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Cobre cae desde su máximo histórico: señales de menor impulso en China ponen a prueba el rally por aranceles de EEUU

El precio del cobre se aleja de sus máximos históricos ante señales de desaceleración en la economía china, lo que genera incertidumbre sobre la demanda futura del metal.

Cobre cae desde su máximo histórico: señales de menor impulso en China ponen a prueba el rally por aranceles de EEUU
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El precio del cobre volvió a alejarse de sus máximos históricos después de una fuerte escalada impulsada por la expectativa de nuevos aranceles estadounidenses. Esta vez, las señales provenientes de China —el mayor consumidor mundial del metal— están agregando cautela al mercado.

Los futuros del cobre en Nueva York se movían alrededor de US$6,59 por libra, después de haber alcanzado esta semana niveles récord cercanos a US$6,78 la libra. El retroceso llega después de varias jornadas marcadas por movimientos extraordinarios de inventarios y compras anticipadas ante la posibilidad de que Estados Unidos aplique gravámenes al cobre refinado.

El escenario no significa necesariamente que haya terminado la presión alcista sobre el metal. La atención ahora está puesta en determinar cuánto del reciente aumento responde a una escasez real de cobre y cuánto está relacionado con el traslado de grandes volúmenes hacia Estados Unidos.

China entrega una señal de cautela para el cobre

Uno de los datos que concentró la atención del mercado provino de China.

Las ganancias de las grandes empresas industriales chinas aumentaron 11,2% interanual durante julio, una desaceleración frente al crecimiento de 15,1% registrado en junio. En los primeros siete meses de 2026, las utilidades acumularon un avance de 17,6%, por debajo del 18,7% observado durante el primer semestre.

El dato es relevante para el cobre porque China representa cerca de la mitad del consumo mundial y cualquier señal de menor actividad industrial puede afectar las expectativas de demanda.

Sin embargo, la fotografía no es completamente negativa. Las cifras oficiales muestran que las ganancias del sector de fundición y procesamiento de metales no ferrosos aumentaron 91,8% entre enero y julio, mientras que la industria de computadores, comunicaciones y otros equipos electrónicos registró un crecimiento de 110%.

Esto muestra una economía china con velocidades distintas: algunos sectores vinculados a tecnología e inteligencia artificial mantienen un fuerte crecimiento, mientras las actividades más dependientes del consumo interno continúan enfrentando dificultades.

Estados Unidos está acumulando cantidades récord de cobre

El otro gran factor detrás de los movimientos recientes está en Estados Unidos.

La posibilidad de aplicar un arancel de 15% al cobre refinado desde 2027, que podría aumentar a 30% en 2028, ha incentivado a comerciantes a trasladar metal hacia el mercado estadounidense antes de una eventual entrada en vigencia de las nuevas tarifas. La decisión definitiva todavía depende de la administración estadounidense.

Este fenómeno ha provocado una situación poco habitual: existe una gran cantidad de cobre almacenado a nivel mundial, pero una parte creciente se encuentra concentrada en Estados Unidos.

Los inventarios de cobre de Comex alcanzaron un récord de 675.185 toneladas, después de 46 jornadas consecutivas de incrementos. Estados Unidos, además, importó cerca de 885.000 toneladas de cobre refinado durante el primer semestre de 2026, un 3% más que en igual período del año anterior.

Al mismo tiempo, el traslado del metal hacia Estados Unidos ha reducido la disponibilidad inmediata en otros mercados y contribuido a elevar los precios.

El mercado sigue ajustado pese al retroceso

Antes del actual movimiento comercial, CRU proyectaba para 2026 un superávit mundial cercano a 639.000 toneladas de cobre. Sin embargo, analistas advierten que esa disponibilidad pierde relevancia si cientos de miles de toneladas permanecen almacenadas en Estados Unidos y fuera del alcance inmediato de compradores de otras regiones.

A esto se suman interrupciones de producción y una demanda estructural que continúa creciendo desde sectores como redes eléctricas, centros de datos, energías renovables y electromovilidad.

Por eso, la caída desde los máximos no elimina las tensiones que han llevado al cobre a niveles históricos. El mercado enfrenta ahora una prueba distinta: comprobar si la demanda industrial, especialmente en China, es suficientemente fuerte para sostener los actuales precios una vez que disminuya el efecto de las compras anticipadas provocadas por los posibles aranceles estadounidenses.

Para Chile, principal productor mundial de cobre, la evolución de este escenario será especialmente relevante. Los próximos movimientos dependerán tanto de la decisión comercial de Estados Unidos como de la capacidad de China de mantener su consumo en momentos en que algunos indicadores de su economía comienzan a perder impulso.