
El programa considera al menos cinco sondajes diamantinos y busca ampliar la mineralización identificada en 2025, cuando la compañía interceptó 44,4 metros con oro y plata en Columbia Británica.
Cariboo Rose Resources inició una nueva campaña de perforación diamantina en su proyecto de oro y plata Lightning Strike, ubicado en Columbia Británica, Canadá. El programa contempla al menos cinco nuevos sondajes y estará concentrado en dar continuidad a los resultados obtenidos durante la exploración de 2025, que confirmó mineralización aurífera y argentífera en intervalos de considerable extensión.
La propiedad, controlada en un 100% por la compañía canadiense, cubre 4.193 hectáreas y se encuentra aproximadamente 60 kilómetros al noreste de la localidad de 100 Mile House, en la región minera de Cariboo.
La campaña comenzó el 24 de julio de 2026 y representa una nueva fase de evaluación para un sistema mineralizado que todavía se encuentra en etapa temprana. El objetivo inmediato será determinar la continuidad lateral y en profundidad de las estructuras interceptadas previamente, además de obtener información geológica suficiente para definir nuevos blancos de exploración.
Lightning Strike no cuenta actualmente con una estimación de recursos minerales ni con estudios económicos que permitan proyectar producción, inversión de desarrollo o vida útil. Por esa razón, el valor del programa dependerá de la capacidad de los nuevos sondajes para demostrar que las intersecciones conocidas forman parte de un cuerpo mineralizado continuo y con dimensiones relevantes.
Un resultado de 44,4 metros impulsa la nueva campaña
El principal antecedente técnico para la perforación de 2026 corresponde al sondaje LSD25-01, ejecutado durante el programa anterior.
Ese pozo cortó 44,4 metros con una ley promedio de 0,77 gramos de oro por tonelada y 37,1 gramos de plata por tonelada. Dentro de ese intervalo se identificó una sección de mayor ley de 11,9 metros con 1,58 gramos de oro por tonelada y 109,7 gramos de plata por tonelada.
La combinación de oro y plata elevó el interés geológico del objetivo, especialmente porque la intersección se produjo sobre una longitud relevante para un proyecto que aún no dispone de un modelo de recursos.
Durante 2025 se completaron dos sondajes diamantinos en Lightning Strike. El programa actual pretende ampliar esa cobertura mediante un mínimo de cinco perforaciones adicionales, aunque la compañía no detalló el metraje total presupuestado, la profundidad individual de los pozos ni el plazo esperado para la entrega de resultados.
Estos nuevos sondajes serán determinantes para conocer la geometría de la mineralización. Una intersección aislada puede demostrar la presencia de metales preciosos, pero no necesariamente confirma la existencia de un depósito con continuidad suficiente para avanzar hacia etapas de evaluación económica.
Un sistema alojado en rocas sedimentarias
Lightning Strike presenta mineralización de oro y plata de tipo orogénico alojada en secuencias sedimentarias. El proyecto se sitúa en el borde oriental del terreno geológico Quesnel, al oeste de la falla Eureka, dentro de una zona dominada por sedimentos arcillosos del Grupo Nicola y unidades volcánicas mesozoicas.
En este tipo de sistemas, la mineralización puede estar asociada a vetas, zonas de brecha, alteración hidrotermal y estructuras que canalizaron fluidos ricos en metales. La interpretación geológica de Cariboo Rose apunta a un modelo de oro hospedado en sedimentos, con características conceptualmente comparables a grandes distritos internacionales.
Esa comparación funciona únicamente como referencia del estilo geológico. No implica que Lightning Strike posea dimensiones, leyes, recursos o condiciones económicas equivalentes a otros depósitos conocidos.
La propiedad se encuentra además en un entorno regional con antecedentes de exploración aurífera. Los proyectos Spanish Mountain y FG Gold están localizados aproximadamente 110 y 40 kilómetros al norte, respectivamente, lo que sitúa a Lightning Strike dentro de un corredor con actividad exploratoria sostenida.
Décadas de trabajos en el área
La presencia de oro y plata en el sector fue reconocida inicialmente durante trabajos realizados por Homestake Mining en 1984. Posteriormente, Skygold Resources —actual Spanish Mountain Gold— desarrolló campañas de exploración entre 2008 y 2012.
Los primeros trabajos incluyeron zanjas, muestreo superficial y perforación. En la zona occidental del actual bloque de concesiones se recuperaron muestras de bloques de cuarzo-carbonato con valores de hasta 25,1 gramos de oro por tonelada y 216,8 gramos de plata por tonelada.
Entre 2008 y 2010 fueron completados 31 sondajes diamantinos. Los resultados históricos incluyeron intersecciones como 54 metros con 0,77 gramos de oro por tonelada, cinco metros con 3,42 gramos de oro y 228,1 gramos de plata por tonelada, 24 metros con 2,88 gramos de oro por tonelada y 7,5 metros con 8,84 gramos de oro por tonelada.
Aunque estos resultados confirman la presencia de sectores mineralizados, corresponden a campañas ejecutadas en distintas etapas, con orientaciones y objetivos que no necesariamente permiten integrarlos directamente en un único cuerpo geológico.
Cariboo Rose comenzó a consolidar su posición en el área en 2019. Desde entonces ha realizado reconocimiento geológico, muestreo de suelos, ampliación de concesiones, dos programas de perforación por circulación reversa y campañas diamantinas.
Los estudios geoquímicos realizados por la empresa definieron una anomalía de oro de aproximadamente 1,5 kilómetros de extensión norte-sur y cerca de un kilómetro en dirección este-oeste. También fue identificada una anomalía de plata más amplia, particularmente hacia el sector noroeste.
El desafío de convertir anomalías en volumen mineral
La nueva campaña deberá resolver uno de los principales riesgos de los proyectos auríferos en etapa inicial: establecer si las leyes detectadas presentan continuidad entre los distintos puntos perforados.
Los resultados de 2025 mostraron un intervalo extenso con valores combinados de oro y plata, pero todavía existe una baja densidad de sondajes para definir la orientación, el espesor real y la distribución interna del sistema.
El mínimo de cinco nuevos pozos permitirá avanzar en esa interpretación, aunque probablemente serán necesarias campañas adicionales antes de iniciar una estimación formal de recursos minerales.
Para una compañía junior, cada campaña también tiene una dimensión financiera. La perforación diamantina suele representar uno de los componentes de mayor costo dentro de la exploración, por lo que los resultados condicionan la capacidad de atraer capital, formar asociaciones o financiar etapas posteriores.
Cariboo Rose cotiza en la Bolsa de Valores de Toronto Venture bajo el símbolo CRB y desarrolla una cartera de activos de exploración en Columbia Británica. Lightning Strike es uno de sus proyectos propios, condición que le entrega control sobre las decisiones técnicas, pero también la responsabilidad directa de financiar los trabajos.
Qué observará la industria
El mercado estará atento a tres elementos: la continuidad de la intersección LSD25-01, la posibilidad de identificar nuevos sectores de mayor ley y la conexión entre los resultados recientes y las perforaciones históricas.
También será relevante conocer el metraje finalmente ejecutado y la ubicación de cada sondaje. Esos antecedentes permitirán evaluar si el programa fue diseñado para extender la mineralización conocida, probar objetivos separados o construir una primera interpretación tridimensional del proyecto.
En esta fase, Lightning Strike continúa siendo una apuesta exploratoria sin recursos definidos. Sin embargo, la combinación de un intervalo amplio, contenidos significativos de plata y una anomalía geoquímica de escala kilométrica entrega fundamentos para continuar perforando.
Los ensayos de los nuevos testigos marcarán el próximo punto de evaluación. Resultados consistentes podrían justificar un programa más intensivo y acercar al proyecto a una etapa inicial de modelamiento mineral. Intersecciones discontinuas o de menor ley, en cambio, obligarían a revisar la interpretación geológica y priorizar otros sectores dentro de las 4.193 hectáreas de la propiedad.
Los datos principales fueron contrastados con la publicación oficial del 24 de julio de 2026, los antecedentes técnicos del proyecto y el registro mineral de Columbia Británica.












