Industria Minera

Gelum amplía blancos de oro y cobre en Las Tinajas tras completar 403 muestras en Maricunga

Gelum Resources avanza en su proyecto Las Tinajas, ampliando su área de exploración de oro y cobre tras analizar 403 muestras geoquímicas en la Región de Atacama.

Gelum amplía blancos de oro y cobre en Las Tinajas tras completar 403 muestras en Maricunga
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La campaña extendió anomalías de cobre hacia el sur y detectó indicadores geoquímicos bajo cobertura. En paralelo, el levantamiento geofísico VIP-MT sobre el proyecto de 2.600 hectáreas alcanza cerca de 50% de avance.

Gelum Resources amplió el área de interés exploratorio del proyecto Las Tinajas, en la Región de Atacama, después de completar una nueva campaña de 403 muestras geoquímicas de roca que reforzó blancos asociados tanto a oro como a cobre. El trabajo se concentra en la mitad oriental de la propiedad, mientras avanza un levantamiento geofísico destinado a identificar mineralización bajo sectores cubiertos.

El proyecto se ubica aproximadamente 120 kilómetros al noreste de Copiapó, en el extremo norte de la Franja de Maricunga, y comprende unas 2.600 hectáreas. La exploración busca determinar la continuidad lateral y en profundidad de un sistema epitermal aurífero asociado a brechas de diatrema, sin descartar la presencia de mineralización tipo pórfido de cobre a niveles inferiores.

La campaña representa un paso adicional en la definición de blancos antes de una futura etapa de perforación. Uno de los elementos relevantes es que parte de las anomalías se encuentra cubierta por materiales posteriores a la mineralización, condición que obliga a combinar geoquímica superficial, excavaciones someras y geofísica para interpretar lo que ocurre en profundidad.

403 muestras amplían el área bajo evaluación

Los trabajos extendieron el muestreo continuo realizado previamente sobre cortes de caminos y sectores con alteración hidrotermal. La nueva campaña incorporó 403 muestras geoquímicas distribuidas principalmente en dos sectores: el objetivo noreste, asociado a brechas con alteración argílica y sericítica, y la anomalía sureste situada en Cerro Campamento.

En el sector denominado NE Breccia, una línea de muestreo ubicada aproximadamente 200 metros al este de un intervalo superficial evaluado anteriormente entregó 70 metros con 0,17 gramos por tonelada de oro. Los valores anómalos continuaron, aunque con menor intensidad, otros 200 metros hacia sectores ubicados al este y norte.

El dato adquiere interés al compararlo con perforaciones históricas ejecutadas bajo esa zona. Entre ellas aparece el sondaje TDH-10, que registró previamente un intervalo de 84 metros con 0,96 g/t de oro, reforzando la hipótesis de que las concentraciones minerales pueden incrementarse en profundidad respecto de lo observado en superficie.

Más al norte, donde antiguos estudios habían identificado anomalías de oro en suelo, la falta de afloramientos obligó a utilizar retroexcavadora para abrir pozos de entre uno y tres metros de profundidad y alcanzar roca basal.

Aunque esas muestras no entregaron concentraciones relevantes de oro, aparecieron anomalías de arsénico y zinc, elementos utilizados como indicadores geoquímicos en sistemas mineralizados. El patrón del arsénico aumenta hacia el extremo norte del área investigada y el zinc presenta niveles comparables con sectores próximos a la brecha principal ya identificada.

Esto abre un escenario exploratorio distinto al de buscar exclusivamente mineralización aflorante: la campaña intenta ahora reconocer extensiones potencialmente ocultas bajo una cobertura relativamente delgada.

Cobre gana espacio dentro del modelo exploratorio

El segundo frente se concentra en Cerro Campamento, dentro de la anomalía sureste. Allí existe un cuerpo de pórfido dacítico que anteriormente había entregado concentraciones anómalas de cobre y molibdeno, una asociación geoquímica que mantiene abierta la posibilidad de un sistema tipo pórfido relacionado con la mineralización epitermal superior.

Los nuevos trabajos consiguieron extender en alrededor de 200 metros hacia el sur la anomalía de cobre, mientras que los valores anómalos de molibdeno avanzaron unos 90 metros adicionales en la misma dirección.

La exploración de reconocimiento continuó además por más de 1.200 metros hacia el sureste, atravesando un sector con alteración argílica y silicificación discontinua de aproximadamente 500 por 800 metros. En esa área aparecieron concentraciones elevadas de cobre, zinc y arsénico dentro de unidades predominantemente sedimentarias.

En términos geológicos, este conjunto de señales mantiene abiertas distintas interpretaciones, entre ellas mineralización epitermal, sistemas tipo skarn o una expresión relacionada con un intrusivo de mayor profundidad. En esta fase todavía se trata de blancos de exploración y no de recursos minerales definidos, por lo que será la integración con geofísica y posteriormente la perforación la que deberá establecer continuidad, geometría y leyes.

Geofísica llega a la mitad de su ejecución

Gelum desarrolla paralelamente un levantamiento geofísico VIP-MT a escala de propiedad, que ya alcanza aproximadamente 50% de avance. Los electrodos han sido instalados en el sector oriental de Las Tinajas, precisamente donde la exploración superficial está entregando nuevos blancos.

La relevancia de este trabajo radica en la extensión de la cobertura superficial existente en distintas áreas. La geofísica puede permitir reconocer contrastes asociados a estructuras, alteración y posibles cuerpos mineralizados que no cuentan con expresión directa en superficie.

La estrategia de exploración contempla integrar cartografía, geoquímica y geofísica antes de definir posiciones para nuevos sondajes.

Las muestras de roca fueron tomadas sobre afloramientos naturales, cortes de caminos y pozos excavados, normalmente en intervalos continuos de entre 2,5 y cinco metros, mientras que en las excavaciones se utilizaron muestras individuales de uno a dos metros. La campaña tiene carácter de generación de blancos y no está diseñada para estimaciones de recursos minerales.

Un proyecto con casi 11.000 metros de perforación histórica

Las Tinajas cuenta con antecedentes exploratorios que se remontan a 1986. En tres campañas se han ejecutado 64 sondajes por un total de 10.990 metros, incluidos 16 pozos que sumaron 2.831 metros durante 2024 y 2025. Solo una parte reducida de las concesiones ha sido perforada hasta ahora.

Entre los intervalos históricos figuran 43 metros con 1,18 g/t de oro en DT06; 35 metros con 1,23 g/t en TT014; 26 metros con 2,09 g/t en TT004; y 58 metros con 1,42 g/t en TT027. Varias perforaciones terminaron todavía dentro de mineralización aurífera, un antecedente que mantiene abierta la posibilidad de extensiones en profundidad.

La propiedad se encuentra entre aproximadamente 3.600 y 4.000 metros sobre el nivel del mar y forma parte del entorno metalogénico de Maricunga, distrito caracterizado por sistemas de oro epitermal y pórfidos de cobre-oro.

Gelum mantiene un acuerdo que le permite optar a una participación de hasta 100% en Las Tinajas. El esquema contempla pagos acumulados por US$9 millones y compromisos de trabajo por US$3 millones, incluyendo un mínimo de 4.000 metros de perforación.

El próximo filtro será la perforación

La importancia de la nueva campaña no está solamente en las leyes obtenidas en superficie, sino en que permite ampliar el espacio donde será necesario probar continuidad en profundidad. El avance de las anomalías de cobre hacia Cerro Campamento y los indicadores geoquímicos detectados bajo cobertura al norte entregan nuevos puntos de entrada para esa etapa.

Para la exploración minera en Atacama, Las Tinajas se suma al grupo de iniciativas que están utilizando información histórica combinada con nuevas herramientas geofísicas y geoquímicas para reevaluar sectores de Maricunga que todavía muestran baja densidad de perforación.

El desafío ahora será traducir esas anomalías en cuerpos mineralizados continuos. Los resultados del levantamiento VIP-MT serán determinantes para jerarquizar los objetivos y decidir dónde concentrar los próximos sondajes, instancia que deberá establecer si las señales superficiales observadas forman parte de un sistema aurífero de mayor extensión, de mineralización cuprífera en profundidad o de una combinación de ambos estilos.