
La Autoridad de Conducta Financiera del Reino Unido (FCA) abrió una consulta para determinar si la tokenización del oro puede hacer más eficientes las operaciones con el metal en los mercados británicos, incluyendo su negociación, transferencia, uso como garantía y custodia. El organismo recibirá comentarios hasta el 23 de octubre.
La iniciativa forma parte de un trabajo más amplio del regulador británico para incorporar tecnologías de registro distribuido —conocidas como DLT— a los mercados financieros mayoristas. En términos simples, la tokenización permite representar digitalmente un activo o los derechos sobre ese activo mediante un registro electrónico, sin que el activo físico necesariamente desaparezca.
La FCA busca conocer si este modelo puede mejorar la eficiencia y competitividad del mercado del oro sin debilitar la integridad del sistema ni la protección de quienes participan en él. Por ahora se trata de una consulta: el regulador no ha anunciado una modificación definitiva de las normas aplicables al metal tokenizado.
El oro entra en la discusión sobre activos tokenizados
El análisis surge después de una consulta realizada junto con el Banco de Inglaterra sobre el desarrollo de mercados financieros tokenizados. Ese proceso recibió 123 respuestas de empresas, asociaciones sectoriales y especialistas jurídicos, con un interés especialmente alto en las operaciones posteriores a una transacción y en el movimiento de garantías entre participantes.
Los reguladores británicos ya habían identificado al oro tokenizado como uno de los activos que podrían estudiarse para su utilización como garantía en determinadas operaciones financieras extrabursátiles. Ese trabajo está condicionado al desarrollo de estándares capaces de controlar los riesgos asociados a la infraestructura tecnológica y a la representación digital de los activos.
La FCA y el Banco de Inglaterra preparan además una hoja de ruta conjunta sobre tokenización para los mercados mayoristas, cuya publicación está prevista para más adelante en 2026. El documento deberá establecer plazos y prioridades para avanzar desde pruebas y proyectos experimentales hacia aplicaciones que puedan operar a mayor escala.
El proceso sobre el oro será parte de esa discusión regulatoria. Las autoridades deberán evaluar si la representación digital del metal puede facilitar operaciones financieras sin crear diferencias relevantes respecto del activo tradicional en materias como propiedad, custodia, liquidez y exposición al riesgo.