Un reciente informe de BMI destaca que menos del 10% de las empresas minerasestán considerando la energía nuclear, incluidos los reactores modulares pequeños (SMR), en sus estrategias para la transición hacia un modelo más sostenible y bajo en carbono. A pesar del creciente interés global en estas tecnologías, su implementación dentro del sector minero se ve limitada por diversas razones.
Preferencias en la transición energética
Según el informe titulado Metals And Mining Megatrends To 2050, la mayoría de las compañías del sector se inclinan por soluciones más tradicionales y conocidas, como las energías renovables. Más del 70% de las empresas encuestadas actualmente están invirtiendo en tecnologías solares, eólicas o geotérmicas, mientras que alrededor del 65% evalúa opciones de almacenamiento. Esta tendencia se explica debido a que los proyectos de energía renovable operan dentro de marcos regulatorios y comerciales bien establecidos, a diferencia de los desafíos asociados a la energía nuclear.
Desafíos de la energía nuclear en minería
Pese a las ventajas de la energía nuclear, como la generación firme y baja en emisiones, su adopción enfrenta obstáculos significativos. La complejidad técnica y los requerimientos de licenciamiento son los principales obstáculos. Implementar un reactor nuclear, incluso uno de menor capacidad, conlleva una serie de desafíos, tales como la gestión de residuos, planificación de emergencias, y el cumplimiento normativo.
La escala de los reactores también juega un papel importante. La mayoría de las tecnologías avanzadas tienen una capacidad de aproximadamente 300 MW, lo que podría resultar excesivo para algunas operaciones más pequeñas o remotas. Si bien los microreactores, que oscilarían entre 1 MW y 20 MW, son más apropiados para operaciones de menor demanda, todavía se encuentran en etapas incipientes de comercialización.
Demandas eléctricas en la minería chilena
El informe también sugiere que las grandes minas podrían necesitar cientos de megavatios debido a sus intensas necesidades energéticas. En Chile, donde existen grandes complejos mineros, han surgido desafíos en garantizar potencia firme, almacenamiento y resiliencia operacional, a pesar de que han avanzado en la firma de contratos de energía renovable de gran escala.
Esto subraya la necesidad de soluciones energéticas confiables que puedan satisfacer las crecientes demandas eléctricas de la industria. La electrificación y la integración de energías renovables son vista como los componentes más inmediatos y necesarios para reducir emisiones y mejorar la eficiencia operativa.
El futuro de la energía en minería
BMI proyecta que la industria minera experimentará una transformación estructural hasta el 2050, impulsada por factores como la inteligencia artificial y la presión de los clientes por cadenas de suministro más limpias. La descarbonización se convierte en un elemento crucial para la competitividad a largo plazo, lo que sugiere que la transición hacia la energía nuclear podría tardar más tiempo en ser aceptada por la industria.
En conclusión, aunque la energía nuclear ofrece una alternativa viable para la sostenibilidad en la minería, la mayoría de las empresas se encuentran más inclinadas a adoptar soluciones más seguras y conocidas, como las energías renovables. Sin embargo, el debate sobre su uso y viabilidad no está cerrado, y podría evolucionar con el tiempo.








