro ingresó al directorio de Antofagasta en 2005 y actualmente se desempeña como director no ejecutivo. Su salida también implicará dejar su participación en el Comité de Gestión de Sostenibilidad y Partes Interesadas, instancia vinculada a materias que han adquirido creciente peso dentro de la gestión de las grandes compañías mineras, especialmente en ámbitos ambientales, comunitarios y de gobernanza.
El cambio ocurre en un momento particularmente activo para Antofagasta Minerals, principal negocio de Antofagasta plc, que mantiene operaciones de cobre en Chile a través de Los Pelambres, Centinela, Antucoya y Zaldívar y desarrolla una cartera de proyectos destinada a incrementar su capacidad productiva durante los próximos años.
Una salida después de más de dos décadas
La permanencia de Juan Claro en el directorio abarcó distintas etapas de expansión de Antofagasta y de transformación de la minería chilena, incluyendo ciclos de elevados precios del cobre, nuevas exigencias ambientales, cambios tributarios, desarrollo de infraestructura hídrica y una creciente presión por elevar la productividad y extender la vida útil de los principales distritos mineros.
Durante ese periodo, el grupo avanzó en proyectos que modificaron significativamente su escala operacional, entre ellos la expansión de Los Pelambres y el desarrollo de Centinela como uno de los principales complejos cupríferos del norte del país.
Juan Claro posee además una extensa trayectoria empresarial y gremial. Fue presidente de la Sociedad de Fomento Fabril (Sofofa) entre 2001 y 2005 y encabezó la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC) entre 2002 y 2004.
También ha participado en directorios de empresas chilenas de distintos sectores productivos, incluyendo Agrosuper y su filial AquaChile, Embotelladora Andina y Cementos Melón.
En el marco de su salida de Antofagasta, no se contempla un pago asociado al término de sus funciones ni remuneraciones adicionales distintas de aquellas devengadas hasta el 31 de agosto.
Antofagasta ajusta sus comités internos
La reorganización del gobierno corporativo contempla además modificaciones en la conformación de otros comités del directorio.
Desde el 1 de septiembre de 2026, Ignacio Bustamante asumirá la presidencia del Comité de Remuneración y Gestión del Talento. Bustamante integra el directorio como consejero independiente no ejecutivo desde el 1 de julio de 2025.
Francisca Castro, quien actualmente preside esa instancia, dejará de integrar el comité.
Los cambios forman parte de una renovación de responsabilidades internas en una compañía que se encuentra gestionando simultáneamente proyectos de expansión, inversiones de largo plazo y desafíos relacionados con productividad, costos, sostenibilidad y disponibilidad de recursos estratégicos para la minería.
Antofagasta mantiene una fuerte agenda de inversión en Chile
La salida de Claro coincide con una fase de elevada inversión para Antofagasta Minerals.
La compañía proyecta para 2026 una producción de cobre de entre 650.000 y 700.000 toneladas, mientras que su inversión de capital consolidada prevista para el ejercicio alcanza aproximadamente US$3.400 millones, sin considerar Zaldívar.
Durante el primer semestre de 2026, la producción del grupo alcanzó 285.000 toneladas de cobre, un 9% menos que en igual periodo del año anterior, principalmente por menores volúmenes provenientes de Los Pelambres y Centinela.
La minera espera que la producción aumente progresivamente durante el resto del ejercicio.
En el segundo trimestre produjo 142.000 toneladas de cobre, junto con 46.300 onzas de oro y 3.100 toneladas de molibdeno.
Al mismo tiempo, el grupo mantiene una intensa cartera de inversiones orientada a fortalecer su producción futura.
Uno de los principales proyectos corresponde al Segundo Concentrador de Centinela, iniciativa destinada a incorporar una capacidad adicional de procesamiento de aproximadamente 95.000 toneladas de mineral por día.
La nueva infraestructura será alimentada principalmente desde los depósitos Esperanza Sur y Encuentro Sulphides y constituye una pieza central de la estrategia de crecimiento de la compañía.
Centinela concentra parte relevante del crecimiento futuro
El desarrollo del distrito Centinela representa uno de los principales vectores de expansión de Antofagasta Minerals en el norte de Chile.
Durante 2025 comenzaron las actividades iniciales de remoción de material en Encuentro Sulphides, y la empresa estima una inversión cercana a US$1.000 millones exclusivamente para el desarrollo de este rajo, cuyas actividades de prestripping deberían completarse hacia 2028.
El mineral proveniente de Encuentro será procesado posteriormente en el Segundo Concentrador de Centinela, permitiendo incorporar material sulfurado de mayor ley y ampliar la plataforma productiva del complejo.
El proyecto forma parte de una estrategia que busca mantener a Antofagasta entre los principales productores mundiales de cobre en un escenario donde la industria enfrenta mayores dificultades para incorporar nueva oferta.
Junto con Centinela, el grupo continúa desarrollando iniciativas de crecimiento en Los Pelambres, operación ubicada en la Región de Coquimbo y uno de los principales activos productivos de la compañía.
Gobierno corporativo en una etapa decisiva para el cobre
El cambio en el directorio adquiere relevancia más allá de una reorganización administrativa.
Antofagasta enfrenta un ciclo en que las decisiones de inversión requieren administrar simultáneamente mayores costos de construcción, disponibilidad de agua, suministro energético, permisos ambientales, relaciones comunitarias y la necesidad de acelerar la entrada en operación de nuevas capacidades productivas.
La compañía registró costos de caja antes de créditos por subproductos de US$2,94 por libra durante el segundo trimestre de 2026, afectados por aumentos en insumos como diésel, ácido sulfúrico y otros consumibles utilizados en sus operaciones.
Después de créditos por subproductos, el costo neto se situó en US$1,36 por libra durante el mismo periodo.
Este escenario refuerza la importancia de las decisiones estratégicas tomadas desde el directorio en una etapa donde el crecimiento de producción debe avanzar junto con el control de costos y la ejecución disciplinada de inversiones.
Con la salida de Juan Claro después de 21 años, Antofagasta plc inicia una nueva etapa en la composición de su máxima instancia corporativa, mientras su negocio minero mantiene el foco en ejecutar proyectos capaces de sostener y ampliar su posición dentro de la producción chilena de cobre durante las próximas décadas.









