La desalación y el reúso de agua están marcando un cambio paradigmático en Chile, al pasar de medidas de emergencia a convertirse en ejes estructurales de la seguridad hídrica. Con un enfoque en modelos de eficiencia y economía circular, expertos de Arcadis y Aquatech destacan el rol crucial de estas tecnologías en un contexto regulatorio y ambiental cada vez más exigente.
Innovaciones tecnológicas en desalación
La industria de desalación enfrenta su histórico desafío energético, dado que el consumo eléctrico supera el 40% de sus costos operacionales. Según los expertos, tecnologías como el desarrollo de membranas más eficientes, sistemas de recuperación de energía y el monitoreo predictivo en tiempo real están transformando el sector. Alexandra Belaúnde, Directora de Ventas de Arcadis Chile y Perú, enfatiza que “la eficiencia debe integrarse desde el diseño inicial para evitar costos correctivos futuros”. Además, destaca que la Ley de Eficiencia Energética (Ley n.º 21.305) exige a las grandes empresas gestionar su consumo, contribuyendo en más del 35% a las reducciones de emisiones necesarias para las metas de sostenibilidad.
Esta integración tecnológica no solo permite optimizar recursos, sino también reducir los impactos ambientales asociados a la desalación, consolidando su viabilidad económica a largo plazo. El real impacto de estas mejoras será uno de los ejes principales del Congreso ACADES 2026, donde se discutirá cómo estas innovaciones convergen con los principios de la economía circular.
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Valorización de la salmuera: del residuo al recurso
Un cambio disruptivo en el sector es la revaloración de la salmuera como una fuente de minerales valiosos. Ravi Chambidaram, Director de Tecnología de Aquatech, plantea que la desalación debe aspirar a una recuperación casi total, tanto del agua como de las sales disueltas. Elementos como el sodio, magnesio, potasio y calcio poseen un valor económico que, en algunos casos, podría superar al del agua producida. Este enfoque no solo reduce el impacto ambiental de las descargas, sino que también podría generar “energía azul” aprovechando el gradiente de salinidad.
Sin embargo, Chile enfrenta desafíos normativos para la gestión de salmuera. Alexandra Belaúnde explica que, aunque el Decreto Supremo n.º 90 regula las descargas de residuos líquidos, no existe una legislación específica para este tipo de subproductos, lo que crea incertidumbre en el sector. La necesidad de un marco regulatorio robusto es clave para escalar estas tecnologías y garantizar su sostenibilidad.
El futuro: digitalización y competitividad
La integración de tecnología digital y capacidades predictivas se perfila como determinante para el futuro de la desalación en Chile. En opinión de Aquatech, maximizar la recuperación de agua no solo mejora la eficiencia, sino que también optimiza el tamaño de las unidades de tratamiento químico y cristalización. Esto genera ventajas competitivas significativas, especialmente en un país con alta demanda de minerales críticos para la transición energética.
En definitiva, la economía circular aplicada a los procesos hídricos no solo responde a una necesidad ambiental, sino que también permite capitalizar oportunidades estratégicas para la minería y la industria chilena en el marco de la transición hacia un modelo sostenible.









