El acuerdo por Irene y Margarita tendrá una vigencia renovable de cinco años. La minera local CMS Catalina asumirá la explotación y pagará una regalía equivalente al 10% del valor bruto de los minerales extraídos.
Red Metal Resources activará producción de pequeña escala en sus concesiones de cobre y oro Irene y Margarita, ubicadas a unos 15 kilómetros al este de Vallenar, en la Región de Atacama, mediante un contrato de arriendo de derechos mineros con Construcción Minería y Servicios Catalina Ltda. (CMS Catalina). El acuerdo contempla una vigencia renovable de cinco años, una regalía de 10% sobre el valor bruto de los minerales extraídos y un objetivo de producción de al menos 2.500 toneladas mensuales después de la etapa inicial de puesta en marcha.
La operación será desarrollada por CMS Catalina, empresa de pequeña minería con base en Vallenar, mientras la participación contractual de Red Metal se canaliza mediante su filial chilena Minera Polymet SpA. Las concesiones forman parte de la propiedad Mateo y abarcan aproximadamente 106 hectáreas.
El movimiento amplía la estrategia de Red Metal de mantener activos de exploración en Atacama mientras entrega determinadas áreas a productores locales capaces de iniciar explotación a menor escala. La compañía ya había aplicado un esquema similar durante 2026 en la concesión Farellon 1/8 de su proyecto Carrizal, también en la Región de Atacama.
Regalía de 10% y producción escalonada
El contrato establece que Minera Polymet recibirá una regalía equivalente al 10% del valor bruto de todos los minerales extraídos desde Irene y Margarita. Junto con ese componente variable, el acuerdo fija un pago mínimo garantizado de US$1.000 mensuales, que comenzará a aplicarse desde el tercer mes.
La estructura contempla un período inicial para que CMS Catalina pueda habilitar y aumentar progresivamente la extracción. El programa considera entregas de aproximadamente 1.000 toneladas durante el primer mes, 1.500 toneladas durante el segundo y un mínimo de 2.500 toneladas mensuales desde el tercer mes en adelante.
Ese nivel equivale, como referencia operacional, a una tasa anualizada de unas 30.000 toneladas si la explotación se mantuviera de manera continua durante doce meses, aunque el contrato establece la obligación en términos mensuales y no constituye por sí mismo una proyección anual de producción.
El cumplimiento del volumen mínimo será una condición relevante para la continuidad del acuerdo. Una vez completado el período de aumento gradual, Red Metal podrá poner término al contrato si el operador no mantiene una producción de al menos 2.500 toneladas mensuales.
El modelo permite separar dos funciones dentro de la propiedad: CMS Catalina asume la actividad extractiva a pequeña escala y Red Metal mantiene sus derechos sobre el activo, incluyendo la posibilidad de continuar trabajos de exploración en las concesiones durante la vigencia del arriendo.
Una propiedad con antecedentes históricos de extracción
Irene y Margarita forman parte de Mateo, propiedad con mineralización de cobre, oro y plata emplazada en un distrito con una extensa tradición de pequeña minería alrededor de Vallenar.
Los antecedentes históricos de Irene incluyen trabajos ejecutados durante la década de 1990. En 1994 se realizaron aproximadamente 490 metros de perforación de circulación reversa distribuidos en cuatro sondajes desde superficie, además de 220 metros de perforación diamantina en cuatro sondajes subterráneos.
Los registros de trabajos efectuados entre 1994 y 1997 incluyen la extracción de aproximadamente 16.144 toneladas de roca, con leyes medias históricas reportadas de 3,2% de cobre, 43,7 gramos por tonelada de plata y 0,72 gramos por tonelada de oro. Estas cifras corresponden a antecedentes históricos de la propiedad y no deben interpretarse como una estimación vigente de recursos o reservas.
La propiedad también registró actividad de pequeña escala posteriormente. Entre agosto de 2009 y diciembre de 2010 fueron enviadas a instalaciones de ENAMI aproximadamente 3.219 toneladas secas de mineral, con una ley media ponderada de 1,67% de cobre, equivalente a cerca de 53,8 toneladas de cobre contenido.
Para una fracción de 1.827 toneladas sobre ese total también existen registros de oro y plata, con promedios ponderados de 0,33 gramos por tonelada de oro y 22,6 gramos por tonelada de plata.
Estos antecedentes ayudan a explicar la lógica del nuevo contrato: se trata de sectores donde ya existe evidencia de mineralización y experiencias anteriores de extracción a pequeña escala, reduciendo la distancia entre exploración temprana y una eventual comercialización de mineral.
Vallenar y la infraestructura para la pequeña minería
La localización también es un factor relevante. Irene y Margarita se encuentran aproximadamente a 15 kilómetros al este de Vallenar, dentro de la provincia de Huasco, una zona donde la pequeña y mediana minería dispone de una cadena de servicios, transporte y procesamiento desarrollada alrededor de la actividad extractiva.
La presencia de infraestructura de ENAMI en el distrito resulta especialmente significativa para explotaciones de esta escala, porque el modelo de pequeña minería chilena depende en buena medida de la posibilidad de vender minerales sin que cada productor deba construir su propia planta concentradora o instalaciones metalúrgicas.
Para concesiones de tamaño reducido, esa infraestructura puede convertir cuerpos mineralizados que no justificarían una planta independiente en fuentes potenciales de producción comercial, siempre que las leyes, costos de extracción, transporte, recuperación y condiciones de compra permitan sostener económicamente la operación.
El contrato tampoco transforma a Irene y Margarita en una operación minera de gran escala. El volumen mínimo comprometido de 2.500 toneladas mensuales mantiene al proyecto dentro de una dimensión considerablemente menor que las faenas industriales de cobre de Atacama. Su relevancia está, en cambio, en la capacidad de movilizar mineral desde propiedades actualmente sin producción continua y generar actividad económica utilizando infraestructura ya instalada.
Red Metal extiende su modelo de pequeña minería en Atacama
El acuerdo de Irene y Margarita es el segundo contrato de este tipo incorporado por Red Metal a su cartera chilena durante 2026.
En mayo, su filial Minera Polymet entregó derechos de explotación de la concesión Farellon 1/8, perteneciente al proyecto Carrizal de cobre, oro y cobalto, a Minera KMT SpA. Posteriormente, la empresa mantuvo trabajos de exploración en Carrizal, incluyendo campañas geofísicas de polarización inducida y análisis de blancos asociados al sistema mineralizado.
La fórmula permite a una junior de exploración mantener programas orientados a definir nuevos objetivos minerales mientras terceros especializados desarrollan explotación en sectores con condiciones para pequeña minería.
En Irene y Margarita, Red Metal conservará expresamente el derecho a explorar las concesiones durante toda la vigencia del contrato. Esa cláusula resulta relevante porque evita que la generación de producción y regalías impida continuar evaluando el potencial geológico de la propiedad.
Para Atacama, el acuerdo también vuelve a poner en primer plano un modelo tradicional del distrito: propiedades mineralizadas controladas por compañías de exploración que pueden entrar en producción mediante operadores locales, utilizando capacidades existentes en Vallenar y la red de comercialización y procesamiento disponible para la pequeña minería.
El desempeño durante los primeros meses será el indicador clave. La progresión desde 1.000 hasta un mínimo de 2.500 toneladas mensuales deberá demostrar que Irene y Margarita pueden sostener una extracción regular bajo las condiciones económicas y operacionales fijadas en el contrato, mientras Red Metal mantiene abierta la opción de avanzar paralelamente en exploración sobre un activo con antecedentes históricos de cobre, oro y plata.









