
El sondaje CDH011 entregó 400 metros con 0,46% de cobre desde 32 metros de profundidad, incluyendo un tramo de 206 metros con 0,67% de cobre. La campaña ya delimita una huella mineralizada de aproximadamente 1.200 metros por entre 550 y 700 metros en el proyecto ubicado en Chocó.
Andina Copper amplió los resultados de exploración de su proyecto Cobrasco, en el departamento de Chocó, Colombia, tras interceptar una extensa zona de mineralización de cobre y molibdeno cercana a superficie. El sondaje CDH011 cortó 400 metros con una ley promedio de 0,46% de cobre desde 32 metros, dentro de los cuales se identificaron 206 metros con 0,67% de cobre, uno de los intervalos de mayor ley obtenidos hasta ahora en la campaña.
El pozo fue perforado con una inclinación pronunciada bajo la plataforma 3 para comprobar la continuidad vertical de la mineralización reconocida en sondajes anteriores. Los resultados muestran que el sistema permanece mineralizado a profundidad y refuerzan la interpretación de un cuerpo tipo pórfido de dimensiones relevantes que todavía no ha sido cerrado en varias direcciones.
La campaña exploratoria acumula 11 sondajes reportados, todos con intersecciones significativas de cobre y molibdeno. Con esa información, la compañía ha delineado hasta ahora una huella mineralizada aproximada de 1.200 metros de longitud por entre 550 y 700 metros de ancho, mientras nuevas perforaciones avanzan hacia sectores todavía poco testeados.
Un intervalo de 400 metros desde poca profundidad
El principal resultado del CDH011 corresponde a 400 metros con 0,46% de cobre, 60 ppm de molibdeno y 1,1 g/t de plata, comenzando a solo 32 metros de profundidad medida a lo largo del sondaje.
Dentro de esa envolvente se registraron varios tramos de mayor ley:
- 206 metros con 0,67% de cobre y 35 ppm de molibdeno desde 32 metros.
- 40 metros con 0,87% de cobre y 70 ppm de molibdeno desde 32 metros.
- 22 metros con 1,17% de cobre desde 34 metros, contenidos en el tramo superior.
- 54 metros con 0,76% de cobre y 59 ppm de molibdeno desde 184 metros.
El CDH011 alcanzó una profundidad final de 695,45 metros. La zona de mayor ley se extiende aproximadamente hasta los 276 metros, pero la mineralización de cobre y molibdeno continúa en niveles inferiores.
Desde los 302 metros, el pozo reconoció además 290 metros con 0,25% de cobre y 93 ppm de molibdeno, mostrando que la presencia de sulfuros no termina con el intervalo de mejor ley cercano a superficie.
En sectores puntuales del sondaje también aparecieron muestras de dos metros con leyes superiores al 2% de cobre, incluyendo registros de 2,52% y 3,59% de cobre, aunque estos valores corresponden a intervalos individuales y no representan la ley media del cuerpo mineralizado.
Cobrasco gana escala con cada nueva plataforma
El resultado cobra mayor relevancia por su posición dentro del programa de perforación. CDH011 fue el sexto pozo ejecutado desde la plataforma 3, desde donde los sondajes han mostrado intervalos continuos de mineralización somera de cobre y molibdeno inmediatamente bajo la zona oxidada.
El objetivo del nuevo pozo era evaluar el comportamiento del sistema en profundidad y no simplemente extenderlo lateralmente. La intersección confirma que la mineralización observada desde superficie mantiene continuidad hacia niveles inferiores en la parte central de Cobrasco.
La geología encontrada comprende principalmente pórfidos riolíticos, unidades de composición intermedia y brechas magmático-hidrotermales. La mineralización está dominada por calcopirita, con presencia local de bornita y molibdenita, una asociación compatible con sistemas hidrotermales de cobre tipo pórfido.
La presencia de bornita entre aproximadamente 335 y 407 metros de profundidad constituye además un elemento geológico que deberá ser integrado al modelo del depósito a medida que avance la perforación.
Perforación se desplaza 350 metros hacia el noroeste
La exploración ya comenzó a trasladarse fuera del núcleo cubierto por las primeras plataformas.
Andina Copper completó varios nuevos sondajes desde una plataforma instalada aproximadamente 350 metros al noroeste de la plataforma 3, cuyos resultados analíticos se mantienen pendientes. La perforación continúa activa en ese sector.
La estrategia utiliza sondajes de reconocimiento con separaciones amplias para definir primero los límites generales del sistema mineralizado antes de avanzar hacia una perforación de mayor densidad.
La empresa también proyecta incorporar un segundo equipo de perforación, lo que permitiría acelerar el testeo de la geometría, extensión lateral y controles geológicos de Cobrasco.
El desafío inmediato será determinar cuánto de la anomalía geológica y geoquímica puede transformarse en mineralización continua con leyes comparables a las obtenidas en la zona central.
Una huella mineralizada todavía abierta
La secuencia de resultados obtenidos durante 2026 ha mostrado continuidad entre distintas plataformas y profundidades.
En abril, por ejemplo, el sondaje CDH006 había entregado 232 metros con 0,68% de cobre y 75 ppm de molibdeno desde 38 metros, dentro de una intersección más amplia de 486 metros con 0,42% de cobre. Ese pozo se encontraba en una plataforma desplazada alrededor de 400 metros al noroeste de perforaciones anteriores.
Los trabajos posteriores han permitido aumentar progresivamente la dimensión interpretada del sistema hasta la actual huella cercana a 1,2 kilómetros por 550-700 metros.
Para un proyecto en etapa de exploración, la combinación de intervalos largos, mineralización desde poca profundidad y repetición de leyes moderadas a altas en diferentes sondajes es relevante porque permite comenzar a evaluar la continuidad volumétrica del sistema, aunque Cobrasco todavía no cuenta con una estimación de recursos minerales que permita cuantificar tonelaje o contenido metálico.
El próximo foco estará en los límites del sistema
Cobrasco se encuentra aún en una fase donde la perforación busca establecer dimensiones antes que definir reservas, diseño de mina o parámetros económicos. Por ello, los próximos resultados desde la plataforma situada al noroeste serán determinantes para comprobar si la mineralización mantiene continuidad fuera del núcleo actualmente mejor perforado.
La movilización de un segundo equipo también podría modificar el ritmo de generación de información durante los próximos meses, especialmente si permite probar simultáneamente extensiones laterales y objetivos en profundidad.
Para la exploración cuprífera regional, el avance de Cobrasco agrega un nuevo sistema de pórfido en evaluación dentro del cinturón metalogénico andino. El resultado del CDH011 no define todavía la escala económica del proyecto, pero sí confirma que la mineralización de cobre y molibdeno persiste tanto lateralmente como en profundidad, mientras una parte importante de sus límites continúa abierta y pendiente de perforación.






