
La ruptura entre Barrick y Newmont por sus operaciones conjuntas en Nevada se ha intensificado en un momento crítico para la minera canadiense, que evalúa escindir sus activos en Norteamérica y colocar entre un 10% y 15% en bolsa. El conflicto estalló tras una notificación formal de incumplimiento presentada por Newmont, que acusa a su socio de desviar recursos desde Nevada Gold Mines (NGM) para avanzar en el proyecto Fourmile, de propiedad exclusiva de Barrick. La disputa añade incertidumbre sobre un activo que analistas consideran clave: según RBC Capital Markets, NGM representaría cerca del 60% del valor de mercado de Barrick.
En una presentación ante la SEC, Newmont sostuvo que las acciones cuestionadas vulneran el acuerdo de empresa conjunta firmado en 2019. Bajo ese pacto, el socio acusado dispone de 30 días para corregir el eventual incumplimiento o iniciar acciones correctivas. De no resolverse, el caso podría escalar a tribunales en Nevada. La CEO de Newmont, Natascha Viljoen, señaló que la relación sigue siendo constructiva, aunque advirtió que cualquier desacuerdo material podría afectar la estrategia de crecimiento vinculada a NGM.
Un activo estratégico en disputa
Nevada Gold Mines nació en 2019, cuando Barrick abandonó una oferta hostil por Newmont y ambas decidieron integrar sus activos adyacentes en el estado. Barrick controla 61,5% de la joint venture y Newmont el 38,5%. Para Barrick, la relevancia es estructural: sin NGM, sostienen analistas, la tesis de inversión de la compañía podría debilitarse.
Te puede interesar
Barrick anuncia OPI para activos auríferos en Norteamérica en Nueva York
Ghana: exigencia a mineras globales obliga a ceder operaciones antes de 2026 y reconfigura el negocio del oro
Newmont: US$3.100 millones de flujo de caja libre marcan un trimestre récord impulsado por el oro
El CEO de Barrick, Mark Hill, rechazó las acusaciones, aunque evitó profundizar en detalles por las restricciones contractuales. La minera reafirmó su compromiso de trabajar junto a Newmont en beneficio de los accionistas.
Plan de escisión bajo presión
La controversia complica el plan de Barrick de separar su negocio norteamericano en una nueva entidad, que incluiría su participación en NGM, el desarrollo Fourmile y una mina en República Dominicana también compartida con Newmont. Personas cercanas al proceso indican que Newmont estima que cualquier listado requeriría su aprobación, y que incluso habría manifestado interés en adquirir la participación de su socio en Nevada.
El timing no es menor. Barrick enfrenta una racha de seis años consecutivos de caída en producción, registrando en 2025 su nivel más bajo en al menos 25 años. La compañía anticipa una nueva disminución este año, incluyendo volúmenes en NGM.
En este contexto, la pugna por Nevada no solo es un desacuerdo contractual: es una disputa por el corazón productivo y el futuro estratégico de Barrick en el mercado del oro norteamericano.






