
La minera apunta a producir 162.662 toneladas de cobre refinado este año, tras completar la puesta en régimen de su fundición vinculada a la mina Batu Hijau. El complejo también elevará su producción de oro, plata y ácido sulfúrico.
Amman Mineral proyecta más que duplicar su producción de cátodos de cobre durante 2026, apoyada en la estabilización operacional de su nueva fundición en Indonesia y en la capacidad de procesar internamente todo el concentrado generado por la mina Batu Hijau.
La principal filial operativa del grupo estima alcanzar 162.662 toneladas métricas secas de cátodos de cobre este año, frente a las 79.848 toneladas obtenidas durante 2025. La meta representa un incremento de aproximadamente 104% y marca una nueva etapa para la compañía, que avanza desde un modelo concentrado en la extracción y venta de minerales hacia una operación integrada de producción de metales refinados.
El crecimiento previsto ocurre después de que la empresa completara en abril el proceso de aumento gradual de carga de su fundición, ubicada en Sumbawa Occidental, en la provincia indonesia de Nusa Tenggara Occidental.
Con la instalación operando a mayor capacidad, Amman espera procesar durante 2026 la totalidad del concentrado producido por Batu Hijau, reduciendo su dependencia de las exportaciones de mineral sin refinar.
Producción de cobre, oro y plata
Además de los cátodos de cobre, el plan operacional contempla producir 16.119 kilogramos de oro refinado, equivalentes a cerca de 518.000 onzas troy, junto con 45.439 kilogramos de plata.
La compañía también proyecta generar 572.036 toneladas métricas secas de ácido sulfúrico, subproducto del proceso de fundición que puede ser utilizado en actividades industriales, fabricación de fertilizantes y operaciones metalúrgicas.
Las cifras reflejan la progresiva integración entre la mina Batu Hijau, la fundición de cobre y la refinería de metales preciosos. Este esquema permite capturar una mayor proporción del valor contenido en los minerales y mantener dentro de Indonesia etapas productivas que anteriormente dependían de instalaciones ubicadas en otros mercados.
Durante el primer trimestre de 2026, la fundición produjo 27.670 toneladas de cátodos de cobre. Ese resultado equivalió a una tasa promedio cercana al 50% de su capacidad de diseño durante el período, todavía afectado por detenciones operacionales y ajustes asociados a la puesta en marcha.
El desempeño esperado para el conjunto del año supone una aceleración significativa durante los trimestres siguientes, luego de que la instalación concluyera su fase principal de aumento de carga.
Una fundición diseñada para 220.000 toneladas anuales
La fundición de Amman posee capacidad para procesar alrededor de 900.000 toneladas anuales de concentrado de cobre. Su diseño considera una producción de hasta 220.000 toneladas de cátodos por año y cerca de 830.000 toneladas de ácido sulfúrico.
De cumplirse la meta de 162.662 toneladas, la instalación alcanzaría aproximadamente el 74% de su capacidad anual nominal de cátodos durante 2026.
El complejo fue desarrollado para recibir concentrados procedentes de Batu Hijau y, en una etapa posterior, del depósito Elang, uno de los principales activos de crecimiento de la compañía.
Los cátodos producidos tienen una pureza prevista de 99,99%, condición requerida para su utilización en cables eléctricos, redes de transmisión, componentes electrónicos, infraestructura energética y manufactura industrial.
La expansión de la producción refinada se inserta en la estrategia de Indonesia de limitar la exportación de materias primas minerales y promover inversiones en fundiciones, refinerías y plantas de transformación.
El país ha aplicado restricciones a los embarques de concentrados con el objetivo de incrementar el procesamiento local. Para las empresas mineras, esta política ha generado la necesidad de construir infraestructura de gran escala, asegurar energía y resolver desafíos técnicos propios de la operación metalúrgica.
Los ajustes técnicos de la puesta en marcha
El aumento de producción no ha estado exento de dificultades. Durante 2025, la fundición registró incidentes de filtración que obligaron a reiniciar parte del proceso de puesta en marcha y retrasaron la estabilización del complejo.
Las limitaciones impidieron inicialmente que la instalación absorbiera todo el concentrado generado por Batu Hijau. La situación llevó a la compañía a requerir autorizaciones temporales para exportar parte de su producción mientras ejecutaba reparaciones y completaba las pruebas operacionales.
El primer cátodo fue producido en marzo de 2025. Posteriormente, durante el cuarto trimestre, la fundición alcanzó una producción de 38.797 toneladas de cobre refinado, mostrando una mejora en disponibilidad y utilización de equipos.
La estabilización completada en abril de 2026 permitió elevar la capacidad de tratamiento. A junio, la empresa ya podía procesar toda la producción proveniente de la mina.
Sin embargo, Amman contempla una nueva detención programada entre diciembre de 2026 y enero de 2027 para ejecutar reparaciones adicionales. El mantenimiento será relevante para consolidar la confiabilidad del complejo antes de avanzar hacia niveles más cercanos a su capacidad nominal.
Batu Hijau sostiene el suministro de concentrado
La alimentación de la fundición proviene principalmente de Batu Hijau, yacimiento de cobre y oro a cielo abierto ubicado en la isla de Sumbawa.
La operación constituye el principal activo productivo de Amman Mineral y suministra concentrado para la fabricación de cátodos y la recuperación de metales preciosos. Durante 2024, Batu Hijau produjo 395 millones de libras de cobre, equivalentes a unas 179.000 toneladas, además de 802.749 onzas de oro.
La mina atraviesa actualmente una fase operacional marcada por el desarrollo de la etapa 8 del rajo, que requiere importantes movimientos de material estéril antes de acceder a nuevas zonas mineralizadas.
Mientras avanza ese proceso, la planta utiliza existencias acumuladas y mineral de menor ley disponible en sectores periféricos. Esta secuencia puede generar variaciones en la producción minera y en la cantidad de concentrado disponible para la fundición.
A más largo plazo, la infraestructura metalúrgica también fue dimensionada para procesar material de Elang. La incorporación de ese depósito permitiría extender la plataforma productiva del grupo y aprovechar la capacidad instalada en la isla de Sumbawa.
Indonesia aumenta su presencia en el mercado del cobre refinado
La meta de Amman adquiere relevancia en un mercado que requiere nuevas unidades de cobre refinado para responder al crecimiento de las redes eléctricas, los centros de datos, las energías renovables, la electromovilidad y la infraestructura urbana.
Aunque las 162.662 toneladas proyectadas representan una fracción de la producción mundial, su incorporación amplía la capacidad de refinación del sudeste asiático y refuerza la posición de Indonesia dentro de la cadena internacional del cobre.
El cambio también modifica el perfil comercial de Amman. La venta de cátodos, oro y plata refinados ofrece una estructura de ingresos distinta a la comercialización exclusiva de concentrados, pero incorpora mayores exigencias operacionales, energéticas y de mantenimiento.
Para la industria minera, el caso mostrará hasta qué punto Indonesia puede replicar en el cobre la estrategia de procesamiento local aplicada previamente en otros minerales. El resultado dependerá de la continuidad operacional de la fundición, la disponibilidad de concentrado de Batu Hijau y la capacidad de completar las reparaciones previstas sin afectar la meta anual.
Alcanzar el objetivo de 2026 consolidaría a Amman como un productor integrado de cobre y oro, con operaciones que abarcan desde la extracción del mineral hasta la obtención de metales refinados. También entregaría una señal sobre el avance de Indonesia en su objetivo de capturar mayor valor industrial a partir de sus recursos minerales.












