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Cobre marca récord de US$ 6,59 la libra y menor oferta chilena refuerza presión sobre el mercado

El precio del cobre alcanza un récord histórico de US$ 6,59 la libra, impulsado por la reducción de la oferta en Chile, lo que genera incertidumbre sobre la capacidad de producción futura.

Cobre marca récord de US$ 6,59 la libra y menor oferta chilena refuerza presión sobre el mercado
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El metal cerró en un máximo histórico en Londres, mientras recortes de producción en grandes operaciones chilenas fortalecen la percepción de estrechez física. El promedio del cobre en 2026 ya alcanza los US$ 6 por libra.

El cobre volvió a marcar un máximo histórico este viernes 14 de agosto, con la cotización al contado cerrando en US$ 6,59 la libra en la Bolsa de Metales de Londres (LME), tras subir 1,82% durante la jornada. El nuevo registro supera la marca de US$ 6,56 alcanzada el 6 de agosto y vuelve a colocar en primer plano un factor que comienza a ganar peso en el mercado: la dificultad de los grandes productores para responder con mayor oferta a los actuales niveles de precios.

El avance dejó al metal con un incremento semanal de 2,14%, mientras que el promedio acumulado durante 2026 llegó a US$ 6 la libra, cerca de 39% sobre el nivel observado a igual fecha del año pasado. El comportamiento refleja un mercado apoyado por inventarios restringidos y señales de menor disponibilidad de cobre, pese a que desde China aparecen indicadores que podrían moderar el consumo en el corto plazo.

Para Chile, principal productor mundial del metal, el escenario tiene una doble lectura. Los mayores precios elevan el valor económico de cada tonelada producida y favorecen ingresos de las compañías y recaudación fiscal, pero el nuevo récord coincide con revisiones a la baja de producción en algunas de las operaciones más relevantes del país.

Menor producción chilena entra en la ecuación del precio

Uno de los movimientos más relevantes provino de Antofagasta Minerals, que redujo su estimación de producción de cobre para 2026 a un rango de 625 mil a 655 mil toneladas, frente a una proyección previa de entre 650 mil y 700 mil toneladas.

La revisión está vinculada principalmente a la paralización registrada en Minera Los Pelambres después de las lluvias extremas que afectaron a la Región de Coquimbo durante julio y obligaron a realizar reparaciones en infraestructura asociada a tuberías y manejo de aguas.

El ajuste es significativo para un mercado donde las variaciones de producción de las grandes faenas pueden incidir sobre las expectativas de disponibilidad física.

BHP también anticipa una menor producción futura en Escondida debido a una reducción esperada de las leyes minerales. La operación ubicada en la Región de Antofagasta es la mayor mina de cobre del mundo y, por lo tanto, cambios en su desempeño tienen relevancia más allá del balance minero chileno. BHP ha señalado que la producción de cobre podría reducirse durante su próximo ejercicio por el efecto de las menores leyes en Escondida.

A ello se suma la situación de Codelco, que enfrenta el desafío de estabilizar y posteriormente incrementar su producción después de los retrocesos observados en años anteriores.

La estatal produjo cerca de 1,33 millones de toneladas durante 2025. Para 2026 había proyectado aproximadamente 1,344 millones de toneladas, aunque el desempeño futuro seguirá dependiendo de la ejecución de sus proyectos estructurales y de la continuidad operacional de sus divisiones.

US$ 5,95 la libra: Cochilco vuelve a elevar su proyección

El nuevo máximo aparece apenas días después de que Cochilco aumentara su estimación para el precio promedio del cobre durante 2026 hasta US$ 5,95 la libra, mientras mantuvo para 2027 una proyección de US$ 5,10.

La revisión muestra la rapidez con que ha cambiado el escenario del metal durante el año. Al cierre de esta semana, la cotización spot se encuentra más de 60 centavos por encima de esa estimación promedio anual, aunque ello no significa necesariamente que los valores actuales puedan mantenerse durante los próximos meses.

El mercado está enfrentando señales contrapuestas.

Por una parte, la oferta permanece limitada y los inventarios continúan entregando soporte a los precios. Las menores perspectivas de producción en Chile aumentan además la atención sobre la capacidad de respuesta de otros productores.

Por otra, algunos indicadores provenientes de China muestran debilidad. Las ventas domésticas de automóviles cayeron 21,1% interanual durante julio y las ventas locales de vehículos eléctricos e híbridos enchufables disminuyeron 3,9%, mientras el crédito bancario también evidenció señales de contracción.

La interrogante será cuánto puede sostenerse un cobre sobre US$ 6 la libra si parte de la demanda industrial comienza a moderar compras debido al propio encarecimiento del metal.

El desafío ya no es solamente encontrar cobre

El comportamiento del precio vuelve a exponer una de las principales tensiones estructurales de la industria: la demanda puede crecer más rápido que la capacidad de desarrollar nueva oferta minera.

Chile cuenta con una amplia cartera de proyectos de expansión, reposición y nuevas operaciones, pero aumentar producción exige inversiones crecientes en desarrollo mina, plantas concentradoras, desalación, suministro eléctrico, relaves e infraestructura.

A ello se agregan menores leyes minerales en yacimientos maduros, mayores distancias de transporte de material, presión sobre costos de energía y combustibles y procesos cada vez más complejos para desarrollar nuevos proyectos.

En ese contexto, un precio elevado constituye un incentivo para acelerar inversiones, pero no resuelve inmediatamente la restricción de oferta. Entre la decisión de inversión y la entrada efectiva de una nueva mina pueden transcurrir varios años.

La situación cobra especial importancia para Chile. La minería continúa teniendo una influencia directa sobre actividad económica, exportaciones, ingresos fiscales, inversión y demanda por servicios especializados.

El Banco Central registró durante junio un crecimiento anual de 2,4% del Imacec, período en que la producción de bienes aumentó 3,9%, principalmente por el desempeño de la minería y, específicamente, del cobre.

La industria mira ahora continuidad operacional e inversiones

Con el cobre en US$ 6,59 la libra, el foco comienza a desplazarse desde la capacidad del precio para establecer nuevos récords hacia la posibilidad real de que las compañías puedan convertir ese escenario en producción adicional.

Las próximas señales provenientes de Escondida, Los Pelambres, Codelco y Collahuasi serán especialmente observadas por el mercado, junto con la evolución de inventarios en las principales bolsas de metales y el comportamiento de la actividad industrial china.

Para la minería chilena, el actual ciclo abre una ventana favorable para proyectos que necesitan justificar grandes desembolsos de capital. También aumenta el costo económico de retrasos, restricciones operacionales o postergaciones de inversión.

El récord del cobre, por lo tanto, no responde únicamente a una dinámica financiera. La dificultad para incorporar nuevas toneladas al mercado está convirtiendo la capacidad productiva de los principales distritos mineros en una variable cada vez más determinante.

Mientras esa oferta no reaccione con suficiente velocidad y los inventarios permanezcan ajustados, cada interrupción operacional en Chile puede adquirir una relevancia global mucho mayor que en ciclos anteriores.