Washington asegura que sus fuerzas también han asistido más de 2.000 tránsitos de buques comerciales por la estratégica vía marítima, en medio del bloqueo estadounidense a las exportaciones iraníes y de una fuerte alteración de los flujos energéticos del Golfo.
Estados Unidos aseguró que sus fuerzas han apoyado el tránsito de más de 1.000 millones de barriles de petróleo crudo desde el Golfo a través del estrecho de Ormuz durante los últimos meses, como parte de las operaciones militares destinadas a mantener abierta una de las rutas energéticas más importantes del mundo en medio del conflicto regional y el bloqueo impuesto a Irán.
El comandante del Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM), almirante Brad Cooper, informó además que las fuerzas estadounidenses han prestado protección coordinada a más de 2.000 tránsitos de buques comerciales. El jefe militar sostuvo que las principales rutas de navegación del estrecho se encuentran despejadas de minas y que Washington trabaja junto a los seis países del Consejo de Cooperación del Golfo, aseguradoras y compañías navieras para aumentar el tráfico marítimo.
Cooper afirmó que el volumen de petróleo, carga y gas natural licuado movilizado por Ormuz durante las últimas dos semanas alcanzó su mayor nivel de los últimos seis meses. La declaración refleja los esfuerzos por recuperar parcialmente una ruta que antes del actual conflicto concentraba una parte decisiva del comercio mundial de hidrocarburos.
Una ruta clave para el mercado mundial del petróleo
El estrecho de Ormuz separa a Irán de Omán y conecta el Golfo Pérsico con el golfo de Omán y el mar Arábigo. Su importancia radica en que constituye la principal salida marítima para gran parte de la producción petrolera de Arabia Saudita, Irak, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos y otros productores de la región.
Antes de las actuales interrupciones, por esta vía circulaban alrededor de 21 millones de barriles diarios de petróleo y productos líquidos. La Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA) calculó que durante el primer semestre de 2025 el flujo promedió 20,9 millones de barriles diarios, equivalente aproximadamente al 20% del consumo mundial de líquidos petroleros y a cerca de una cuarta parte del comercio marítimo global de petróleo.
La situación cambió de manera pronunciada durante 2026. Los datos más recientes de la EIA muestran que el tráfico de petróleo por Ormuz cayó desde un promedio de 21,6 millones de barriles diarios en el cuarto trimestre de 2025 a 14,9 millones durante el primer trimestre de 2026 y apenas 4,9 millones en el segundo trimestre. El transporte de gas natural licuado también sufrió una fuerte contracción.
El estrecho es particularmente sensible porque las alternativas terrestres no tienen capacidad suficiente para reemplazar completamente el tráfico marítimo. La EIA estima que los principales oleoductos de Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos capaces de evitar Ormuz ofrecen conjuntamente cerca de 4,7 millones de barriles diarios de capacidad alternativa.
El tráfico sigue lejos de los niveles previos al conflicto
El anuncio de CENTCOM no significa que la circulación por Ormuz haya vuelto a la normalidad. Datos de seguimiento marítimo muestran que el número de embarcaciones continúa muy por debajo de los registros anteriores al conflicto.
Durante el fin de semana del 19 y 20 de septiembre fueron detectados 17 buques de transporte de materias primas cruzando el estrecho, frente a 37 una semana antes. Antes de la guerra, el tráfico llegaba a unos 125 grandes buques comerciales diarios. Las mediciones, sin embargo, tienen limitaciones porque parte de los petroleros atraviesa la zona con sus sistemas de identificación automática apagados para reducir su exposición durante los trayectos.
La alteración del transporte ha impulsado además operaciones de transferencia de crudo entre buques frente a Omán. Estos movimientos permiten retirar petróleo del Golfo mediante viajes más cortos y posteriormente cargarlo en grandes petroleros que continúan hacia mercados internacionales. Las transferencias de este tipo alcanzaron alrededor de 2,5 millones de barriles diarios durante septiembre, frente a 1,4 millones diarios en agosto, aunque a costa de mayores gastos de transporte y una utilización intensiva de la flota disponible.
Arabia Saudita aumenta nuevamente sus envíos por Ormuz
La presión sobre la ruta también aumentó después de ataques contra el oleoducto East-West de Arabia Saudita, infraestructura diseñada precisamente para trasladar crudo desde los campos del este del país hasta la costa del mar Rojo sin utilizar el estrecho de Ormuz.
Las interrupciones llevaron a Saudi Aramco a incrementar nuevamente sus exportaciones por la vía marítima del Golfo. Durante la semana iniciada el 13 de septiembre, 22 petroleros transportaron unos 42 millones de barriles a través del estrecho, mientras las exportaciones sauditas mostraban una recuperación respecto de agosto.
El aumento de los flujos ha contribuido a aliviar parcialmente las preocupaciones inmediatas de los mercados. Este lunes 21 de septiembre, el petróleo Brent retrocedía hasta alrededor de US$101 por barril, mientras el WTI estadounidense se situaba bajo US$98, en una jornada marcada también por expectativas de posibles avances diplomáticos entre Washington y Teherán.
Washington mantiene el bloqueo sobre el petróleo iraní
Paralelamente a las escoltas comerciales, Estados Unidos mantiene un bloqueo destinado a impedir las exportaciones petroleras de Irán. Cooper sostuvo que Teherán no ha logrado sacar crudo por el estrecho durante el periodo reciente.
Los datos independientes disponibles muestran una caída drástica, aunque las cifras deben diferenciarse de la afirmación absoluta realizada por CENTCOM. Kpler, Vortexa y TankerTrackers.com estimaron a comienzos de septiembre que ningún cargamento iraní de crudo había conseguido cruzar Ormuz hacia China desde que Washington restableció el bloqueo el 14 de julio, mientras las cargas iraníes descendieron a aproximadamente 220.000 a 255.000 barriles diarios en agosto, frente a unos 2 millones diarios en marzo. Parte de ese volumen permanece almacenado en buques sin poder completar sus rutas tradicionales.
El movimiento de más de 1.000 millones de barriles anunciado por Washington confirma que el comercio petrolero del Golfo continúa funcionando pese al conflicto, pero las cifras de navegación muestran que Ormuz permanece lejos de su operación normal. La evolución del tránsito, el costo de los seguros y fletes, la capacidad de los productores para sostener rutas alternativas y el curso de las tensiones entre Estados Unidos e Irán seguirán siendo factores determinantes para los precios internacionales del petróleo y la seguridad energética mundial.









