Revisa el tiempo en las faenas mineras de Chile
Nacional

Sernageomin activa despliegue nacional ante sistema frontal y refuerza vigilancia sobre faenas mineras

Sernageomin ha activado un despliegue nacional para monitorear las faenas mineras ante la llegada de un sistema frontal, con el objetivo de prevenir emergencias y garantizar la seguridad en las operac

Sernageomin activa despliegue nacional ante sistema frontal y refuerza vigilancia sobre faenas mineras

El organismo coordinó equipos geológicos, direcciones regionales y empresas del sector para anticipar remociones en masa, interrupciones de caminos y otras emergencias entre Atacama y Los Lagos.

El Servicio Nacional de Geología y Minería activó un despliegue técnico nacional ante el avance del sistema frontal que afectará a distintas regiones del país, con especial atención en las zonas expuestas a remociones en masa y en los territorios donde operan faenas mineras, plantas, depósitos de relaves, caminos industriales e infraestructura crítica.

La preparación fue revisada durante una sesión del Comité de Gestión de Crisis y Emergencia de Sernageomin, encabezada por el director nacional subrogante, Mauricio Lorca. En la instancia participaron las direcciones regionales y los equipos especializados responsables de analizar amenazas geológicas, coordinar inspecciones y apoyar técnicamente a las autoridades durante el desarrollo del evento meteorológico.

El despliegue considera territorios comprendidos entre las regiones de Atacama y Los Lagos, una extensa franja donde las precipitaciones pueden generar crecidas, deslizamientos, caída de material, cortes de rutas y problemas de conectividad. Para la minería, estos fenómenos pueden afectar tanto la continuidad operacional como el traslado de trabajadores, contratistas, combustibles, insumos y equipos.

Equipos geológicos serán movilizados a zonas críticas

Uno de los principales componentes de la estrategia es la identificación anticipada de sectores con mayor susceptibilidad a remociones en masa. El análisis combina antecedentes meteorológicos, información geológica, condiciones de los terrenos y reportes provenientes de las oficinas regionales.

El Departamento de Geología Aplicada realizó una evaluación región por región para determinar los puntos que requerirán seguimiento más estrecho. A partir de ese diagnóstico, el organismo definirá el traslado de geólogos y especialistas hacia las zonas donde sea necesario realizar inspecciones, evaluar deslizamientos o entregar recomendaciones técnicas a los sistemas de emergencia.

La capacidad de anticipación es relevante porque las lluvias intensas pueden desestabilizar laderas, quebradas, taludes y cortes de caminos. En sectores cordilleranos o con pendientes pronunciadas, la saturación de los suelos también puede provocar desprendimientos de rocas y flujos de barro que bloqueen accesos o comprometan instalaciones.

Para las operaciones mineras, el monitoreo de estas variables es especialmente sensible en caminos de alta montaña, rutas internas, áreas de extracción, botaderos y sectores cercanos a quebradas. La vigilancia también resulta clave en faenas pequeñas y medianas que cuentan con menor disponibilidad de equipos propios para responder a una emergencia prolongada.

Coordinación con más de 40 representantes de la minería

La preparación técnica de Sernageomin se complementa con la coordinación impulsada por el Ministerio de Minería junto a empresas y organizaciones del sector. Más de 40 representantes de gremios y compañías de la gran y mediana minería participaron en una reunión destinada a revisar la disponibilidad de recursos para enfrentar eventuales contingencias.

El trabajo permitió avanzar en un catastro nacional de maquinaria, equipamiento y profesionales que podrían ser movilizados en apoyo de las comunidades, autoridades y operaciones afectadas.

Entre los recursos que pueden resultar necesarios durante un sistema frontal se encuentran excavadoras, cargadores frontales, motoniveladoras, camiones, vehículos de emergencia, bombas de extracción de agua y equipos para despejar rutas. También se requiere personal capacitado para evaluar condiciones geotécnicas, controlar accesos y determinar si una instalación puede operar de manera segura.

La coordinación entre el Estado y las compañías busca evitar respuestas fragmentadas y contar con información actualizada sobre la ubicación de los recursos. Esto permite priorizar los sectores más expuestos y reducir los tiempos de reacción cuando se producen cortes de caminos, aluviones o daños en infraestructura.

Riesgos para la continuidad de las operaciones

Aunque un sistema frontal no necesariamente obliga a paralizar una faena, puede generar restricciones operativas importantes. Las decisiones dependen de la intensidad de las precipitaciones, la condición de los caminos y los riesgos particulares de cada operación.

Las empresas deben revisar sus planes de emergencia, asegurar canales de comunicación con los turnos, verificar sistemas de drenaje y mantener vigilancia sobre taludes y estructuras. También deben evaluar la suspensión de actividades en sectores expuestos cuando las condiciones no permitan garantizar la seguridad de los trabajadores.

Uno de los principales riesgos es la interrupción de las rutas que conectan las minas con ciudades, campamentos, puertos, plantas y centros logísticos. Un corte prolongado puede impedir el cambio de turnos, retrasar la llegada de suministros y dificultar la salida de productos mineros.

En faenas subterráneas, las lluvias también obligan a reforzar el control de infiltraciones y sistemas de bombeo. En operaciones a rajo abierto, la atención se concentra en los bancos, rampas, taludes y caminos interiores, donde el agua puede reducir la estabilidad y aumentar el riesgo de accidentes.

Los depósitos de relaves y otras instalaciones de residuos mineros deben mantener monitoreo permanente de sus sistemas de conducción, evacuación de aguas y condiciones estructurales. La prevención es particularmente importante cuando las precipitaciones superan los niveles habituales o se concentran en periodos breves.

Información técnica para apoyar decisiones

Sernageomin mantendrá seguimiento permanente de las condiciones meteorológicas y geológicas durante el avance del frente. El organismo trabajará en coordinación con el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres, delegaciones presidenciales, gobiernos regionales y empresas mineras.

El objetivo es entregar antecedentes técnicos que permitan determinar cuándo es necesario restringir accesos, evacuar sectores o movilizar equipos especializados. Los reportes de terreno también servirán para evaluar remociones en masa y establecer si existen amenazas para viviendas, caminos, faenas o infraestructura pública.

Mauricio Lorca señaló que la prioridad está puesta en actuar antes de que ocurran las emergencias y entregar información científica oportuna para proteger a las personas. La Unidad de Emergencias de Sernageomin, en tanto, concentrará recursos en los puntos que presenten mayor criticidad a medida que evolucionen las precipitaciones.

La respuesta preventiva adquiere relevancia luego de distintos eventos meteorológicos que han demostrado la vulnerabilidad de rutas y asentamientos ubicados en quebradas o sectores de pendiente. En la industria minera, cada interrupción también puede generar efectos sobre la producción, los servicios contratistas y la cadena regional de proveedores.

La prevención será clave durante los próximos días

El sistema frontal representa una prueba para los protocolos de emergencia de las empresas y para la coordinación entre autoridades, compañías y comunidades. La extensión territorial del evento obliga a mantener recursos disponibles en varias regiones al mismo tiempo, sin concentrar toda la capacidad de respuesta en una sola zona.

Para la minería chilena, el desafío no se limita a resguardar instalaciones. También implica proteger a miles de trabajadores que se desplazan diariamente por rutas industriales, caminos cordilleranos y sectores aislados.

La industria deberá seguir la evolución de las alertas meteorológicas, adaptar los turnos cuando sea necesario y mantener comunicación permanente con las autoridades. Las decisiones oportunas serán determinantes para evitar que una contingencia climática se transforme en una emergencia laboral, ambiental u operacional de mayor escala.

El despliegue de Sernageomin permanecerá activo mientras se mantengan las condiciones de riesgo. Los equipos regionales continuarán monitoreando los puntos críticos y podrán reforzar su presencia en terreno ante deslizamientos, caída de rocas, daños en caminos u otras situaciones que requieran evaluación geológica especializada.

Guardar artículo