La minera canadiense definió a M3 Engineering, NCL Ingeniería y STRACON como parte del equipo técnico que desarrollará la evaluación económica, el diseño minero y la planificación operacional del proyecto aurífero ubicado en la Región de Coquimbo.
Galantas Gold Corporation dio un nuevo paso en la reactivación del proyecto Andacollo Oro, en la Región de Coquimbo, al seleccionar a las firmas que participarán en la ingeniería, planificación minera y preparación operacional del activo. El trabajo se concentrará durante los próximos meses en completar la Evaluación Económica Preliminar, estructurar los escenarios de producción y preparar el traslado e integración de una planta de chancado de aproximadamente 20.000 toneladas por día, con la mira puesta en un eventual reinicio durante el primer trimestre de 2027.
La compañía asignó a M3 Engineering & Technology Corporation la conducción de la Evaluación Económica Preliminar, junto con la ingeniería asociada al traslado de la planta de chancado desde México hasta Andacollo. En paralelo, NCL Ingeniería y Construcción Ltda., con base en Chile, avanzará en el diseño de mina y los programas de producción, mientras que STRACON aportará antecedentes sobre flota minera, costos operacionales, infraestructura y planificación de ejecución.
La incorporación de estas firmas marca el paso desde la actualización de recursos y adquisición del activo hacia una etapa de definición técnica y económica más concreta. El proyecto pertenece en un 100% a Galantas desde junio de 2026 y corresponde a una antigua operación aurífera a cielo abierto con lixiviación en pilas, infraestructura existente y producción histórica.
Ingeniería para una operación brownfield
La principal ventaja de Andacollo Oro frente a un proyecto greenfield es que una parte relevante de la infraestructura minera ya existe en terreno. El sitio dispone de rajos históricos, instalaciones de chancado, pilas de lixiviación, piscinas de soluciones, planta de adsorción, desorción y recuperación de oro, talleres, oficinas, caminos internos e infraestructura de suministro eléctrico y agua.
Ese punto será central para la evaluación económica que prepara Galantas. En vez de desarrollar completamente una operación desde cero, la estrategia considera rehabilitar instalaciones existentes, incorporar equipos adquiridos y determinar qué componentes pueden ser reutilizados dentro de una configuración operacional actualizada.
M3 tendrá además responsabilidad sobre la ingeniería, apoyo de adquisiciones y gestión de construcción para desmontar, preservar, transportar, instalar y poner en marcha la planta de chancado adquirida para el proyecto. El circuito corresponde a una instalación de tres etapas con una capacidad de diseño declarada cercana a 20.000 toneladas diarias, cifra que deberá ser confirmada mediante revisión de ingeniería, inspecciones de los equipos y evaluación de la configuración definitiva.
Los análisis también deberán definir cómo se integrará la planta con las fundaciones, sistemas eléctricos, correas transportadoras, áreas de acopio y demás instalaciones existentes en Andacollo.
Recursos superan los seis millones de onzas entre categorías indicadas e inferidas
El proyecto cuenta con una estimación de recursos minerales actualizada durante 2026. La base técnica considera 102,4 millones de toneladas de recursos indicados con una ley promedio de 0,45 gramos de oro por tonelada, equivalentes a aproximadamente 1,47 millones de onzas de oro contenido.
A ello se suman 347,9 millones de toneladas de recursos inferidos con una ley promedio de 0,41 gramos por tonelada, que contienen alrededor de 4,54 millones de onzas de oro.
La estimación tiene fecha efectiva 1 de febrero de 2026 y fue desarrollada por DRA Americas bajo el estándar canadiense NI 43-101. Los recursos minerales no equivalen a reservas y todavía no representan mineral cuya viabilidad económica esté demostrada, por lo que el trabajo de ingeniería en curso será determinante para establecer escenarios operacionales, costos y parámetros de extracción.
Andacollo Oro posee además una base operacional significativa. La faena produjo históricamente cerca de 1,12 millones de onzas de oro entre 1995 y 2017, utilizando minería a cielo abierto, chancado en tres etapas, lixiviación en pilas y recuperación mediante circuito ADR.
La operación llegó a registrar un procesamiento promedio del orden de 20.000 toneladas diarias en distintos períodos de su historia, mientras que la producción de oro alcanzó aproximadamente 100.000 onzas anuales en sus etapas de mayor actividad.
NCL y STRACON entran a la planificación minera
La participación de NCL se concentrará en desarrollar el diseño de mina y las secuencias productivas asociadas tanto al escenario de reinicio como a eventuales alternativas de expansión.
STRACON, por su parte, aportará experiencia operacional temprana para definir requerimientos de equipos, estructura de costos mineros, necesidades de infraestructura, manejo de aguas en los rajos, rehabilitación de talleres, movilización de contratistas y estrategia de ejecución.
Para Galantas, incorporar estos antecedentes antes de cerrar la evaluación económica busca reducir diferencias entre los supuestos de ingeniería y los costos que eventualmente deberá enfrentar una operación en terreno.
Los trabajos no se limitan al diseño conceptual. El proyecto ya registra actividades de revisión de instalaciones y rehabilitación.
La planta ADR existente completó una evaluación de condición que permitió identificar los trabajos requeridos para su recuperación. Actualmente se desarrollan actividades de limpieza, inspección, reparación, reemplazo de componentes y preparación de superficies. También se han adquirido equipos de entrega prolongada y existen paquetes de contratación y abastecimiento en ejecución.
La revisión se extiende a las pilas de lixiviación, sistemas de bombeo, irrigación y manejo de soluciones, infraestructura que será crítica si el proyecto retoma producción utilizando el esquema metalúrgico histórico.
Una planta de 20.000 toneladas diarias como eje del reinicio
El traslado de la planta de chancado adquirida desde México se ha convertido en uno de los componentes centrales de la estrategia de Galantas para Andacollo.
La capacidad nominal coincide aproximadamente con los niveles de procesamiento que alcanzó históricamente la operación, aunque la cifra final dependerá de la configuración de ingeniería y las condiciones efectivas de los equipos.
El aprovechamiento de infraestructura existente y de equipos previamente construidos puede reducir los requerimientos iniciales de capital frente a la adquisición y montaje completo de una planta nueva. Sin embargo, todavía será necesario verificar su condición, ejecutar el transporte internacional, adaptar las instalaciones y completar las etapas de montaje, integración eléctrica y puesta en marcha.
La Evaluación Económica Preliminar está programada para el cuarto trimestre de 2026, por lo que será uno de los documentos claves para medir la escala, costos y secuencia de desarrollo del proyecto.
Reinicio apunta al primer trimestre de 2027
Galantas mantiene como objetivo operativo un eventual reinicio durante el primer trimestre de 2027, aunque la compañía todavía no ha adoptado una decisión definitiva de producción.
La reactivación dependerá de los resultados de las revisiones técnicas, operacionales y financieras, de la instalación y puesta en servicio de los equipos, de la rehabilitación de infraestructura y del cumplimiento de las autorizaciones que correspondan antes de comenzar la explotación.
El proyecto dispone de una aprobación ambiental existente que permite avanzar hacia la reactivación de actividades mineras y de procesamiento, sujeta a completar los permisos técnicos y sectoriales restantes.
Esa condición diferencia a Andacollo Oro de proyectos que todavía deben atravesar procesos ambientales completos antes de entrar en construcción.
Coquimbo suma actividad en torno a activos existentes
Andacollo Oro se encuentra aproximadamente 55 kilómetros al sureste de La Serena, inmediatamente junto a la ciudad de Andacollo y adyacente a la operación cuprífera Carmen de Andacollo.
Su eventual reactivación agregaría actividad minera aurífera a una zona con infraestructura, experiencia operacional y presencia de proveedores vinculados al sector extractivo.
El proyecto también posee potencial exploratorio adicional. Los antecedentes técnicos identifican mineralización abierta en algunos sectores y posibles extensiones vinculadas al sistema mineralizado regional, aunque cualquier expansión futura requerirá nuevas campañas de perforación, modelamiento y evaluación económica.
Para la industria minera chilena, el avance de Andacollo Oro vuelve a poner el foco en el desarrollo de activos brownfield como alternativa para acelerar producción utilizando infraestructura existente. Frente a los mayores plazos, costos y complejidad regulatoria asociados a proyectos completamente nuevos, la recuperación de operaciones históricas puede transformarse en una vía de inversión con menor intensidad de capital, siempre que la ingeniería confirme su competitividad económica.
El próximo punto de inflexión será la Evaluación Económica Preliminar prevista para fines de 2026. Ese estudio deberá determinar si los recursos, la infraestructura disponible y el nuevo circuito de chancado pueden sostener una operación económicamente viable y bajo qué ritmo de producción, inversión y costos Galantas podría devolver Andacollo Oro al mapa productor de oro de Chile.










