
La NASA prepara un reactor nuclear en la Luna con horizonte 2030 como parte de su estrategia para sostener misiones prolongadas y futura infraestructura en superficie. La agencia informó que trabaja junto al Departamento de Energía de EE. UU. (DOE) en el desarrollo de un sistema de fisión capaz de entregar electricidad de forma continua, sin depender de la luz solar ni de las variaciones extremas de temperatura.
El anuncio: un sistema de fisión para operar “por años” sin recarga
En un comunicado oficial fechado el 13 de enero de 2026, la NASA señaló que ambos organismos renovaron su compromiso para avanzar en un sistema de energía de fisión en superficie, con el objetivo de desarrollar un reactor lunar para 2030 y respaldar la campaña Artemis y futuras misiones a Marte, según la propia publicación de la NASA sobre el reactor lunar.
La agencia indicó que el sistema está pensado para operar “por años” sin necesidad de reabastecimiento y para entregar energía de forma “segura” y “abundante” incluso cuando no haya luz disponible.
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Por qué la energía nuclear entra en el plan lunar
El punto central es la continuidad del suministro. En la superficie lunar, una base o un campamento científico no puede quedar atado a la disponibilidad de luz para paneles solares ni a ciclos térmicos que exigen energía constante para calefacción, soporte vital, comunicaciones y equipos.
En ese marco, el administrador de la NASA, Jared Isaacman, vinculó la iniciativa con la permanencia en la Luna: “America is committed to returning to the Moon, building the infrastructure to stay…”, según la declaración incluida en el mismo comunicado.
El cronograma: meta 2030 y un acuerdo formal entre agencias
La NASA informó que la publicación fue actualizada el 2 de febrero de 2026 para incluir una copia del memorando de entendimiento (MOU) firmado entre ambas entidades. La meta pública se mantiene: llegar a 2030 con un reactor lunar listo como parte de la arquitectura de presencia sostenida.
Cuánto puede costar: el techo que ya se mueve hasta US$3.000 millones
La NASA no detalló un presupuesto oficial en su anuncio, pero el costo ya aparece en estimaciones previas recogidas por análisis especializados. Un reporte de The Space Review sobre energía nuclear espacial menciona que dos escenarios evaluados en un informe asociado al Idaho National Laboratory han situado estimaciones de costos en un rango de US$1.000 millones a US$3.000 millones.
El contexto: Artemis y la discusión por tecnologías nucleares modulares
El plan de energía lunar se cruza con el calendario de retorno humano y la lógica de “presencia sostenida” que empuja Artemis. En esa línea, el marco temporal que hoy se maneja para el regreso a la superficie aparece en el seguimiento del programa Artemis con objetivo 2028 y una fecha clave en 2026.
En paralelo, la conversación sobre sistemas nucleares “más pequeños” y de uso flexible también se ha instalado en la agenda energética y tecnológica, incluida la discusión sobre reactores nucleares modulares y sus aplicaciones industriales y el marco tecnológico que ha reactivado el interés por SMR y su desarrollo internacional. Esa expansión de la agenda nuclear convive, además, con la presión sobre insumos: el propio mercado ha seguido de cerca el impacto del ciclo nuclear en los precios del uranio.
Lo confirmado públicamente hasta ahora
Objetivo declarado: desarrollar un reactor en superficie lunar con meta 2030.
Enfoque: energía por fisión para suministro continuo, sin depender de luz o temperatura.
Estado: acuerdo formal (MOU) y anuncio de “renovado compromiso” entre NASA y DOE.
Costos: sin cifra oficial en el anuncio, pero con estimaciones externas que han marcado un rango de hasta US$3.000 millones.










