
La acción se negoció cerca de US$124, por debajo de los US$135 fijados para su debut bursátil. Problemas durante el encendido de los motores obligaron a detener la prueba segundos antes del despegue.
Las acciones de SpaceX profundizaron sus pérdidas este viernes 17 de julio, luego de que la compañía abortara el esperado decimotercer vuelo de prueba de Starship debido a problemas detectados durante el encendido de los motores del propulsor Super Heavy.
Durante las primeras horas de negociación en Wall Street, los títulos de la empresa aeroespacial retrocedieron más de 5% y llegaron a cotizar bajo los US$124. El papel marcó un mínimo intradía cercano a US$122, alejándose todavía más del precio de US$135 establecido para su oferta pública inicial.
La caída extiende la corrección que la compañía arrastra desde mediados de junio, cuando sus acciones superaron brevemente los US$225 impulsadas por las altas expectativas asociadas a Starlink, Starship y los contratos espaciales con el Gobierno de Estados Unidos.
El cohete no alcanzó a despegar
El nuevo intento de lanzamiento estaba programado para la tarde del jueves 16 de julio desde Starbase, el complejo de SpaceX ubicado en Texas.
Starship y su propulsor Super Heavy completaron la carga de combustible y avanzaron hasta la secuencia final de lanzamiento. Sin embargo, durante el encendido se detectó que algunos de los motores Raptor no habían comenzado a funcionar correctamente.
El sistema automático de seguridad ordenó detener la operación menos de un segundo antes del despegue. Todos los motores fueron apagados y posteriormente comenzó el proceso para retirar el combustible del vehículo.
El incidente no dejó personas lesionadas ni daños relevantes en la plataforma. Tampoco se produjo una explosión del cohete, debido a que los mecanismos de protección actuaron antes de que el vehículo fuera liberado.
SpaceX reemplazará dos motores Raptor del propulsor antes de realizar una nueva inspección. La empresa espera concretar otro intento a comienzos de la próxima semana, aunque todavía no existe una fecha definitiva.
Por qué esta prueba era importante para SpaceX
El vuelo correspondía a la decimotercera prueba integrada de Starship, el sistema de transporte espacial completamente reutilizable que SpaceX busca utilizar para misiones comerciales, despliegue de satélites, viajes a la Luna y futuras operaciones hacia Marte.
La misión también tenía importancia para el negocio de internet satelital de la compañía. El vehículo transportaba 20 unidades de prueba de la nueva generación de satélites Starlink V3, diseñadas para ampliar la capacidad de la red y probar nuevas funciones en órbita.
Starship es considerablemente más grande que Falcon 9, el cohete que actualmente sostiene gran parte de las operaciones comerciales de SpaceX. Una vez que el nuevo sistema sea operativo, la empresa podría colocar más carga y un mayor número de satélites en cada lanzamiento.
Por esa razón, los avances y retrasos del programa son observados directamente por los inversionistas. Starship no es solo un proyecto de exploración espacial: también forma parte de la estrategia para reducir costos y aumentar la capacidad de Starlink durante los próximos años.
La acción quedó bajo el precio de su debut
SpaceX comenzó a cotizar en junio bajo el símbolo SPCX, luego de realizar una de las mayores ofertas públicas de acciones registradas en Estados Unidos.
La empresa colocó más de 555 millones de títulos a un precio de US$135 cada uno, operación con la que recaudó cerca de US$75.000 millones. Durante sus primeras jornadas en bolsa, el entusiasmo llevó el papel a superar los US$225.
Desde ese máximo, la acción ha perdido alrededor de 45% de su valor. La caída no comenzó con el problema del jueves, pero el lanzamiento abortado aumentó la presión sobre una empresa cuya valoración depende, en parte, de cumplir metas tecnológicas especialmente exigentes.
A los riesgos técnicos se suma el comportamiento habitual de las compañías que recién ingresan a bolsa. Después de las fuertes alzas iniciales, los inversionistas comienzan a revisar con mayor detalle los ingresos, gastos, plazos de desarrollo y capacidad real de transformar sus proyectos en negocios rentables.
El mercado también se mantiene atento a futuras liberaciones de acciones pertenecientes a empleados y primeros inversionistas. Cuando terminan esos períodos de restricción, aumenta la cantidad de títulos que pueden ponerse a la venta, lo que puede generar movimientos adicionales en el precio.
El problema no afecta inmediatamente a Starlink
El aborto del vuelo de prueba no implica una interrupción inmediata de los servicios de Starlink que actualmente funcionan en Chile y otros países.
La red existente continúa operando con los satélites que ya se encuentran en órbita, mientras que los lanzamientos regulares se realizan principalmente mediante cohetes Falcon 9. Hasta ahora, no se han anunciado cambios en el funcionamiento, los planes comerciales o las tarifas para los clientes chilenos relacionados con este incidente.
El efecto podría observarse a más largo plazo si las dificultades retrasan la incorporación de los nuevos satélites V3. Esa generación busca aumentar la capacidad disponible y acompañar el crecimiento del número de usuarios, especialmente en zonas rurales, operaciones marítimas, faenas industriales y lugares sin infraestructura terrestre suficiente.
En Chile, Starlink es utilizado por hogares alejados de los centros urbanos, empresas, servicios de emergencia y actividades productivas que requieren conectividad en territorios con baja cobertura de fibra óptica o redes móviles.
La presión también alcanza al programa lunar
Starship tiene un papel relevante dentro del programa Artemis de la NASA. Una versión adaptada del vehículo fue seleccionada para transportar astronautas desde la órbita lunar hasta la superficie de la Luna.
El desarrollo ha enfrentado dificultades técnicas y ajustes de calendario, por lo que cada prueba es considerada necesaria para validar motores, escudo térmico, sistemas de navegación, reabastecimiento de combustible en el espacio y procedimientos de aterrizaje.
El incidente del jueves no representa por sí solo un fracaso definitivo para el programa. Los vuelos experimentales están diseñados para detectar problemas antes de que el sistema comience a transportar carga crítica o personas.
Sin embargo, el mercado espera que SpaceX avance con rapidez. Cada retraso puede aumentar los costos, postergar el despliegue de Starlink V3 y ejercer presión sobre los compromisos adquiridos con la NASA.
Qué deben observar los inversionistas
El próximo intento de lanzamiento será la principal señal de corto plazo. El comportamiento de los motores reemplazados y la capacidad de completar el vuelo permitirán determinar si el problema fue puntual o si exige modificaciones adicionales.
También será relevante conocer los próximos resultados financieros de SpaceX, el crecimiento de Starlink y los gastos necesarios para desarrollar Starship. La volatilidad podría mantenerse mientras el mercado ajusta la elevada valoración alcanzada por la compañía durante su estreno bursátil.
Para quienes acceden desde Chile a acciones estadounidenses mediante corredores o plataformas internacionales, la caída muestra el riesgo asociado a empresas recién abiertas a bolsa y dependientes de proyectos tecnológicos que todavía se encuentran en fase experimental.
Un nuevo lanzamiento exitoso podría aliviar parte de la presión. Otro aplazamiento o una falla durante el vuelo, en cambio, mantendría las dudas sobre los plazos de uno de los proyectos más ambiciosos y costosos de SpaceX.






