Revisa el tiempo en las faenas mineras de Chile
Nacional

Bencinas suben $34,8 y diésel salta $97,4 por litro desde este jueves en Chile

Desde este jueves, los precios de los combustibles en Chile experimentarán un notable incremento, afectando especialmente al diésel, crucial para la minería y el transporte.

Bencinas suben $34,8 y diésel salta $97,4 por litro desde este jueves en Chile
Seguir en Google

El nuevo ajuste de combustibles comenzará a regir este jueves 20 de agosto. El mayor impacto estará en el diésel, insumo clave para transporte, logística, construcción y operaciones vinculadas a la actividad minera.

Los precios de los combustibles registrarán un nuevo incremento en Chile a partir de este jueves 20 de agosto, con un alza de $34,8 por litro para las gasolinas de 93 y 97 octanos y de $97,4 por litro para el diésel, en un ajuste que vuelve a elevar la presión sobre los costos de transporte y logística del país.

El movimiento adquiere especial relevancia para sectores intensivos en transporte terrestre y maquinaria pesada. En minería, aunque las grandes operaciones han avanzado en electrificación, contratos de energía renovable y sustitución progresiva de combustibles fósiles, el diésel continúa teniendo una presencia relevante en camiones, equipos móviles, transporte de personal, contratistas y cadenas de abastecimiento.

El incremento del diésel destaca ampliamente frente a las variaciones de las gasolinas y se produce luego de otro ajuste al alza aplicado a fines de julio. El 30 de julio, las gasolinas de 93 y 97 octanos habían aumentado $32,9 por litro, mientras que el diésel subió $28,5 por litro. Con la nueva modificación, las gasolinas completarán dos incrementos consecutivos.

Diésel concentra el mayor impacto

La variación de $97,4 por litro representa el componente más significativo del ajuste de esta semana debido a la incidencia que tiene este combustible sobre la estructura de costos de múltiples actividades económicas.

El efecto no se limita al gasto directo de vehículos particulares o flotas empresariales. El diésel es utilizado transversalmente por el transporte de carga, maquinaria pesada, construcción, agricultura y servicios industriales, por lo que movimientos de esta magnitud pueden trasladarse gradualmente hacia costos logísticos, contratos de transporte y precios de distintos bienes y servicios.

Para la industria minera, el impacto puede observarse especialmente en actividades donde existe una alta utilización de equipos móviles y en la extensa red de proveedores que conecta centros industriales y ciudades con faenas ubicadas a cientos de kilómetros de distancia.

El norte de Chile concentra una parte sustantiva de las operaciones cupríferas y de minerales industriales del país. Camiones que transportan insumos, componentes, reactivos, repuestos y productos terminados recorren largas distancias entre puertos, centros logísticos, instalaciones industriales y yacimientos, haciendo que el precio del combustible sea una variable permanente dentro de la planificación operacional.

Dos ajustes consecutivos para las gasolinas

Las gasolinas de 93 y 97 octanos subirán ambas $34,8 por litro desde este jueves. El movimiento se suma a los $32,9 por litro aplicados a fines de julio, acumulando dos revisiones consecutivas al alza en los precios de referencia.

En el caso del diésel, el incremento actual es más de tres veces superior al ajuste de $28,5 por litro registrado el 30 de julio.

En Chile, los precios de referencia para gasolinas y diésel son determinados cada tres semanas dentro del esquema vigente. ENAP participa en la comercialización de combustibles con las compañías distribuidoras, mientras que estas últimas establecen de manera autónoma los precios finales de venta a sus clientes.

Por ello, la variación de referencia no necesariamente significa que todos los consumidores encontrarán exactamente el mismo precio en las estaciones de servicio. Los valores finales pueden diferir dependiendo de la empresa distribuidora, ubicación geográfica y condiciones comerciales de cada estación.

Presión sobre transporte y proveedores mineros

El incremento del diésel vuelve a colocar el costo energético de la logística entre las variables que deberán observar las empresas durante las próximas semanas.

En minería, una proporción significativa de los servicios asociados a una faena es desarrollada por contratistas y proveedores externos. Transporte de concentrados, movimiento de materiales, buses de trabajadores, mantenimiento, transporte de componentes y abastecimiento de instalaciones dependen, en distintos grados, de combustibles líquidos.

Esto implica que un aumento persistente del diésel puede terminar impactando no solo al operador minero, sino también a empresas de transporte y contratistas cuyos márgenes dependen del comportamiento de combustibles, neumáticos, repuestos y costos laborales.

El escenario también refuerza el argumento económico detrás de los proyectos de reducción del consumo de diésel que está evaluando la minería mediante tecnologías como camiones eléctricos, sistemas trolley assist, equipos híbridos, automatización de flotas y nuevas alternativas para el transporte de materiales.

Sin embargo, la sustitución completa del combustible en operaciones de gran escala continúa siendo un proceso gradual. La minería requiere equipos capaces de operar durante extensas jornadas, movilizar grandes tonelajes y funcionar en condiciones geográficas exigentes, por lo que la transición tecnológica implica inversiones relevantes en maquinaria e infraestructura.

Un factor adicional para los costos de operación

Para las compañías mineras, el precio de la energía es uno de varios componentes que determinan la competitividad de una operación. Electricidad, combustibles, mano de obra, insumos, mantenimiento, agua y transporte forman parte de una estructura de costos particularmente sensible en faenas con menores leyes minerales o mayores distancias hacia puertos y centros de procesamiento.

Un aumento puntual del diésel no modifica por sí solo la viabilidad económica de una gran operación minera, pero una tendencia sostenida puede incrementar los costos de servicios y transporte, especialmente entre proveedores pequeños y medianos con menor capacidad para absorber variaciones.

También puede generar nuevas negociaciones en contratos que incorporan mecanismos de reajuste vinculados al precio de los combustibles.

El comportamiento de los hidrocarburos seguirá, por tanto, siendo una variable que observará la minería chilena. Mientras el sector acelera inversiones destinadas a electrificar procesos y reducir emisiones, el diésel mantiene todavía un rol relevante en buena parte de la cadena operacional y logística.

El ajuste que comienza este jueves vuelve a evidenciar esa dependencia: las gasolinas subirán $34,8 por litro, mientras el diésel aumentará $97,4 por litro, una diferencia que concentra el impacto precisamente sobre uno de los combustibles de mayor utilización en el transporte productivo del país.