
La creciente demanda energética de la inteligencia artificial está aumentando el interés por el uranio y generando preocupación sobre la capacidad de la industria minera para abastecer una eventual expansión nuclear. La empresa canadiense Purecore Metals publicó el 27 de octubre de 2026 un informe que identifica un posible desajuste estructural entre las necesidades futuras de combustible nuclear y los plazos necesarios para desarrollar nuevas minas.
El documento, denominado Uranium and the AI Power Boom, reúne proyecciones de organismos internacionales, compañías energéticas y analistas especializados. Su principal advertencia apunta a que la construcción de infraestructura digital y el desarrollo de nuevas centrales nucleares podrían avanzar más rápidamente que la incorporación de producción minera.
Las estimaciones utilizadas por Purecore contemplan un déficit acumulado de entre 700 millones y 1.700 millones de libras de concentrado de uranio hacia 2040, dependiendo del escenario considerado. Estas cifras corresponden a proyecciones y no representan una escasez física ya confirmada.
La demanda de uranio podría más que duplicarse hacia 2040
Las perspectivas del mercado nuclear muestran un crecimiento considerable de los requerimientos de combustible durante las próximas décadas.
La Asociación Nuclear Mundial estima que los reactores necesitaron aproximadamente 68.920 toneladas de uranio en 2025. En su escenario de referencia, ese requerimiento superaría las 150.000 toneladas anuales en 2040, mientras que una trayectoria de mayor expansión nuclear elevaría la demanda por encima de las 204.000 toneladas.
El desafío no está necesariamente en la disponibilidad geológica del mineral. La organización considera que existen recursos suficientes para cubrir los escenarios de crecimiento estudiados, pero advierte que será necesario desarrollar proyectos y ampliar la capacidad productiva oportunamente.
Las proyecciones de déficit incorporadas por Purecore proceden de un análisis de Sprott Asset Management elaborado con información de 2024.
En su escenario principal, Sprott calcula que la diferencia acumulada entre oferta y demanda podría acercarse a 700 millones de libras de óxido de uranio U₃O₈ hacia 2040. Si se materializaran compromisos internacionales más ambiciosos de expansión nuclear, la brecha estimada alcanzaría 1.700 millones de libras.
El resultado dependerá de cuántos reactores se construyan efectivamente, la continuidad operacional de las centrales existentes, la recuperación de producción minera y la entrada de nuevos proyectos.
La inteligencia artificial incorpora una nueva presión energética
El crecimiento de los centros de datos constituye uno de los factores que están modificando las perspectivas del sector eléctrico.
La Agencia Internacional de Energía (AIE) calcula que estas instalaciones consumieron alrededor de 485 teravatios hora (TWh) durante 2025. Su escenario central proyecta que esa cifra aumentará hasta aproximadamente 950 TWh en 2030, equivalente a cerca del 3% de la demanda mundial de electricidad.
Los centros especializados en inteligencia artificial experimentarían un crecimiento todavía más acelerado, con un consumo eléctrico que podría triplicarse durante ese período.
Esta expansión está llevando a grandes compañías tecnológicas a buscar fuentes capaces de entregar electricidad de forma continua.
Microsoft, Amazon y Google figuran entre las empresas que han establecido acuerdos o impulsado iniciativas vinculadas con generación nuclear. El objetivo es asegurar abastecimiento energético para instalaciones que requieren elevados niveles de disponibilidad.
Sin embargo, el aumento del consumo eléctrico de la inteligencia artificial no se traducirá íntegramente en demanda nuclear.
La AIE prevé que las energías renovables y el gas natural cubrirán una parte importante del crecimiento de los centros de datos durante los próximos años. La generación nuclear adquiriría mayor relevancia hacia el final de esta década y después de 2030, especialmente si avanzan los reactores modulares pequeños.
El problema: desarrollar una mina demora mucho más que construir un centro de datos
Uno de los principales obstáculos identificados por Purecore es la diferencia entre los tiempos de desarrollo de cada industria.
Peter Berdusco, presidente y director ejecutivo de la compañía, plantea que un centro de datos puede desarrollarse en aproximadamente tres a cinco años, mientras que una central nuclear puede requerir entre cinco y diez años.
En contraste, una nueva mina de uranio desarrollada desde una etapa inicial de exploración puede necesitar entre diez y quince años antes de comenzar su producción.
Estos plazos son estimaciones generales y varían considerablemente según las características del yacimiento, la infraestructura disponible y los procedimientos regulatorios.
El proceso minero comprende exploración geológica, estimación de recursos, estudios de factibilidad, evaluaciones ambientales, permisos, financiamiento, construcción y puesta en marcha.
La incertidumbre aumenta cuando los proyectos todavía no han demostrado la existencia de depósitos económicamente explotables.
La Asociación Nuclear Mundial también advierte que parte de las operaciones existentes enfrentará el agotamiento progresivo de sus recursos durante la próxima década, lo que incrementa la necesidad de desarrollar capacidad adicional.
Kazajistán concentra cerca del 40% de la producción mundial
La distribución geográfica del suministro constituye otro elemento relevante.
Kazajistán produjo aproximadamente 25.839 toneladas de uranio durante 2025, equivalentes a cerca del 40% de la producción minera mundial, consolidándose como el principal abastecedor internacional.
Canadá y Namibia también ocupan posiciones relevantes, mientras que Australia dispone de importantes recursos geológicos.
Esta concentración implica que dificultades operacionales, retrasos en proyectos o restricciones comerciales en determinados países pueden afectar una proporción importante del abastecimiento internacional.
En Kazajistán, las necesidades de insumos para la extracción mediante recuperación in situ, especialmente ácido sulfúrico, también han sido identificadas como limitaciones para aumentar la producción.
La expansión de otras regiones productoras podría contribuir a diversificar el suministro, aunque nuevos proyectos deben superar las mismas exigencias técnicas, financieras y regulatorias.
Estados Unidos acumula 186 millones de libras de necesidades aún sin contratar
El mercado estadounidense ofrece otra señal sobre las necesidades futuras de abastecimiento.
La Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA) registró, al cierre de 2025, aproximadamente 186,3 millones de libras de U₃O₈ equivalentes en requerimientos de compra todavía no cubiertos por contratos para el período 2026-2035.
Durante esos diez años, las necesidades máximas previstas de las compañías eléctricas estadounidenses alcanzaban unos 360,4 millones de libras, de las cuales aproximadamente 174,1 millones estaban contempladas en contratos existentes.
La distinción es importante: los volúmenes sin contratar no equivalen automáticamente a un déficit físico de uranio. Representan necesidades comerciales que las empresas deberán cubrir mediante futuros acuerdos, compras u otras fuentes de abastecimiento.
Paralelamente, Estados Unidos está impulsando iniciativas para ampliar su capacidad nuclear, modernizar centrales existentes y fortalecer la cadena industrial asociada al combustible.
En junio de 2026, el Departamento de Energía anunció un compromiso condicional de financiamiento por US$17.500 millones destinado a respaldar la adquisición de equipos críticos para proyectos que buscan acelerar el desarrollo de diez grandes reactores comerciales.
El enriquecimiento agrega otra dificultad al suministro
La disponibilidad de mineral no garantiza por sí sola que una central nuclear pueda recibir combustible.
Después de la extracción, el uranio debe atravesar etapas de procesamiento, conversión, enriquecimiento y fabricación de elementos combustibles.
Purecore identifica restricciones potenciales en esta cadena, especialmente por la importancia de Rusia en el mercado internacional de enriquecimiento.
Estados Unidos prohibió en 2024 determinadas importaciones de uranio poco enriquecido procedente de Rusia, aunque estableció excepciones temporales para evitar interrupciones en el abastecimiento de sus centrales.
Las autorizaciones excepcionales tienen como límite legal el 1 de enero de 2028.
La sustitución de esos servicios por nuevas instalaciones occidentales requiere inversiones, tecnología especializada y varios años de desarrollo.
Por ello, incluso si la producción minera aumenta, las limitaciones de conversión y enriquecimiento podrían convertirse en obstáculos independientes para la expansión nuclear.
Purecore busca posicionarse en el nuevo escenario del uranio
El informe también responde a la estrategia empresarial de Purecore Metals, una exploradora canadiense que busca desarrollar una cartera de activos vinculados al uranio y otros minerales críticos.
Entre sus principales intereses figura Yurchison, una propiedad ubicada en Saskatchewan que comprende 22 concesiones mineras y aproximadamente 35.029 hectáreas.
La compañía mantiene una opción para adquirir hasta el 100% de participación en este proyecto, localizado unos 75 kilómetros al sur de la operación Rabbit Lake de Cameco.
También cuenta con intereses en la propiedad Bankier, situada en Columbia Británica.
Estas iniciativas corresponden a actividades de exploración y desarrollo de cartera, no a minas que actualmente estén produciendo uranio para abastecer reactores.
El escenario presentado por Purecore refleja una preocupación creciente en el sector: la velocidad con que aumenta la demanda potencial de energía nuclear podría superar la capacidad de incorporar nuevos suministros.
No obstante, la magnitud de una eventual escasez dependerá de decisiones todavía pendientes. La construcción efectiva de reactores, las inversiones mineras, la ampliación del procesamiento y la disponibilidad de combustible determinarán si las proyecciones de déficit hacia 2040 llegan a materializarse.
REDIMIN Responde
¿Qué proyecciones hace Purecore Metals sobre el déficit de uranio hacia 2040?
Purecore Metals estima un déficit acumulado de entre 700 millones y 1.700 millones de libras de concentrado de uranio hacia 2040, dependiendo del escenario considerado. Estas cifras son proyecciones y no representan una escasez física ya confirmada.
¿Cuál fue el consumo de uranio por parte de los reactores en 2025 y cuál es la proyección para 2040 según la Asociación Nuclear Mundial?
En 2025, los reactores necesitaron aproximadamente 68.920 toneladas de uranio. Para 2040, la Asociación Nuclear Mundial proyecta que este requerimiento superará las 150.000 toneladas anuales en su escenario de referencia, y podría elevarse por encima de las 204.000 toneladas en un escenario de mayor expansión nuclear.
¿Qué porcentaje de la producción mundial de uranio provino de Kazajistán en 2025?
Kazajistán produjo aproximadamente 25.839 toneladas de uranio en 2025, lo que representa cerca del 40% de la producción minera mundial.
¿Cuáles son las necesidades de uranio no contratadas de Estados Unidos para el período 2026-2035?
Al cierre de 2025, Estados Unidos tenía aproximadamente 186,3 millones de libras de U₃O₈ en requerimientos de compra todavía no cubiertos por contratos para el período 2026-2035. Durante esos diez años, las necesidades máximas previstas alcanzaban unos 360,4 millones de libras.
¿Qué desafíos enfrenta la industria minera para satisfacer la demanda de uranio?
La industria minera enfrenta desafíos significativos debido a los largos plazos necesarios para desarrollar nuevas minas, que pueden tomar entre diez y quince años desde la exploración inicial hasta la producción. Además, la Asociación Nuclear Mundial advierte que parte de las operaciones existentes podría enfrentar el agotamiento progresivo de sus recursos durante la próxima década, incrementando la necesidad de desarrollar capacidad adicional.