
La exploradora comenzó el primer sondaje ejecutado en la propiedad de 16.291 hectáreas, en Columbia Británica. El programa probará anomalías geofísicas asociadas a mineralización de cobre, molibdeno y oro identificada en superficie.
Rokmaster Resources inició la primera campaña de perforación de la historia de su propiedad Mystery, en el centro-oeste de Columbia Británica, Canadá, abriendo una nueva etapa exploratoria para un activo donde la compañía busca comprobar la presencia en profundidad de un sistema tipo pórfido de cobre, molibdeno y potencialmente oro.
El programa contempla inicialmente dos objetivos de perforación definidos a partir de trabajos geológicos, geoquímicos y geofísicos. El primero de los sondajes comenzó a instalarse este 1 de octubre y apunta a contrastar directamente anomalías eléctricas detectadas durante una campaña de polarización inducida realizada en junio de 2026.
Mystery abarca 16.291 hectáreas, equivalentes a unos 162,9 kilómetros cuadrados, y forma parte del proyecto Nechako de Rokmaster. Aunque el área registra trabajos exploratorios desde 1969, nunca había sido perforada, por lo que los nuevos sondajes constituyen la primera prueba directa de los blancos construidos durante décadas de levantamientos geológicos y geofísicos.
Dos sondajes para probar anomalías en profundidad
La campaña tiene como uno de sus principales objetivos el sondaje P26-A, diseñado para investigar una anomalía de alta resistividad ubicada bajo y al sureste de la denominada zona B2.
Los trabajos de polarización inducida ejecutados sobre las zonas B2 y B3 identificaron una respuesta de alta cargabilidad que contiene en su núcleo una fuerte anomalía resistiva. En superficie existen exposiciones limitadas de andesita con intensa alteración potásica y una red de vetillas con pirita, calcopirita, biotita y magnetita. Las muestras de roca obtenidas en esta área han mostrado contenidos elevados de cobre, molibdeno y oro.
El P26-A está proyectado para alcanzar aproximadamente 500 metros de profundidad, atravesando el halo de alta cargabilidad para probar directamente la zona central de mayor resistividad.
El segundo objetivo, denominado P26-B, se ubica al norte de la anomalía Ford. En ese sector, los trabajos geofísicos identificaron una anomalía coincidente de alta cargabilidad y resistividad que presenta inclinación hacia el oeste y se aproxima a superficie en las cercanías de afloramientos con mineralización de molibdenita.
La perforación buscará determinar si esa expresión superficial continúa en profundidad y está vinculada con un sistema de pórfido desarrollado cerca del contacto con una intrusión de monzonita de mayor tamaño.
Una propiedad sin perforaciones pese a décadas de exploración
Mystery presenta una particularidad relevante desde el punto de vista exploratorio: posee antecedentes de trabajos realizados por distintos operadores durante más de cinco décadas, pero los blancos actuales todavía no habían sido sometidos a perforación.
Entre las compañías que realizaron actividades históricas en el área figuran Kennco, Canamax, Noranda, Quartz Mountain Resources y Copper Mountain Mining. Los trabajos incluyeron principalmente investigaciones geoquímicas y geofísicas que permitieron construir progresivamente el conocimiento del sistema.
Desde 2022, Kootenay Resources y Rokmaster han desarrollado nuevas campañas de terreno destinadas a refinar los objetivos de perforación. Estas actividades permitieron reconocer distintos afloramientos con características compatibles con mineralización tipo pórfido de cobre y molibdeno, acompañados por alteración hidrotermal.
Durante junio de 2026, SJ Geophysics realizó la campaña de polarización inducida que terminó por definir los blancos que ahora serán sometidos a perforación. Rokmaster ya había anticipado en agosto que preparaba una primera fase de sondajes apoyada por helicóptero y que el programa se encontraba financiado.
La conexión geológica con el cinturón de pórfidos
Otro de los elementos que elevó el interés geológico por Mystery surgió del análisis de la mineralización de molibdenita encontrada en el sector correspondiente al segundo blanco.
La datación mediante el método renio-osmio vinculó esa mineralización con la Bulkley Intrusive Suite del Cretácico tardío, un conjunto intrusivo asociado regionalmente a sistemas de pórfidos. Dentro del mismo marco geológico se encuentran depósitos y sistemas conocidos como Huckleberry, Ox, Seel y Poplar.
Esta relación no demuestra por sí sola la existencia de un depósito económicamente explotable en Mystery, pero entrega un argumento geológico adicional para probar mediante sondajes las anomalías detectadas.
La perforación será, por tanto, la instancia decisiva para establecer qué representa realmente la combinación de alteración, mineralización superficial y respuestas geofísicas observadas hasta ahora.
Mystery dentro del proyecto Nechako
La propiedad es parte del proyecto Nechako, una plataforma exploratoria más amplia controlada por Rokmaster en el centro-oeste de Columbia Británica.
Nechako reúne cuatro propiedades y una superficie total de 28.238 hectáreas, aproximadamente 282 kilómetros cuadrados. La estrategia exploratoria considera tanto sistemas de pórfidos de cobre-molibdeno con posible presencia de oro como objetivos de vetas de oro y plata de alta ley. Tres de las propiedades cuentan con permisos activos para perforación.
El área se encuentra en la porción sur del terreno Stikine, una unidad geológica de relevancia para la exploración de sistemas metálicos en Columbia Británica.
Durante 2026, Rokmaster también mantuvo trabajos de campo en Hanson, Fox-Coconut y Chaplin, otras propiedades integradas en Nechako. En Hanson, la exploradora identificó durante el año una nueva ocurrencia de molibdeno de características tipo pórfido en la zona Wilson, mientras que en Fox-Coconut los trabajos se han concentrado en objetivos de oro y plata alojados en vetas.
La perforación definirá el potencial del sistema
Para Rokmaster, el inicio de los sondajes transforma a Mystery desde un proyecto construido fundamentalmente mediante información superficial y geofísica hacia una exploración con evidencia directa del subsuelo.
Los resultados serán relevantes para determinar si las anomalías de cargabilidad y resistividad corresponden efectivamente a zonas mineralizadas y, en caso afirmativo, establecer su geometría, continuidad y características geológicas.
Por ahora, Mystery permanece en una etapa temprana de exploración y no cuenta con una estimación de recursos minerales asociada a los blancos que serán perforados. Tampoco existe todavía información suficiente para establecer dimensiones, leyes o eventual viabilidad económica de una mineralización en profundidad.
Precisamente por ello, la campaña representa una prueba técnica determinante. El sondaje P26-A buscará comprobar una anomalía hasta unos 500 metros de profundidad, mientras P26-B investigará la relación entre la mineralización observada en superficie y el cuerpo intrusivo interpretado a partir de los estudios geológicos y geofísicos.
Los primeros testigos de perforación permitirán establecer si la señal construida durante años de exploración corresponde a un sistema de pórfido con continuidad en profundidad o si será necesario redefinir el modelo geológico y los siguientes blancos dentro de Mystery.






