Innovación y Tecnología

China lleva perforación científica submarina a casi 5.000 metros y recupera roca dura del fondo oceánico

China ha alcanzado una nueva marca en perforación submarina, logrando casi 5.000 metros en el Mar de China Meridional y recuperando roca dura, lo que amplía su capacidad en investigación geológica.

China lleva perforación científica submarina a casi 5.000 metros y recupera roca dura del fondo oceánico
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El buque Mengxiang completó una campaña de 30 días en el Mar de China Meridional, alcanzó una profundidad máxima de 4.929,17 metros y recuperó un testigo de basalto de 4,27 metros. La operación amplía las capacidades chinas para investigación geológica y exploración de recursos en aguas ultraprofundas.

China elevó su capacidad de perforación científica submarina tras completar una campaña con el buque Mengxiang, que alcanzó una profundidad máxima de operación de 4.929,17 metros y recuperó muestras de roca dura desde una cuenca oceánica profunda del Mar de China Meridional.

La misión se extendió durante 30 días y contempló la perforación y recuperación de testigos en dos pozos en una zona con aproximadamente 4.100 metros de profundidad de agua. El programa alcanzó un avance máximo de perforación de 864,77 metros, estableciendo un nuevo registro para operaciones de este tipo ejecutadas de manera autónoma por China.

Uno de los principales resultados fue la recuperación de un testigo de basalto de 4,27 metros, obtenido mediante herramientas rotatorias de extracción desarrolladas en China. Con la operación, el país asiático se convirtió en el tercero, después de Estados Unidos y Japón, en recuperar roca dura desde una cuenca oceánica profunda utilizando un buque de perforación.

Más allá del registro de profundidad, el ensayo tiene implicancias para la exploración geológica y energética en ambientes marinos extremos. La capacidad de perforar, recuperar testigos y operar sistemas robóticos a miles de metros bajo la superficie constituye una plataforma tecnológica que puede ser utilizada para estudiar la corteza oceánica, caracterizar estructuras geológicas y avanzar en investigación asociada a recursos energéticos submarinos.

Una plataforma diseñada para perforar hasta 11 kilómetros

El Mengxiang, cuyo nombre puede traducirse como "Sueño", entró oficialmente en servicio en noviembre de 2024 y fue desarrollado como el primer buque chino diseñado y construido específicamente para perforación científica oceánica profunda.

La nave tiene 179,8 metros de eslora y 32,8 metros de manga, con un desplazamiento de aproximadamente 42.600 toneladas. Su autonomía alcanza los 120 días y puede recorrer hasta 15.000 millas náuticas sin reabastecimiento, mientras que su capacidad permite albergar hasta 180 personas entre tripulación y especialistas.

Pero su característica más relevante está bajo la línea de flotación.

El sistema de perforación fue concebido para alcanzar una profundidad máxima de 11.000 metros, una capacidad que abre la posibilidad de investigar sectores de la corteza oceánica y avanzar hacia objetivos geológicos mucho más profundos que los alcanzados durante la reciente campaña.

La nave integra funciones de perforación científica, exploración de petróleo y gas e investigación de hidratos de gas natural, junto con distintos sistemas para extracción de testigos.

También dispone de nueve laboratorios destinados a disciplinas como geología, geoquímica, microbiología, geofísica, ciencias oceánicas y tecnologías de perforación. Esto permite que una parte significativa del procesamiento y caracterización de las muestras pueda realizarse directamente a bordo.

Perforación de 864 metros bajo el fondo marino

La cifra de 4.929,17 metros requiere una distinción relevante: corresponde a la profundidad máxima alcanzada por la operación desde la superficie marina, mientras que el avance máximo de perforación llegó a 864,77 metros.

El programa permitió atravesar secuencias sedimentarias y recuperar material directamente asociado a la corteza oceánica.

El testigo de basalto obtenido durante la campaña resulta especialmente relevante para la investigación geológica porque permite analizar directamente material consolidado del fondo oceánico, en lugar de depender exclusivamente de información sísmica o métodos geofísicos indirectos.

La recuperación de roca intacta entrega información sobre composición mineralógica, propiedades físicas, alteraciones químicas y procesos geológicos que participaron en la formación y evolución de la cuenca.

Durante la campaña también se identificaron estructuras sedimentarias a profundidades de entre 813 y 864 metros bajo el fondo marino, incluyendo capas de arena y lodo con señales de perturbación biológica y presencia de materia orgánica.

Estos antecedentes abren nuevas líneas de investigación sobre la evolución paleoambiental del Mar de China Meridional y sobre las características geológicas de sectores ultraprofundos con potencial interés para la exploración energética.

Robots submarinos superaron 350 horas de operación

La campaña no estuvo concentrada exclusivamente en el sistema de perforación.

Dos vehículos operados remotamente, conocidos como ROV, realizaron trabajos coordinados alrededor de los 4.000 metros de profundidad.

En conjunto acumularon más de 358 horas de operación, mientras que una de las intervenciones continuas alcanzó las 103 horas.

La combinación entre perforación, recuperación de testigos, vehículos submarinos y procesamiento de muestras constituye uno de los componentes tecnológicos más relevantes de la campaña.

Trabajar en profundidades de varios kilómetros implica enfrentar presiones extremas, dificultades para posicionar equipos sobre el fondo marino y exigencias adicionales sobre comunicaciones, control remoto y estabilidad de las operaciones.

El programa también permitió probar procedimientos de prevención de riesgos y respuesta ante contingencias específicamente diseñados para perforaciones en aguas ultraprofundas.

Tecnología de perforación y exploración de recursos

Aunque la reciente operación tuvo un objetivo principalmente científico, el desarrollo tecnológico asociado al Mengxiang tiene una dimensión que supera la investigación académica.

El conocimiento de la geología profunda del fondo oceánico es relevante para comprender la distribución de distintos recursos naturales y para desarrollar tecnologías capaces de operar en ambientes donde la exploración convencional presenta fuertes limitaciones técnicas y económicas.

Las plataformas de perforación científica permiten obtener información directa del subsuelo y calibrar modelos geofísicos utilizados posteriormente en programas de exploración.

En el caso del Mengxiang, el diseño multipropósito también contempla investigación relacionada con hidrocarburos e hidratos de gas natural, recursos cuya evaluación exige tecnologías capaces de operar bajo grandes columnas de agua.

Para la industria extractiva, la evolución de estos sistemas resulta relevante porque parte de las soluciones desarrolladas para perforación científica —control de pozos, posicionamiento dinámico, robótica submarina, recuperación de testigos y procesamiento geológico en tiempo real— pueden transferirse hacia actividades de exploración de recursos.

Un nuevo frente tecnológico bajo los océanos

La campaña del Mar de China Meridional representa además una prueba operativa para objetivos de mayor profundidad.

La capacidad nominal del Mengxiang de perforar hasta 11 kilómetros fue concebida, entre otros objetivos científicos, para estudiar directamente la corteza oceánica y eventualmente aproximarse al límite entre la corteza terrestre y el manto.

El desafío es considerable. La profundidad del agua constituye solo una parte del problema: después de alcanzar el fondo marino, las herramientas deben penetrar cientos o miles de metros adicionales manteniendo estabilidad, circulación, recuperación de muestras y control sobre el pozo.

La reciente campaña permitió probar precisamente esa cadena operacional.

El equipo científico estableció además un sistema de recuperación y tratamiento de testigos comparable con los procedimientos utilizados en programas internacionales de perforación oceánica. Las muestras fueron documentadas, seccionadas, escaneadas, analizadas y almacenadas durante la propia expedición.

En la misión participaron 170 especialistas pertenecientes a nueve instituciones, incluyendo organismos geológicos, universidades, empresas de servicios petroleros y entidades vinculadas a construcción naval y tecnología submarina.

El resultado coloca a China dentro del reducido grupo de países capaces de realizar perforaciones científicas y recuperar roca dura en cuencas oceánicas profundas utilizando plataformas propias.

Para minería y exploración de recursos, el dato relevante no está únicamente en los 4.929 metros alcanzados, sino en la consolidación de una plataforma capaz de integrar perforación profunda, robótica, geología y procesamiento de muestras en condiciones extremas. A medida que la búsqueda de recursos avanza hacia ambientes geológicos más complejos, las tecnologías desarrolladas para conocer el subsuelo oceánico podrían adquirir un peso creciente en la próxima generación de exploración profunda.