
La minera canadiense ganó la subasta pública para el aprovechamiento de los históricos relaves de Pasco. El proyecto contempla recuperar minerales estratégicos y reducir pasivos ambientales, aunque su desarrollo todavía depende de contratos definitivos, estudios y autorizaciones.
La empresa estatal peruana Activos Mineros S.A.C. (AMSAC) adjudicó este lunes 12 de octubre de 2026 a Cerro de Pasco Resources del Perú S.A.C., filial de la compañía canadiense Cerro de Pasco Resources, la subasta pública para el aprovechamiento económico de los relaves mineros de Quiulacocha, ubicados en el distrito de Simón Bolívar, provincia y departamento de Pasco. La decisión permite avanzar hacia el futuro reprocesamiento de residuos acumulados durante décadas de actividad minera y abre la posibilidad de combinar recuperación de metales con remediación ambiental.
AMSAC estima que los beneficios económicos y ahorros asociados al proyecto podrían superar los 1.000 millones de soles, aunque se trata de proyecciones sujetas a su ejecución.
La adjudicación corresponde a la Subasta Pública N.º 001-2026-AMSAC, convocada para transferir los relaves almacenados en Quiulacocha y los derechos superficiales asociados necesarios para su aprovechamiento. Sin embargo, la operación aún debe formalizarse mediante contratos definitivos entre la empresa adjudicataria y AMSAC.
La adjudicación amplía los derechos para desarrollar Quiulacocha
El nuevo acuerdo constituye un avance respecto de los permisos de acceso que Cerro de Pasco Resources había conseguido anteriormente. En marzo de 2026, la compañía suscribió un convenio con AMSAC que le permitió ingresar a toda la superficie del depósito para realizar perforaciones, investigaciones geotécnicas, estudios ambientales y otros trabajos preparatorios.
Ese convenio no equivalía a obtener la titularidad de todos los relaves para su explotación económica. La adjudicación del 12 de octubre incorpora precisamente ese componente y permitirá, una vez formalizada, consolidar los derechos necesarios para continuar el desarrollo.
La compañía también posee el 100% de la concesión minera El Metalurgista, con una superficie aproximada de 95,74 hectáreas, de las cuales 57 hectáreas comprenden parte del depósito de Quiulacocha.
La subasta se desarrolló bajo el marco del Decreto Supremo N.º 013-2008-EM, que permite transferir al sector privado residuos mineros acumulados en proyectos estatales de cierre y remediación para su aprovechamiento económico.
El depósito está identificado como el pasivo ambiental minero N.º 6752 y forma parte de una zona con una extensa trayectoria de explotación de minerales polimetálicos.
Más de S/1.000 millones en beneficios y ahorros proyectados
Uno de los principales componentes de la adjudicación corresponde a su modelo económico y ambiental.
AMSAC estima que la remediación convencional de Quiulacocha habría requerido aproximadamente 550 millones de soles provenientes de recursos públicos. La alternativa adjudicada busca incorporar financiamiento privado para el reaprovechamiento de los residuos y las intervenciones ambientales correspondientes.
Las proyecciones de la empresa estatal consideran un horizonte operacional de 21 años, durante el cual el proyecto contempla generar más de 500 millones de soles en pagos y aportes contractuales, adicionales a los ingresos tributarios que eventualmente produzca la actividad.
También se proyecta constituir un fideicomiso social cercano a 20 millones de soles, destinado a financiar iniciativas de desarrollo sostenible en las comunidades del área de influencia.
Estos montos corresponden a estimaciones de largo plazo y no representan ingresos ya percibidos por el Estado ni inversiones completamente ejecutadas. Su materialización dependerá del desarrollo efectivo del proyecto y del cumplimiento de las condiciones contractuales.
Plata, zinc, plomo y minerales estratégicos
Quiulacocha contiene residuos provenientes de las operaciones históricas de Cerro de Pasco, uno de los distritos mineros polimetálicos más conocidos de Perú.
Su composición incluye plata, zinc, plomo y cobre, además de otros elementos cuyo potencial de recuperación continúa siendo investigado.
Cerro de Pasco Resources también ha identificado presencia de galio e indio, minerales de interés para aplicaciones tecnológicas e industriales. Sin embargo, su recuperación comercial aún no está demostrada.
Durante 2024, la compañía ejecutó una primera campaña de 40 perforaciones para caracterizar parte del depósito y obtener muestras destinadas a estudios mineralógicos y metalúrgicos.
Posteriormente, desarrolló más de 110 pruebas de flotación en distintos laboratorios. En junio de 2026 presentó resultados de una campaña experimental efectuada por SGS en Santiago de Chile, utilizando una muestra de aproximadamente 12 toneladas.
Las pruebas de planta minipiloto consiguieron recuperar alrededor del 94% de la plata contenida en la muestra hacia un concentrado colectivo de sulfuros, junto con más del 92,5% de los sulfuros totales.
Los resultados respaldan la investigación de un circuito de procesamiento que podría producir concentrados de metales base y pirita. No obstante, las recuperaciones corresponden a condiciones experimentales y no pueden extrapolarse directamente a una operación industrial.
Además, la compañía todavía no dispone de una estimación de recursos o reservas minerales de Quiulacocha conforme a la normativa canadiense NI 43-101.
Financiamiento internacional para avanzar hacia la construcción
El desarrollo de Quiulacocha también ha despertado interés de instituciones financieras vinculadas al suministro de minerales estratégicos.
En marzo de 2026, Cerro de Pasco Resources suscribió un acuerdo con la Corporación Financiera Internacional para el Desarrollo de Estados Unidos (DFC), mediante el cual se estableció un mecanismo de financiamiento de hasta US$5 millones para actividades de desarrollo del proyecto.
Los recursos están condicionados al cumplimiento de hitos técnicos y contemplan aportes equivalentes de la compañía para determinadas actividades.
El acuerdo también considera la posibilidad de que DFC evalúe un financiamiento directo de largo plazo de hasta US$300 millones para la construcción.
Esta última cifra no corresponde a un préstamo aprobado. Su eventual materialización exige estudios satisfactorios, evaluaciones financieras, autorizaciones internas y la firma de documentos definitivos.
Recuperación ambiental y desafíos pendientes
Además de recuperar minerales, Quiulacocha busca intervenir un depósito que acumula décadas de impactos asociados a la actividad minera.
La iniciativa contempla que el inversionista asuma las responsabilidades ambientales que establezcan los contratos y permisos aplicables, incluidas medidas destinadas a reducir riesgos, mejorar la estabilidad del depósito y contribuir a su recuperación progresiva.
Para las comunidades de Quiulacocha y Cerro de Pasco, el proyecto plantea posibles oportunidades de empleo, contratación de proveedores y financiamiento de iniciativas locales. Sin embargo, esos beneficios dependerán de la ejecución de las inversiones y de los compromisos que finalmente queden establecidos.
La viabilidad ambiental deberá sustentarse en estudios específicos sobre el manejo de los residuos reprocesados, el agua, la estabilidad física del depósito y los riesgos asociados a las futuras operaciones.
La recuperación de metales desde relaves históricos puede reducir parte de los pasivos existentes, pero no elimina por sí sola las obligaciones de tratamiento, disposición y control ambiental.
Los próximos pasos antes del inicio del reprocesamiento
Con la adjudicación confirmada, el siguiente paso será la firma de los contratos definitivos entre AMSAC y Cerro de Pasco Resources del Perú.
La compañía deberá continuar con la caracterización del depósito, los trabajos metalúrgicos y las evaluaciones geotécnicas e hidrogeológicas necesarias para elaborar una primera estimación de recursos minerales y avanzar hacia estudios de factibilidad.
También deberá completar los procedimientos ambientales y regulatorios pertinentes, estructurar el financiamiento para la construcción y definir las condiciones técnicas de una eventual operación comercial.
Hasta el 13 de octubre de 2026 no existe una fecha confirmada de entrada en producción. La adjudicación tampoco significa que el proyecto cuente ya con autorización para iniciar el reprocesamiento industrial.
La principal novedad es que Perú ha seleccionado formalmente a un inversionista privado para avanzar en el aprovechamiento económico de los relaves de Quiulacocha, superando la etapa anterior centrada en el acceso y los estudios del depósito.
Su desarrollo será una prueba para un modelo que busca aprovechar minerales contenidos en residuos históricos mientras se atienden obligaciones ambientales acumuladas durante décadas.
REDIMIN Responde
¿Qué empresa ganó la subasta para el aprovechamiento de los relaves de Pasco?
La empresa Cerro de Pasco Resources del Perú S.A.C., filial de la canadiense Cerro de Pasco Resources, ganó la subasta pública para el aprovechamiento económico de los relaves mineros de Quiulacocha.
¿Cuáles son los beneficios económicos proyectados del proyecto de Quiulacocha?
AMSAC estima que los beneficios económicos y ahorros asociados al proyecto podrían superar los 1.000 millones de soles, aunque estas proyecciones están sujetas a la ejecución del proyecto.
¿Qué minerales se encuentran en los relaves de Quiulacocha?
Los relaves de Quiulacocha contienen plata, zinc, plomo y cobre, además de otros elementos como galio e indio, cuyo potencial de recuperación sigue siendo investigado.
¿Qué financiamiento internacional ha asegurado Cerro de Pasco Resources para el proyecto?
Cerro de Pasco Resources suscribió un acuerdo con la Corporación Financiera Internacional para el Desarrollo de Estados Unidos (DFC) para un financiamiento de hasta US$5 millones, con la posibilidad de evaluar un financiamiento directo de largo plazo de hasta US$300 millones para la construcción.
¿Qué pasos siguen tras la adjudicación de la subasta de Quiulacocha?
El siguiente paso es la firma de los contratos definitivos entre AMSAC y Cerro de Pasco Resources del Perú. La compañía deberá continuar con la caracterización del depósito, trabajos metalúrgicos y evaluaciones geotécnicas e hidrogeológicas necesarias.






