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Actividad empresarial de EE.UU. alcanza su mayor ritmo desde 2021: PMI sube a 58,4 puntos

La actividad empresarial en EE.UU. alcanzó su nivel más alto desde 2021, impulsada por el crecimiento en servicios y manufactura, aunque enfrenta presiones por costos y retrasos en entregas.

Actividad empresarial de EE.UU. alcanza su mayor ritmo desde 2021: PMI sube a 58,4 puntos
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Servicios y manufactura aceleraron en septiembre, impulsados por nuevos pedidos y contrataciones. El repunte también vino acompañado de mayores costos y retrasos en las entregas.

La actividad empresarial de Estados Unidos se aceleró en septiembre hasta su mayor ritmo en más de cinco años. El índice compuesto preliminar de gestores de compras (PMI) de S&P Global subió de 56,0 puntos en agosto a 58,4, su nivel más alto desde julio de 2021. Los datos, publicados este miércoles 23, muestran un avance simultáneo de los servicios y la manufactura, mientras las empresas enfrentan nuevas presiones sobre sus costos.

El PMI reúne respuestas de empresas sobre producción, pedidos, empleo y precios. Una lectura superior a 50 puntos indica expansión respecto del mes anterior; los 58,4 puntos no equivalen a un crecimiento de 58,4% de la economía. Además, se trata de una estimación preliminar, que puede cambiar cuando S&P Global publique el resultado definitivo.

La manufactura se suma al impulso de los servicios

El indicador de actividad de los servicios llegó a 58,7 puntos, su mejor registro desde 2021. La manufactura alcanzó 57 puntos, su lectura más alta desde 2022. En las fábricas, los nuevos pedidos crecieron al ritmo más rápido desde abril de ese año y la contratación mostró su mayor avance desde febrero de 2021. El empleo en servicios también aumentó, hasta marcar su mejor lectura desde junio de 2022.

El resultado modifica el panorama observado en agosto. Ese mes, el índice compuesto ya había subido a 56,0 puntos, pero S&P Global describía un crecimiento sostenido principalmente por los servicios, mientras la producción de bienes perdía fuerza. La lectura de septiembre apunta a una aceleración más extendida entre ambos sectores.

El avance del empleo es una señal de que las empresas están incorporando personal para responder a los pedidos. Debe leerse, sin embargo, como un resultado de la encuesta empresarial: el PMI no informa cuántos puestos de trabajo se crearon en todo Estados Unidos ni reemplaza las estadísticas oficiales de empleo.

Para los mercados de materias primas industriales, la recuperación manufacturera es un dato a seguir. Un mayor volumen de pedidos puede elevar las necesidades de insumos de las fábricas, pero esta encuesta no mide compras físicas de cobre u otros metales. Por sí sola, la cifra no permite cuantificar un efecto sobre su demanda o sus precios.

Los pedidos aumentan y las entregas se demoran

La mayor actividad está tensionando la capacidad de respuesta de algunas empresas. Los plazos de entrega de los proveedores manufactureros se alargaron más que en cualquier otro momento desde mediados de 2022, mientras los costos de las materias primas siguieron elevados. Chris Williamson, economista jefe de S&P Global Market Intelligence, advirtió que los obstáculos de suministro figuran entre los más severos registrados por la encuesta fuera del período de la pandemia. También señaló dificultades crecientes para encontrar personal adecuado.

Los precios de los insumos aumentaron en septiembre al ritmo más rápido desde 2022. Las empresas mencionaron principalmente el encarecimiento del combustible y el transporte; algunas también reportaron mayores costos salariales. El dato describe lo que están pagando las compañías y representa una presión potencial sobre sus precios de venta, aunque no permite anticipar cuánto de ese aumento terminará trasladándose a los consumidores.

Una señal que llega tras el alza de tasas

La combinación de actividad sólida y mayores costos llega una semana después de que la Reserva Federal elevara su tasa de referencia en un cuarto de punto porcentual, hasta un rango de 3,75% a 4%. Al anunciar la decisión el 16 de septiembre, el banco central sostuvo que la economía seguía expandiéndose a un ritmo sólido, pero que la inflación permanecía elevada.

El repunte del PMI manufacturero tampoco confirma todavía un aumento de la producción física en septiembre. La medición oficial más reciente de la Reserva Federal mostró que la producción de las fábricas cayó 0,3% en agosto, después de siete meses consecutivos de avances. Ambos datos corresponden a meses y métodos distintos: la encuesta ofrece una señal temprana de lo ocurrido en septiembre, mientras la estadística de producción mide el resultado efectivo de agosto.

En sus proyecciones publicadas antes de conocerse este PMI, los integrantes de la Reserva Federal elevaron de 3,6% a 3,7% su mediana para la inflación de 2026 medida por el índice de precios del gasto en consumo personal. La proyección supera la meta de 2% del banco central y da contexto a la atención que recibirán los nuevos datos de costos y precios durante los próximos meses.