Industria Minera

Litio chileno casi triplica exportaciones y alcanza US$3.218 millones en el primer semestre

Los retornos crecieron cerca de 188% frente a igual período de 2025 y, en solo seis meses, superaron todo lo exportado durante el año pasado.

Litio chileno casi triplica exportaciones y alcanza US$3.218 millones en el primer semestre
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Las exportaciones chilenas de litio alcanzaron US$3.218 millones entre enero y junio de 2026, prácticamente el triple que en igual período del año anterior. El repunte estuvo marcado por la recuperación de los precios internacionales, mayores ventas de carbonato de litio y una demanda sostenida desde la electromovilidad, el almacenamiento energético y la industria tecnológica.

El resultado representa un aumento cercano a US$2.100 millones frente al primer semestre de 2025. También supera en 34,4% los US$2.394 millones exportados durante todo el año pasado, confirmando un cambio de tendencia después del fuerte ajuste que experimentó el mercado internacional tras los máximos registrados en 2022.

El dato corresponde al valor de los envíos y no significa que la producción física chilena se haya triplicado. Los retornos exportadores están determinados por la combinación entre volúmenes despachados, precios, tipo de producto, condiciones contractuales y momento de contabilización de las operaciones.

El carbonato lidera la recuperación

La mayor contribución provino de los carbonatos de litio, cuyas ventas al exterior aumentaron en US$1.463 millones frente al mismo período de 2025. Los sulfatos aportaron un incremento adicional de US$616 millones, mientras que los hidróxidos sumaron US$21 millones más.

La composición del crecimiento resulta relevante para Chile. El carbonato de litio sigue siendo el principal producto exportado por la industria nacional y un insumo central para la fabricación de materiales catódicos utilizados en baterías recargables. El hidróxido, por su parte, mantiene una presencia menor en la canasta chilena, aunque tiene una demanda asociada a determinadas químicas de baterías de alta densidad energética.

En conjunto, los aumentos de estas tres categorías explican prácticamente todo el salto interanual de los retornos. Esto muestra que el repunte no estuvo distribuido de manera uniforme, sino concentrado en los productos que tienen mayor exposición al mercado asiático de baterías y a la evolución de los precios internacionales.

La minería sostiene el récord exportador

El avance del litio ocurrió dentro de un semestre excepcional para el comercio exterior chileno. Las exportaciones de bienes llegaron a US$60.354 millones, con un crecimiento de 14,2% frente a enero-junio de 2025. Es la primera vez que el país supera los US$60.000 millones exportados durante un primer semestre.

La minería aportó US$36.888 millones, equivalentes al 61,1% de todos los embarques nacionales, y registró un aumento de 20,4%. Dentro de esa cifra, el cobre generó US$30.236 millones, con un crecimiento de 11,5%.

El litio representó aproximadamente 8,7% de las exportaciones mineras y 5,3% del total exportado por Chile. Aunque continúa lejos del peso económico del cobre, su recuperación tuvo una incidencia directa en el crecimiento del sector y amplió nuevamente su aporte a la balanza comercial.

El desempeño también evidencia la sensibilidad de los ingresos mineros frente a las variaciones de precios. Después de la caída provocada por la expansión de la oferta mundial, la acumulación de inventarios y una normalización del mercado de baterías, los precios del litio comenzaron 2026 en niveles superiores al doble de los observados un año antes. Sin embargo, todavía se mantenían alrededor de 70% por debajo del máximo alcanzado en 2022.

Electromovilidad y almacenamiento presionan la demanda

La recuperación tiene como principal soporte el crecimiento del mercado mundial de baterías. Los vehículos eléctricos continúan concentrando más de 70% del despliegue global de baterías de ion-litio, mientras que los sistemas estacionarios de almacenamiento ya representan más de 15%.

Durante 2025 se instalaron 108 gigavatios de nueva capacidad de almacenamiento con baterías a escala mundial, 40% más que en 2024. Esta expansión está aumentando el consumo de litio incluso en períodos en que las ventas de automóviles eléctricos crecen a un ritmo más moderado.

El avance de los sistemas de almacenamiento responde a la necesidad de gestionar la generación solar y eólica, estabilizar redes eléctricas y desplazar energía hacia las horas de mayor demanda. A ello se suman los requerimientos de la electrónica, los centros de datos y la infraestructura tecnológica.

Esta diversificación reduce parcialmente la dependencia del litio respecto del mercado automotor. También aumenta la relevancia de las baterías de litio-ferrofosfato, una tecnología que domina el almacenamiento estacionario y que utiliza carbonato de litio, precisamente el producto con mayor peso en las exportaciones chilenas.

Producción concentrada en el Salar de Atacama

La oferta chilena continúa concentrada en el Salar de Atacama, en la Región de Antofagasta. Allí operan NovaAndino Litio, sociedad conjunta formada por Codelco y SQM a fines de 2025, y Albemarle, bajo contratos vinculados con Corfo.

NovaAndino Litio asumió las actividades de producción y comercialización desarrolladas por SQM en el salar y tiene proyección operativa hasta 2060, con participación estatal mayoritaria. Su formación modificó la estructura institucional del principal negocio de litio del país, incorporando directamente a Codelco en una operación que ya participa en el mercado internacional.

La concentración productiva sigue siendo una limitación para Chile. El crecimiento de futuros proyectos en otros salares dependerá de estudios hidrogeológicos, consultas indígenas, permisos ambientales, acuerdos con el Estado, disponibilidad tecnológica y acceso a infraestructura. Por ello, una mejora de los retornos no se traduce automáticamente en nueva capacidad productiva.

Qué observará la industria

El segundo semestre estará condicionado por la evolución de los precios, el ritmo de las ventas de vehículos eléctricos en China, Europa y Estados Unidos, la instalación de sistemas de almacenamiento y las decisiones de producción de Australia, Argentina, China y África.

También será relevante comprobar cuánto del repunte responde a una recuperación sostenible de la demanda y cuánto deriva de interrupciones temporales de oferta o menores inventarios. Un nuevo aumento acelerado de capacidad podría volver a presionar los precios, mientras que restricciones productivas prolongadas reforzarían la recuperación.

Para Chile, el desafío será transformar el mayor valor exportado en ingresos fiscales, continuidad operacional y desarrollo de nuevos proyectos sin deteriorar los ecosistemas salinos. El balance del primer semestre devuelve protagonismo al litio dentro de la minería nacional, pero también confirma que sus retornos siguen expuestos a un mercado internacional volátil y altamente dependiente de las decisiones industriales de Asia.

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