
El rompehielos Almirante Viel zarpa desde Punta Arenas para dar inicio a la 63ª Expedición Científica Antártica. La operación contempla investigaciones sobre cambio climático, biodiversidad y océanos, además de nuevas obras de infraestructura y tecnología en el continente blanco.
Chile puso en marcha este sábado 7 de noviembre su 63ª Expedición Científica Antártica (ECA 63), una de las operaciones de investigación y logística más importantes de la temporada austral. El despliegue considera la participación de más de 150 investigadores, cerca de 50 proyectos científicos y operaciones que se extenderán hasta marzo de 2027.
La campaña comienza con el zarpe del rompehielos Almirante Viel desde Punta Arenas, en la Región de Magallanes, encargado de trasladar al primer contingente hacia el continente antártico.
Durante las primeras semanas, los equipos se concentrarán en preparar instalaciones, abastecer bases y habilitar laboratorios para recibir a los investigadores que participarán en las distintas campañas.
La expedición es coordinada por el Instituto Antártico Chileno (INACH), con apoyo de las Fuerzas Armadas y operadores especializados, y representa un esfuerzo estratégico para fortalecer la presencia científica nacional en una región fundamental para comprender el comportamiento climático del planeta.
Chile desplegará investigaciones hasta marzo de 2027
La temporada científica 2026-2027 contempla trabajos en distintos sectores de la península Antártica y zonas interiores del continente.
La base Profesor Julio Escudero, ubicada en la isla Rey Jorge, será uno de los principales centros de operaciones.
Esta instalación cumple un papel relevante en la investigación nacional y atraviesa su segundo año de actividades permanentes, lo que permite mantener capacidades científicas más allá de los meses de verano.
Las investigaciones estarán concentradas en áreas de alto interés para Chile y la comunidad científica internacional.
Entre ellas destacan:
- Cambio climático y transformación de glaciares.
- Biodiversidad y adaptación de especies a condiciones extremas.
- Contaminación ambiental y presencia de microplásticos.
- Especies invasoras y alteraciones de los ecosistemas.
- Circulación oceánica y condiciones atmosféricas.
- Impactos de la actividad humana sobre ambientes antárticos.
La campaña también contempla el inicio de siete proyectos Anillos Antárticos financiados por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID), cuyo desarrollo se extenderá hasta 2029.
A estos trabajos se sumarán investigaciones del Instituto Milenio BASE y actividades relacionadas con el monitoreo de áreas marinas protegidas.
Instalarán una estación meteorológica en la montaña más alta de la Antártica
Uno de los proyectos más relevantes de la expedición se desarrollará en el monte Vinson, considerado la montaña más alta del continente antártico.
Un equipo integrado por 17 científicos y especialistas de las Fuerzas Armadas realizará trabajos desde la estación Glaciar Unión, ubicada aproximadamente a 1.000 kilómetros del Polo Sur.
El objetivo será instalar una nueva estación meteorológica en la cumbre del monte Vinson para ampliar la capacidad de observación de las condiciones atmosféricas.
El equipamiento se integrará a una red de 17 estaciones que registran distintas variables ambientales.
Entre las mediciones consideradas se encuentran la temperatura, velocidad del viento, radiación solar, humedad y acumulación de nieve.
Los datos serán transmitidos mediante sistemas satelitales, permitiendo desarrollar investigaciones sobre fenómenos climáticos en una de las zonas más difíciles de estudiar del planeta.
Estas observaciones resultan especialmente importantes para analizar los cambios en la nieve, el hielo y la atmósfera antártica.
Rompehielos Almirante Viel tendrá un papel clave en la expedición
El rompehielos Almirante Viel será una de las principales plataformas de transporte e investigación durante la temporada.
La embarcación fue construida en Talcahuano por los Astilleros y Maestranzas de la Armada (ASMAR) y dispone de capacidades especializadas para operar en aguas polares.
Su equipamiento incluye laboratorios científicos, tecnología oceanográfica y sistemas que permiten desarrollar investigaciones en áreas de difícil acceso.
Durante la campaña se contemplan 17 días dedicados específicamente a operaciones científicas, incluyendo actividades en el mar de Weddell y sectores australes de la península Antártica.
El buque también apoyará el traslado de personal, materiales y suministros necesarios para mantener las instalaciones antárticas.
Su participación permite ampliar la capacidad de Chile para ejecutar campañas científicas sin depender exclusivamente de embarcaciones extranjeras.
Armada realizará 19 viajes y trasladará más de 11.000 toneladas de carga
El componente logístico representa otra de las dimensiones importantes de la campaña.
La Armada de Chile contempla un despliegue de seis unidades navales, con operaciones destinadas al abastecimiento, investigación y mantenimiento de instalaciones.
Como parte de estas actividades se proyectan 19 viajes al continente antártico y el transporte de más de 11.000 toneladas de carga.
Una parte importante de estos materiales estará destinada a las obras del nuevo muelle de Bahía Fildes, infraestructura que busca mejorar las condiciones de acceso y desembarque.
La magnitud de estas operaciones refleja las dificultades que supone mantener actividades permanentes en un territorio caracterizado por temperaturas extremas, fuertes vientos y condiciones marítimas complejas.
Además del transporte de investigadores, se requiere movilizar combustible, equipamiento técnico, materiales de construcción, alimentos y suministros esenciales.
Estas operaciones también permiten mantener funcionando las instalaciones científicas y de apoyo durante los meses de mayor actividad.
Punta Arenas fortalece su posición como puerta de entrada a la Antártica
La Región de Magallanes concentra una parte importante de las actividades logísticas asociadas a las expediciones antárticas.
Punta Arenas funciona como centro de abastecimiento, coordinación y transporte para instituciones científicas nacionales y extranjeras.
Actualmente, 21 programas antárticos nacionales extranjeros utilizan regularmente la ciudad como punto de acceso al continente, frente a los 12 registrados en 2004.
Este crecimiento tiene implicancias económicas para la región.
Las expediciones requieren servicios de transporte marítimo y aéreo, almacenamiento, alimentación, alojamiento, mantenimiento de equipos y personal especializado.
También generan oportunidades para proveedores vinculados con ingeniería, telecomunicaciones, logística y servicios portuarios.
La consolidación de Punta Arenas como plataforma antártica puede contribuir al desarrollo de nuevas capacidades tecnológicas e infraestructura regional.
Sin embargo, el alcance económico de cada temporada depende de las contrataciones efectivas, inversiones ejecutadas y servicios utilizados por las distintas expediciones.
Energías renovables y nuevas tecnologías llegarán a las bases chilenas
Otro de los objetivos de la temporada será avanzar en la modernización de las instalaciones científicas.
La base Profesor Julio Escudero forma parte de un proceso de renovación que considera mejoras de infraestructura y la incorporación progresiva de soluciones energéticas más sostenibles.
Estas iniciativas incluyen cooperación internacional con organismos europeos para evaluar tecnologías renovables que permitan reducir la dependencia de combustibles convencionales.
El desafío energético es especialmente complejo en la Antártica, donde las instalaciones requieren calefacción, electricidad, comunicaciones y equipos científicos durante períodos prolongados.
La incorporación de nuevas tecnologías puede mejorar la eficiencia operacional y reducir los impactos ambientales asociados al funcionamiento de las bases.
No obstante, su implementación debe considerar las condiciones extremas de temperatura, viento, acumulación de nieve y disponibilidad de recursos.
La expedición también permitirá continuar labores de monitoreo atmosférico desarrolladas por investigadores de la Universidad de Santiago de Chile.
Por qué la investigación antártica es importante para Chile
Aunque los trabajos se desarrollan a miles de kilómetros de las principales ciudades chilenas, sus resultados pueden contribuir a comprender procesos que influyen sobre el clima del país.
La Antártica participa en la regulación térmica del planeta y tiene una relación directa con la circulación oceánica y atmosférica del hemisferio sur.
El estudio de sus glaciares, océanos y ecosistemas permite mejorar modelos científicos utilizados para analizar el cambio climático.
Para Chile, estos antecedentes son particularmente relevantes debido a su extensa costa, la dependencia de recursos marinos y la exposición a fenómenos meteorológicos extremos.
Las investigaciones también aportan información para comprender variaciones ambientales que pueden afectar la pesca, los ecosistemas y las condiciones del océano Austral.
A esto se suma la importancia de desarrollar conocimiento científico propio y mantener cooperación internacional en el marco del Sistema del Tratado Antártico.
Qué viene para la expedición durante los próximos meses
Tras el inicio de las operaciones de noviembre, los equipos científicos comenzarán a distribuirse entre las distintas bases y campamentos considerados en la planificación.
La campaña continuará durante el verano austral y concluirá en marzo de 2027, conforme a los programas operacionales previstos.
Entre los principales avances que se esperan durante este período están la instalación de la estación meteorológica en el monte Vinson, las nuevas observaciones oceanográficas y el desarrollo de investigaciones ambientales.
También será relevante el avance de las obras en Bahía Fildes y los proyectos de modernización energética de las instalaciones científicas.
La 63ª Expedición Científica Antártica representa así una operación que combina investigación, desarrollo tecnológico, infraestructura y presencia territorial.
Para Chile, su importancia va más allá de la exploración científica: permitirá fortalecer capacidades nacionales, impulsar actividades económicas en Magallanes y generar conocimiento sobre fenómenos ambientales que también afectan al territorio continental.
REDIMIN Responde
¿Cuántos investigadores participan en la 63ª Expedición Científica Antártica de Chile?
Más de 150 investigadores participan en la 63ª Expedición Científica Antártica de Chile.
¿Cuáles son algunas de las áreas de investigación de la expedición antártica de Chile?
Las áreas de investigación incluyen cambio climático, biodiversidad, contaminación ambiental, especies invasoras, circulación oceánica y los impactos de la actividad humana sobre ambientes antárticos.
¿Qué papel desempeña el rompehielos Almirante Viel en la expedición?
El rompehielos Almirante Viel es una de las principales plataformas de transporte e investigación, equipado con laboratorios científicos y tecnología oceanográfica para operar en aguas polares.
¿Cuántos viajes realizará la Armada de Chile al continente antártico durante la expedición?
La Armada de Chile proyecta realizar 19 viajes al continente antártico durante la expedición.
¿Qué importancia tiene Punta Arenas en las expediciones antárticas?
Punta Arenas funciona como centro de abastecimiento, coordinación y transporte para expediciones antárticas, siendo utilizada por 21 programas antárticos nacionales y extranjeros.