El Banco Popular de China volvió a elevar sus reservas de oro y reforzó una señal que el mercado sigue de cerca: la demanda oficial de bancos centrales continúa sosteniendo al metal como activo refugio, incluso en un escenario de precios históricamente altos.
El oro sigue bajo presión alcista y China vuelve a estar en el centro de la explicación. El Banco Popular de China aumentó sus reservas oficiales en abril, extendiendo una racha de compras que confirma el interés del gigante asiático por diversificar activos y reforzar su posición frente a la volatilidad financiera global.
De acuerdo con el World Gold Council, China agregó 8 toneladas de oro en abril, su mayor compra mensual en 15 meses. Con esa operación, sus reservas oficiales llegaron a 2.322 toneladas, equivalentes a cerca del 9% de sus reservas internacionales.
La señal es relevante porque China no está acumulando oro en un mercado barato. Lo hace con precios altos, tasas elevadas y un dólar todavía influyente, lo que refuerza la lectura de una demanda estratégica y no solo táctica.
China refuerza el rol del oro en sus reservas
La compra de abril extendió a 18 meses consecutivos la acumulación de oro por parte del Banco Popular de China. Esa continuidad es clave para el mercado, porque muestra una política sostenida de diversificación de reservas.
En el primer trimestre, China ya había sumado 7 toneladas de oro, según el informe de demanda del World Gold Council. La entidad informó además que las compras netas de bancos centrales a nivel global alcanzaron 244 toneladas en el periodo, un alza de 17% frente al trimestre anterior.
El mensaje para los mercados es claro: China no está actuando sola, sino dentro de una tendencia global donde los bancos centrales vuelven a tratar el oro como activo estratégico de balance.
Por qué las reservas chinas presionan el precio
El oro responde a variables financieras distintas a las de los metales industriales. Su precio depende de tasas reales, dólar, inflación, riesgo geopolítico, demanda de inversión, joyería y compras oficiales.
Dentro de ese equilibrio, las compras de bancos centrales tienen un peso especial. No suelen responder a operaciones especulativas de corto plazo, sino a decisiones de reserva, liquidez y seguridad financiera. Cuando China compra oro de forma sostenida, el mercado interpreta que existe una demanda institucional menos sensible a las correcciones diarias.
Esa demanda oficial ayuda a instalar un piso para el precio y alimenta la presión alcista cuando se combina con incertidumbre geopolítica, deuda pública elevada y dudas sobre el sistema financiero global.
Precio alto, pero con volatilidad
El oro ha operado en niveles históricamente elevados durante 2026, aunque con correcciones relevantes. Reuters informó que el precio spot rondaba los US$4.519 por onza a fines de mayo, en una semana marcada por presión bajista del dólar, mayores rendimientos de bonos y expectativas de tasas en Estados Unidos.
Esa dinámica muestra que el rally no es lineal. Cuando suben los rendimientos de los bonos o se fortalece el dólar, el oro puede perder atractivo porque no genera intereses. Sin embargo, la demanda de bancos centrales amortigua parte de esa presión.
La tensión actual del mercado está entre el costo de oportunidad de mantener oro y la necesidad de mantener activos refugio en un escenario financiero más incierto.
China también sostiene la demanda física
La influencia china no se limita al banco central. El país también es uno de los principales mercados físicos de oro, con demanda de inversión, lingotes, monedas, ETF y joyería.
El World Gold Council informó que la demanda mayorista de oro en China alcanzó 345 toneladas en el primer trimestre, medida por retiros desde la Bolsa de Oro de Shanghái. Además, los ETF de oro en China continuaron captando flujos, reflejando interés de inversionistas locales por exposición al metal.
Aun así, el mercado físico muestra cautela. Reuters reportó que las primas en China bajaron a un rango de US$10 a US$20 por onza sobre los precios internacionales, frente a US$15 a US$20 la semana previa. Eso indica demanda positiva, pero más sensible a la volatilidad y al nivel de precios.
La diferencia es importante: el consumidor privado puede moderar compras cuando el precio sube demasiado, mientras que el banco central sigue acumulando con una lógica de largo plazo.
Qué busca China con más oro
La acumulación de oro cumple varios objetivos para China. Primero, permite diversificar reservas internacionales y reducir la concentración relativa en activos denominados en dólares. Segundo, entrega una cobertura frente a tensiones geopolíticas, sanciones financieras y fragmentación del comercio global. Tercero, fortalece el balance del banco central con un activo líquido, aceptado globalmente y sin riesgo de contraparte directa.
No implica que China esté abandonando sus reservas tradicionales, pero sí muestra una estrategia de mayor diversificación. En un mundo de tasas volátiles, conflictos comerciales y competencia entre potencias, el oro vuelve a ser una herramienta de seguridad financiera para los bancos centrales.
Impacto para mercados y minería
Para los mercados globales, la compra de oro por parte de China refuerza la idea de que el metal conserva valor como refugio financiero. Esa percepción puede sostener precios altos incluso cuando la demanda de joyería se modera por el encarecimiento del metal.
Para la minería aurífera, un precio elevado mejora márgenes, caja y evaluación económica de proyectos. También puede favorecer exploración, financiamiento y continuidad operacional, especialmente en yacimientos donde los costos han subido por energía, insumos, permisos y exigencias ambientales.
En Chile, el oro no tiene el peso macroeconómico del cobre, pero aparece en proyectos auríferos, operaciones polimetálicas y como subproducto en faenas cupríferas. Un precio alto puede mejorar ingresos asociados, valorizar recursos con contenido de oro y aumentar el atractivo de exploración en distritos con potencial de metales preciosos.
Datos clave
Comprador observado: Banco Popular de China.
Compra de oro de China en abril: 8 toneladas.
Racha de compras: 18 meses consecutivos.
Reservas oficiales de oro de China: 2.322 toneladas.
Participación del oro en reservas internacionales chinas: cerca del 9%.
Compra china en el primer trimestre: 7 toneladas.
Compras netas de bancos centrales en el primer trimestre: 244 toneladas.
Aumento trimestral de compras de bancos centrales: 17%.
Demanda mayorista de oro en China en el primer trimestre: 345 toneladas.
Precio spot informado por Reuters a fines de mayo: cerca de US$4.519 por onza.
Por qué sigue la presión alcista
La presión alcista del oro se explica por una combinación de demanda oficial, incertidumbre financiera y búsqueda de refugio. China cumple un rol central porque sus compras son persistentes, visibles y estratégicas.
El metal puede corregir si el dólar se fortalece o si suben las tasas reales, pero mientras los bancos centrales sigan acumulando, el mercado mantendrá una señal de soporte estructural.
El dato clave para los próximos meses no será solo cuánto oro compre China en un periodo puntual, sino si mantiene la tendencia de acumulación. Si esa racha continúa, el oro seguirá operando con respaldo institucional y con presión alcista de fondo en los mercados globales.