
La minería chilena enfrenta uno de sus años más difíciles en materia productiva. La Comisión Chilena del Cobre (Cochilco) actualizó el 30 de octubre sus proyecciones y anticipó que Chile cerraría 2026 con su menor producción de cobre en 23 años, en medio de problemas operacionales, deterioro de las leyes minerales e interrupciones que han afectado a importantes yacimientos del país.
El nuevo escenario refleja una contracción que supera ampliamente las previsiones formuladas al comenzar el año y compromete la recuperación de una industria estratégica para la economía nacional.
De concretarse la estimación, el país produciría aproximadamente 448 mil toneladas menos que en 2025, cuando alcanzó 5,39 millones de toneladas de cobre fino.
Una caída que devuelve la producción a niveles de hace 23 años
Las estadísticas históricas permiten dimensionar la magnitud del retroceso. En 2003, Chile produjo aproximadamente 4,9 millones de toneladas de cobre, mientras que en 2018 alcanzó un máximo de 5,83 millones.
Desde 2004, la producción nacional se había mantenido por encima de los cinco millones de toneladas anuales. Sin embargo, el pronóstico actualizado para 2026 amenaza con interrumpir esa trayectoria.
El deterioro también queda reflejado en las sucesivas correcciones de Cochilco. A comienzos del período de proyecciones, el organismo esperaba que Chile produjera 5,61 millones de toneladas durante este año. Posteriormente, en agosto, redujo su estimación a 5,27 millones.
La última actualización llevó esa cifra a 4,94 millones, aproximadamente 670 mil toneladas menos que la previsión inicial.
Los resultados efectivos respaldan el ajuste. Entre enero y septiembre de 2026, la producción nacional alcanzó 3,63 millones de toneladas, una disminución interanual de 8,5%.
Septiembre fue especialmente negativo. El Instituto Nacional de Estadísticas (INE) registró una producción de 387.870 toneladas de cobre fino, un 15,1% menos que en igual mes de 2025.
Escondida, Codelco y Spence explican gran parte del retroceso
La caída no se distribuye uniformemente entre las operaciones mineras.
Cochilco identificó a Escondida, Codelco y Spence como responsables del 77,3% de la disminución neta de la producción nacional registrada entre enero y septiembre.
Las dificultades en Escondida, la mayor mina de cobre del mundo, constituyen uno de los factores centrales.
En su reporte operacional publicado el 20 de octubre, BHP informó que Escondida produjo 252.600 toneladas durante el trimestre julio-septiembre de 2026, una caída de 23% frente al mismo período del año anterior.
La compañía explicó que el desempeño respondió a una menor ley del mineral procesado, mantenciones programadas y restricciones derivadas de las condiciones climáticas adversas registradas durante julio y agosto.
También influyó la suspensión temporal de actividades tras un accidente fatal ocurrido el 23 de septiembre.
La ley del mineral alimentado a la planta concentradora descendió desde 0,94% a 0,81% entre ambos períodos. Esto significa que la operación dispone de una menor cantidad de cobre por cada tonelada de material procesado.
En Spence, también controlada por BHP, la producción del trimestre llegó a 47.400 toneladas, un 15% menos que un año antes.
La operación enfrenta una mayor variabilidad del mineral y una disminución de la ley de alimentación desde 0,65% a 0,53%, condiciones que dificultan mantener los volúmenes históricos de recuperación.
Codelco enfrenta restricciones en sus principales divisiones
La situación de Codelco agrega presión al desempeño de la industria.
Durante el primer semestre de 2026, la empresa estatal produjo 564 mil toneladas de cobre propio, frente a 634 mil toneladas en igual período de 2025. La diferencia representa una disminución de 11%.
Las mayores contracciones se concentraron en tres divisiones.
En El Teniente, la producción retrocedió 27%, afectada por las restricciones operacionales derivadas del accidente de julio de 2025.
Chuquicamata registró una disminución de 22%, relacionada con una mantención mayor realizada entre abril y mayo, mientras que Ministro Hales presentó una caída de 21% debido a menores leyes minerales.
Estos antecedentes muestran que los problemas responden a factores de distinta naturaleza.
Mientras las mantenciones y determinadas suspensiones pueden resolverse en plazos relativamente acotados, la disminución de las leyes minerales constituye un desafío de mayor duración.
Cuando los yacimientos presentan concentraciones más bajas de cobre, las compañías necesitan extraer y procesar mayores cantidades de material para mantener sus niveles de producción.
Esto puede exigir inversiones adicionales en infraestructura, equipos, procesamiento y eficiencia operacional.
El alto precio del cobre contrasta con la menor producción
El debilitamiento productivo ocurre en un escenario internacional favorable para las cotizaciones del metal.
Cochilco elevó su estimación del precio promedio del cobre para 2026 a US$6,18 por libra, desde los US$5,95 considerados anteriormente.
La diferencia entre precios elevados y menores volúmenes refleja uno de los principales desafíos de la minería chilena: aprovechar las condiciones del mercado cuando las faenas enfrentan restricciones para incrementar su oferta.
El mayor valor del mineral puede compensar parcialmente los efectos financieros de una menor producción, aunque sus resultados dependen de los costos y volúmenes de cada compañía.
Codelco constituye un ejemplo de este contraste. Pese a producir menos cobre durante el primer semestre, sus aportes al Fisco aumentaron 15%, hasta US$933 millones, impulsados por un escenario de precios más favorable.
Sin embargo, la caída productiva ya tiene efectos sobre la actividad económica nacional.
El Banco Central informó este 2 de noviembre que el Imacec de septiembre creció apenas 0,2% interanual. El resultado estuvo condicionado por una contracción de 12,1% de la minería, mientras que la actividad no minera aumentó 2%.
La recuperación de 2027 sería insuficiente para revertir la caída
Las perspectivas para el próximo año anticipan una recuperación, pero todavía limitada.
Cochilco estima que la producción chilena de cobre aumentará 3% en 2027, hasta alcanzar 5,08 millones de toneladas.
Aunque representa una mejora respecto del escenario proyectado para 2026, esa cifra permitiría recuperar aproximadamente un tercio de la producción perdida durante este año.
Además, mantendría al país por debajo de los niveles alcanzados en 2025.
La posibilidad de revertir la tendencia dependerá de la normalización de las operaciones afectadas, la recuperación de la productividad y el avance de proyectos destinados a compensar el deterioro de las leyes minerales.
BHP desarrolla iniciativas para mejorar la recuperación de cobre en Spence, cuyos primeros aportes productivos están previstos para 2028. En paralelo, impulsa el desarrollo de un nuevo concentrador en Escondida.
Codelco, por su parte, enfrenta el desafío de recuperar la continuidad operacional de El Teniente y avanzar en la puesta en régimen de sus proyectos estructurales.
Para cumplir su estimación de 2026, Cochilco calcula que Chile necesita producir un promedio cercano a 434 mil toneladas mensuales durante el cuarto trimestre, un nivel 7,6% superior al promedio registrado entre enero y septiembre.
La cifra deja una exigencia concreta para los últimos meses del año y anticipa que, incluso si se alcanza la meta oficial, la minería chilena terminaría 2026 con su peor resultado productivo desde 2003.
REDIMIN Responde
¿Cuál es la proyección de producción de cobre para Chile en 2026 según Cochilco?
Cochilco proyecta que Chile producirá 4,94 millones de toneladas de cobre en 2026, lo que representa una disminución significativa respecto a las previsiones iniciales de 5,61 millones de toneladas.
¿Qué factores han contribuido a la disminución de la producción de cobre en Chile este año?
La disminución de la producción de cobre en Chile se debe a problemas operacionales, deterioro de las leyes minerales e interrupciones en importantes yacimientos, como Escondida, Codelco y Spence, que explican el 77,3% de la disminución neta de la producción nacional entre enero y septiembre.
¿Cómo ha afectado la producción de Escondida a la caída general de la producción de cobre en Chile?
Escondida, la mayor mina de cobre del mundo, ha contribuido significativamente a la caída de la producción, con una disminución del 23% en su producción durante el trimestre julio-septiembre de 2026, debido a una menor ley del mineral procesado, mantenciones programadas y condiciones climáticas adversas.
¿Qué impacto ha tenido la caída de la producción de cobre en la economía chilena?
La caída de la producción de cobre ha afectado la economía chilena, con el Imacec de septiembre creciendo apenas un 0,2% interanual, condicionado por una contracción del 12,1% en la minería, mientras que la actividad no minera aumentó un 2%.
¿Cuáles son las expectativas para la producción de cobre en Chile en 2027?
Cochilco estima que la producción de cobre en Chile aumentará un 3% en 2027, alcanzando 5,08 millones de toneladas, lo que representa una recuperación parcial de la producción perdida en 2026, pero aún por debajo de los niveles de 2025.