
Las transferencias mineras en Perú alcanzaron un total de S/ 4.121 millones al cierre de abril de 2026, consolidando la minería como una de las principales fuentes de ingresos fiscales para gobiernos regionales y locales, según datos del Ministerio de Energía y Minas (MINEM). Este monto representa un importante recurso que proviene del canon minero, regalías, y derecho de vigencia, y que juega un papel crucial en la financiamiento de proyectos de infraestructura y desarrollo social.
Estructura de las transferencias mineras
Del total de las transferencias, el canon minero centrou el mayor aporte, superando los S/ 2.212 millones. Este mecanismo permite a los gobiernos subnacionales contar con recursos disponibles desde el principio del año fiscal, facilitando así la ejecución de iniciativas de conectividad, servicios básicos y otros proyectos esenciales.
Las regalías mineras, tanto legales como contractuales, aportaron más de S/ 1.839 millones. Este ingreso está ligado directamente al desempeño económico del sector minero, el cual ha mostrado un resultado positivo gracias a los precios internacionales favorables de los metales durante este periodo.
Por su parte, los ingresos generados por el derecho de vigencia y penalidad sumaron más de S/ 69 millones, aunque representan una proporción menor en comparación con el canon y las regalías, son un componente del esquema que regula la actividad minera en el país.
Liderazgo regional en transferencia de recursos
Áncash se destacó como la región que más recursos recibió, con más de S/ 784 millones, equivalentes al 19% del total nacional. A esta región le siguieron Arequipa y Moquegua con S/ 466 millones (11,3%) y S/ 433 millones (10,5%), respectivamente. Estas transferencias refuerzan el papel estratégico de la minería en el financiamiento de la inversión pública en estas regiones.
La relevancia de estos fondos radica en su capacidad para permitir a las administraciones locales abordar necesidades urgentes y mejorar la infraestructura, lo que a su vez puede ayudar a cerrar brechas sociales y económicas en comunidades donde la actividad minera es fundamental.
Ministros del sector subrayaron que las transferencias mineras no solo reflejan el rendimiento operativo del sector, sino también la evolución positiva de los precios internacionales de los metales, lo que es vital para fomentar un entorno favorable para la inversión y el desarrollo sostenible. Es un beneficio directo que contribuye a fortalecer la economía regional y a impulsar la capacidad financiera de gobiernos locales.
A medida que avanza 2026, es crucial observar cómo estos recursos continúan impactando el financiamiento y las oportunidades de desarrollo en áreas donde la actividad minera tiene un papel predominante.






