Minería Internacional

Bradken inaugura en Perú fundición para producir 20.000 toneladas anuales de revestimientos mineros

Bradken ha inaugurado una nueva fundición en Chilca, Perú, que producirá 20.000 toneladas anuales de revestimientos mineros, generando 200 empleos directos y mejorando los tiempos de entrega en la reg

Bradken inaugura en Perú fundición para producir 20.000 toneladas anuales de revestimientos mineros
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La instalación de Chilca atenderá operaciones de cobre, oro y otros minerales en América Latina, con una reducción estimada de entre 30% y 50% en los plazos de entrega y la creación de cerca de 200 empleos directos.

Bradken inauguró en Chilca, Perú, una nueva fundición especializada en revestimientos de acero para molinos mineros, con capacidad para producir hasta 20.000 toneladas anuales. La instalación busca acercar la fabricación de componentes críticos a las principales operaciones de América Latina y disminuir la dependencia de suministros provenientes de centros industriales más lejanos.

La planta comenzó su etapa de apertura durante julio de 2026 y tendrá como mercados principales a Perú, Chile, Brasil, Argentina, Surinam, Ecuador y México. Su entrada en operación permitirá reducir entre 30% y 50% los tiempos de entrega de revestimientos, piezas sometidas a altos niveles de desgaste durante la molienda del mineral.

El proyecto también ampliará la capacidad manufacturera disponible para la minería sudamericana en un momento marcado por mayores exigencias de continuidad operacional, control de costos y disponibilidad de repuestos. En un horizonte de tres a cinco años, Bradken proyecta abastecer desde Chilca la mayor parte de su demanda latinoamericana de revestimientos de acero para molinos. (Bradken)

Una pieza crítica para el procesamiento de minerales

Los revestimientos protegen la estructura interna de los molinos SAG y de bolas utilizados para reducir el tamaño del mineral antes de las etapas de flotación, lixiviación u otros procesos de concentración. Su desempeño incide directamente en la disponibilidad de los equipos, el consumo energético, la capacidad de tratamiento y la duración de las detenciones programadas.

Una falla prematura o un retraso en la reposición de estos componentes puede extender una parada de mantenimiento y afectar el cumplimiento de los planes de producción. Por esta razón, la cercanía entre fabricantes, centros de servicio y faenas se ha convertido en una variable relevante para las grandes operaciones de cobre y oro.

La fundición de Chilca apunta precisamente a acortar esa cadena. Para las mineras chilenas, contar con fabricación regional puede significar menores tiempos logísticos, mayor capacidad de respuesta frente a cambios operacionales y una coordinación más estrecha entre el diseño del revestimiento, su fabricación y el seguimiento de su desempeño en terreno.

La instalación complementa la producción de revestimientos compuestos que Bradken ya desarrolla en Lima. Con ambas capacidades, la empresa busca ofrecer en Sudamérica soluciones fabricadas localmente para distintos tipos de molinos y condiciones de procesamiento. (Bradken)

Automatización y control en tiempo real

La nueva fundición fue diseñada bajo un modelo de manufactura avanzada compatible con estándares de Industria 4.0. Sus procesos incorporan automatización, digitalización, monitoreo en tiempo real y herramientas de mantenimiento predictivo.

Entre sus principales equipos se encuentra una línea automatizada de moldeo en bucle, sistemas de recuperación de arena y cargadores automáticos de chatarra. También incorpora vehículos guiados automáticamente para el movimiento interno de materiales, reduciendo la interacción de trabajadores con tareas repetitivas y zonas de mayor exposición operacional.

El tratamiento térmico se realizará mediante hornos eléctricos equipados con sistemas de enfriamiento controlado. Esta etapa es determinante para obtener las propiedades metalúrgicas requeridas en cada revestimiento, como dureza, resistencia al impacto y comportamiento frente al desgaste abrasivo.

La planta también dispone de sistemas digitales de trazabilidad para seguir el producto durante sus distintas fases de fabricación. El control de variables en tiempo real permite detectar desviaciones, mejorar la repetibilidad de los procesos y mantener registros asociados a cada componente producido.

Para las compañías mineras, esta información puede contribuir a relacionar las características de fabricación con el comportamiento posterior del revestimiento dentro del molino. La integración de datos de manufactura, inspección y desgaste abre espacio para optimizar diseños y anticipar necesidades de reemplazo.

Energía y recuperación de materiales

La elección de Chilca estuvo vinculada con su posición dentro del corredor industrial situado al sur de Lima, su conexión con los principales mercados mineros peruanos y la disponibilidad energética de la zona.

Bradken proyecta que la instalación alcance más de 99% de electricidad renovable a medida que aumente la oferta disponible. Esta meta forma parte de su compromiso de alcanzar la neutralidad de carbono en emisiones directas y asociadas al consumo eléctrico —alcances 1 y 2— hacia 2030.

La electrificación de los hornos de tratamiento térmico representa una diferencia relevante frente a instalaciones que dependen principalmente de combustibles fósiles. Las fundiciones son operaciones intensivas en energía debido a las temperaturas necesarias para fundir, tratar y transformar el acero, que pueden superar los 1.500 °C durante determinados procesos. (International Mining)

El complejo incorporará además un programa para recuperar revestimientos desgastados y reintegrar el material metálico en nuevos productos cuando resulte técnicamente viable. El modelo permitirá reducir residuos industriales y mantener parte del acero dentro del ciclo productivo.

La recuperación de revestimientos usados plantea, sin embargo, desafíos logísticos. Su avance dependerá de la coordinación con las faenas, la segregación de materiales, las distancias de transporte y las condiciones requeridas para reincorporar el metal sin comprometer la calidad del producto final.

Empleo industrial y formación en Chilca

El proyecto considera la creación de aproximadamente 200 empleos directos y más de 1.200 puestos indirectos, asociados a transporte, servicios, mantenimiento, abastecimiento, logística y actividades complementarias.

La incorporación de trabajadores locales será acompañada por procesos de capacitación vinculados con fundición, automatización, seguridad industrial, mantenimiento y control de calidad. La planta fue construida desde cero, lo que exigió formar una dotación capaz de operar equipos que no estaban disponibles previamente a esta escala en el mercado peruano.

La participación femenina supera el 30% en los cargos operacionales de Chilca, mientras que las mujeres representan más del 22% de la dotación total del sitio. La empresa desarrolló un programa de reclutamiento y capacitación orientado a ampliar el ingreso de mujeres a funciones industriales y de manufactura. (Bradken)

El efecto económico se extenderá más allá de la dotación directa. Una instalación de estas características requiere proveedores de insumos metálicos, refractarios, servicios eléctricos, transporte pesado, mantenimiento especializado, gestión ambiental y soporte tecnológico.

Impacto para la cadena minera regional

La apertura de Chilca fortalece la capacidad industrial vinculada a la minería peruana y posiciona al país como una plataforma de abastecimiento para operaciones distribuidas en América Latina.

Para Chile, el proyecto suma una alternativa regional en un segmento crítico para plantas concentradoras. La reducción de los tiempos de entrega podría adquirir mayor relevancia durante ciclos de alta demanda, expansiones de capacidad o programas de mantenimiento que requieren componentes personalizados.

El principal efecto no estará determinado únicamente por el volumen de producción de la fundición, sino por su capacidad para responder a las exigencias técnicas de cada operación. Los molinos trabajan con diferentes minerales, durezas, tamaños de alimentación, velocidades y condiciones metalúrgicas, por lo que los revestimientos deben ser diseñados para escenarios específicos.

La combinación de fabricación cercana, monitoreo digital y recuperación de materiales refleja una tendencia más amplia en la industria proveedora: trasladar capacidad productiva hacia las regiones mineras y reducir cadenas logísticas extensas.

En un mercado donde las pérdidas por indisponibilidad pueden superar ampliamente el costo de una pieza, la competencia entre fabricantes se está desplazando desde el suministro de componentes hacia soluciones integradas que incluyan ingeniería, fabricación, seguimiento del desgaste y planificación del reemplazo. La fundición de Chilca entra en ese escenario con una capacidad diseñada para atender la expansión y las necesidades de mantenimiento de la minería latinoamericana durante los próximos años.

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